Desde hace un año el mundo ya no se mueve al mismo ritmo. La covid-19 ha obligado a inventarse nuevas maneras de estar presente en la vida de los seres queridos, de celebrar momentos importantes e incluso de trabajar.
Desde hace un año el mundo ya no se mueve al mismo ritmo. La covid-19 ha obligado a inventarse nuevas maneras de estar presente en la vida de los seres queridos, de celebrar momentos importantes e incluso de trabajar.