Resiliencia y psicólogos en tiempos de pandemia

Como sucede siempre después de una crisis o reto difícil, el sentimiento de haber vencido lo imposible nos vuelve confiados. El ser humano en sí desecha las cosas malas y con las glorias se olvidan las memorias, lo cual constituye un peligro en la etapa que estamos viviendo después de una asoladora pandemia que a diario incrementa el gran saldo de muertes en el mundo, mientras aquí en el Municipio solo ha cobrado una víctima fatal.

El SARS-CoV-2, además de los daños sociales y económicos, provocó una oleada casi masiva de síntomas sicológicos en los pineros producto a la incertidumbre de no saber qué va a pasar después.

Foto: Gretter Manso Rodríguez (*)

Según Lázaro Guillermo Ortega Castillo, Licenciado en Sicología (Universidad de La Habana, 2015), quien labora en la sala de Medicina Interna del hospital general docente Héroes del Baire y es vicepresidente de la Sociedad Cubana de Sicología en la Isla, los síntomas padecidos por la población pinera durante la pandemia fueron: ansiedad, frustración, depresión y estrés.

¿Qué iniciativas se tomaron para apoyar a la población y disminuir estos problemas?

Se realizaron, y aún se realizan, actividades como la atención sicológica al personal sanitario (médicos y enfermeras) que estuvo en la llamada línea roja (contacto directo con casos positivos de covid-19), intervenciones comunitarias, se evaluó a pacientes deambulantes que fueron ubicados en el instituto politécnico agropecuario (Ipa) Amistad Cuba Corea, el cual funcionó como centro de aislamiento, y fue activado el número telefónico 103 como línea de ayuda y apoyo sicológico, que antes solo era para el programa antidrogas, además de darles protagonismo a los profesionales de la sicología en los medios de comunicación.

¿Entre todos los grupos poblacionales cuáles recurren más a este acompañamiento de parte de los profesionales?

Los adultos mayores, en especial aquellos sin compañía. También los niños, las familias de los afectados por la enfermedad, los propios pacientes, las personas con necesidades especiales desde el punto de vista cognitivo-intelectual y el personal sanitario en período de cuarentena luego de cumplir su estancia en el hospital.

Uno de los términos más relacionados con la capacidad de recuperación del pueblo es la palabra resiliencia. ¿Puede explicar su significado y qué representa dentro de la sicología?

La resiliencia no es un concepto de la sicología, sino que fue asumido de otras ciencias y adaptado al contexto de nuestra profesión. Cuando quiero explicarlo y que las personas lo entiendan uso el siguiente ejemplo: es como aplicar presión sobre un resorte. El tiempo que demore el resorte en recobrar su forma original (y que no se rompa) determina su nivel de resiliencia. Así pasa con las personas. Los niños poseen más resiliencia que los adultos. De manera general, un evento traumático es superado, por los menores en menos tiempo, sin embargo se dañan más fácil. Mientras los adultos demoran más tiempo en superar los eventos traumáticos. A grandes rasgos, se relaciona con la capacidad de las personas para superar sucesos vitales, por eso se ha convertido en un concepto central en la sicología.

¿Recibieron alguna capacitación profesional para enfrentar la pandemia?

Múltiples videoconferencias con los grupos de Salud Mental de las distintas provincias del país, a partir de las cuales surgieron protocolos de actuación y que nosotros adaptamos según las características del territorio y la población. Estas conferencias estaban presididas por representantes del Ministerio de Salud Pública.

Desde hace casi siete meses los televidentes pineros hemos tenido la oportunidad de recibir sus consejos en la revista Aquí los viernes, del telecentro Islavisión. ¿Cómo llegó el espacio a usted?

Bueno, invitaron a una colega, pero ella no pudo presentarse y entonces me llamaron. El programa fue ganando interés entre los televidentes y se convirtió en un espacio habitual. Es un reto encontrar un tema para cada semana. Agradezco la oportunidad a Katia Álvarez y Riquelma Pentón.

¿Le parece que hay cosas positivas en esta crisis?

Claro, hemos ganado en cultura sanitaria. Se le da más reconocimiento social al quehacer de la medicina, el trabajo de la sicología se ha visibilizado mejor, rompimos los lazos objetivos y subjetivos de dependencia… Este trance mostró las fortalezas y debilidades de muchas personas al ser puestas en situaciones límites.

Al final de este viaje solo nos queda cumplir con las medidas sanitarias, informarse mediante los canales oficiales, ocupar nuestro tiempo de manera productiva, delegar responsabilidades, practicar la empatía, en fin, simplificar la vida y agradecerla, pues, resiliencia es más que un concepto y solo el buen actuar de cada pinero nos hará salir adelante en estos tiempos de coronavirus.

(*) Estudiante de Periodismo

Isla de la Juventud Salud
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