Ese viernes las copas de los árboles no brillaban ya desde hacía largo rato y en el pálido azul del firmamento la luz se extinguía con suaves degradaciones de grises como si la madre naturaleza despidiera, aquel 11 de enero de 1980, a una hija entrañable: Celia Esther de los Desamparados Sánchez Manduley. Un mar […]

