Venezuela, Venezuela…

Mamá, ¿por qué todo el mundo habla de lo mismo, Venezuela, Venezuela… y unos tristes, casi llorando y otros como si estuvieran bravos? Preguntó la niña de unos nueve años a su madre. Porque por estos días Venezuela duele y molesta, solo se limitó a responder su madre.

Redacción Digital

No conoce esta reportera a la mujer en cuestión, pero imagina cuán difícil debió ser para ella explicarle a la pequeña que no se entiende tamaña bajeza, lo insólito de que el presidente de un país creyéndose el amo del mundo mande a secuestrar a otro y desde meses antes estuviera dando recompensa de 50 millones de dólares a quien aportara información que permitiera capturarlo.

El 2026 inició para los amantes de la paz, la justicia y el respeto a la convivencia global con ese dolor del que hablaba la joven, por el futuro hoy incierto de un pueblo hermano, porque saben que más que locura como unos dicen por ahí, lo del jefe de gobierno de los Estados Unidos es maldad, ansias de poder e irrespeto por todo y todos y porque como no pocos manifiestan, pende en el aire la interrogante de quién será el próximo mandatario en ser avasallado, primero desde las falsas acusaciones como hicieron con el presidente legítimo de Venezuela, Nicolás Maduro, para luego pasar al uso de la fuerza.

A la sorpresa e indignación se unen la rabia y la impotencia al ver cómo se violan los más elementales derechos y normas internacionales y la tibieza de no pocas naciones, cuando el mundo entero debería estar de forma enérgica condenando el acto criminal de agresión y terrorismo de Estado y el secuestro de Maduro y su esposa.

Sabía América Latina que esta segunda vuelta al poder de Donald Trump traería sobradas consecuencias nefastas para el área, mas el arremetimiento contra los gobiernos de izquierda y el querer recuperar lo que equivocadamente consideran su “patio trasero” con pretextos infundados como la lucha contra el narcotráfico, ha alcanzado con el ataque a la patria de Bolívar niveles insospechados, sobre todo, porque no hay organismo internacional que logre parar a Trump.

Hace unos años, cuando leía Patas Arriba: La escuela del mundo al revés, uno de los libros más emblemáticos del notable escritor Eduardo Galeano, consentía con el exhaustivo análisis que hacía allí de la realidad política, económica y social del mundo contemporáneo, aceptaba que no le faltaba razón, sin imaginar que en no mucho tiempo después volveríamos a la era de conquistas del imperio romano y seríamos las tierras latinoamericanas las que estuvieran en la mira para usurpar.

Repetidas sanciones desde el 2019, retorcidas estratagemas, montajes inverosímiles y el bloqueo por mar y aire han constituido el modus operandi del mandatario republicano, quien ahora pretende condenar y desmoralizar a Maduro en su país, quien sabe con qué otras pruebas fabricadas en su contra.

Solo la presión internacional puede hacer posible un cambio de actitud, pero no olvidemos que junto a Venezuela está en riesgo la soberanía latinoamericana.

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Yojamna Sánchez Ponce de León
Yojamna Sánchez Ponce de León

Licenciada en Literatura y Español en la universidad Carlos Manuel de Céspedes, Isla de la Juventud. Diplomada en Periodismo

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