Si de expresiones culturales auténticas y representativas de la identidad pinera se habla, el sucu suco es una de ellas. Del 16 al 20 de este mes de diciembre se desarrolló en la Isla de la Juventud su festival como parte de la Jornada de la Cultura Pinera que tiene lugar por estos días.

Para su versión este año, la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac), organización que lo auspicia, elaboró, junto a otras instituciones, un programa de actividades donde participan defensores del género, sus principales cultores, investigadores y bailadores con lo cual inicia el camino a la profundización del conocimiento y disfrute pleno del Patrimonio Inmaterial pinero a través de esa expresión autóctona.
¿Sucu sucu o Sucu suco? ¿Variante del son? ¿Es un género? ¿Nació en verdad en Santa Fe? A esas y otras interrogantes trataron de dar respuesta los entendidos en el tema en el evento teórico Sucu sucu (o): identidad y sociedad, que se desarrolló en la mañana del 16 como primera acción de ese importante evento cultural.
Día histórico vivieron quienes se personaron en la sala polivalente de la Uneac. Enrique González, Alina Rives, Camilo Amador y otros exponentes del género en la actualidad compartieron saberes y emitieron opiniones acerca de las preguntas que movieron las intervenciones y reflexiones, a la vez que compartieron historias y vivencias de su niñez y juventud con familiares que lo cultivaban y también con Ramón Rives (Mongo), el Rey del Sucu sucu.

El evento se prestigió con la presencia de la musicóloga, productora y profesora Élsida Felicia González y Rolando Ávalos, escritor, editor e integrante del proyecto Oralitura Habana.
Élsida Felicia expresó luego de varias intervenciones:
“Agradecer todo lo dicho. Hay puntos de partida, no estamos nulos en la historia de la manifestación. Considero como lo más importante el interés de ustedes en esclarecer y que pueda llegarse hasta donde se pueda con la investigación que quiere hacerse y participar de los beneficios, musicológicamente hablando, patrimonial…
“Hay muchas preguntas por plantearse, pero tienen la verdad. Es un día histórico el de hoy, porque no se trata de llegar a la casa y seguir discutiendo que si la u, la o, que si San Pedro, La Fe…. Alguien tiene que ponerle el cascabel al gato y les toca buscar a los teóricos que van a llevar a papel lo que piensan. Creo que están en el mejor momento para ello. Ver a los niños de la escuela de arte me da una alegría tremenda, porque a veces usted va a lugares y los muchachos están para otra cosa y es muy bueno verlos aquí. Solo queda hacer”.
De la tradición de tonadistas, decimistas y de punto guajiro existentes en el territorio también se habló, al igual que de la necesidad de crear una Casa del Sucu sucu y rescatar el programa radial Guateque Pinero en la radio local, el único que se hacía en vivo en todo el país, aclaró Enrique González.
Camilo Amador, director de la agrupación Clásicos Pineros, dijo al hacer uso de la palabra:
“Ir a la historia en este tema es de vital importancia porque hay que buscar de dónde salieron las raíces de esta Isla, dónde están las del género, como las de los del resto de Cuba. Ver cuáles eran las primeras manifestaciones de este lugar, quiénes hacían sucu sucu, con qué instrumentos. Nos compete a los pineros hacer ese estudio que se está proponiendo y veo con mucha verdad e intención”.
CON CUCHARA Y MACHETE
Máxima expresión del folklor de la Cultura Pinera, el Sucu sucu es la esencia de esta Isla, así quedó demostrado en el certamen desarrollado en la noche del 18 en el cine teatro Caribe, donde siete obras fueron defendidas en buena lid por los concursantes, quienes se hicieron acompañar del grupo Clásicos Pineros bajo la batuta de Camilo Amador, también director musical del evento.

Se le cantó al terruño, a Mongo Rives, al género… y si calidad hubo en las letras, igual en la interpretación. Cada participante mostró talento para el canto y proyección escénica y lo más importante, hizo suyo el número.
Merecida ovación y aplausos repetidos se llevó el consagrado cultor Enrique González, maestro en el uso de las cucharas y el machete para sacarle música y brindarles su singular sonoridad a los temas de la noche.
Y si en el Caribe se cantó, al cierre de la edición de este Suplemento Cultural todo se encontraba listo para bailar en La Fe y el jurado ultimaba detalles para en la noche del 20 dar cierre al Festival y conceder los premios en interpretación, composición y el de la Popularidad.

El Festival del Sucu sucu vuelve, luego de años sin realizarse, a dignificar un género del que en blanco y negro no existe toda la bibliografía que muchos quisieran y que es esencial para conocer sus verdaderos orígenes y otras cuestiones en torno a él. Se rescata desde la voluntad colectiva con la pretensión de estimular y preservar la raíz musical identitaria de la Isla.

