La recién concluida XV Convención Internacional sobre Medio Ambiente y Desarrollo, Cubambiente 2025, constituyó un importante escenario donde la División Territorial de Etecsa Isla de la Juventud expuso su compromiso con la sostenibilidad del planeta.

Enrique Moreno Mejías, especialista de su departamento de Redes Inalámbricas, presentó en la cita, que tuvo lugar del primero al cinco de este mes de julio en el Palacio de Convenciones de La Habana y que se desarrolló bajo el lema Más conciencia por un medio ambiente sano, una investigación relacionada con la innovación y el reciclaje en función de la preservación del medio ambiente.
“El trabajo consiste en cómo contribuimos a su cuidado desde el reciclado de todos aquellos recursos de la Empresa declarados como obsoletos, reincorporándolos a la cadena de producción, a la vez que fomentamos la economía circular y continuamos brindando nuestros servicios, sin tener que incurrir en importaciones y gastos.
“En este caso nos concentramos en la actividad de la telefonía móvil, en la cual es bastante obsoleta la tecnología que poseemos. La investigación se centró de forma específica en las radiobases. En ese sentido, nos dimos a la tarea de recuperar los recursos en desuso que no habíamos desechado y los reincorporamos para dar soluciones a interrupciones de otros equipos en activo, que por lo general dejan sin servicios a zonas con un número significativo de población como La Demajagua, Argelia y otros, donde gracias a la innovación y reutilizándolos, hemos logrado la satisfacción de los usuarios y el cumplimiento de indicadores claves para la Empresa, que repercuten en los ingresos para que el país pueda seguir captando divisas”.
Ante los investigadores y entendidos en el tema, en el panel donde presentó su ponencia, el representante pinero abordó, además, lo referido a las condiciones creadas por la División aquí para el almacenamiento de esos equipamientos, la labor rigurosa en la selección de las partes que pueden ser reutilizadas y el peligro para la vida de personas, animales y las plantas de desechar la chatarra electrónica en lugares no destinados para ello, así como el necesario aprovechamiento de todo lo que pueda ser reciclado, ante la situación existente en Cuba. De igual forma hizo un llamado a no hacerles el juego a los grandes productores de tecnologías, que cada vez incitan más al consumismo y acortan la fecha de obsolescencia de estas.
Unos 700 especialistas cubanos y más de 70 extranjeros en representación de naciones como Argentina, España, México, República Dominicana, entre otros, asistieron al evento.