
Tel Aviv, 2 mar (Prensa Latina) Once israelíes murieron y 777 fueron heridos tras las represalias iraníes al ataque de este país y Estados Unidos, el pasado sábado, según datos oficial publicados hoy.
El Ministerio de Salud israelí precisó que del total de lesionados 86 continúan hospitalizados, cuatro de ellos en estado grave y 20 moderados.
Según el diario Haaretz unos 200 edificios resultaron destruidos o dañados por los misiles iraníes desde el inicio del conflicto, cuando Israel y Estados Unidos lanzaron una extensa oleada de ataques contra ese país musulmán.
Solo ese día, ERAN, un servicio que proporciona primeros auxilios emocionales y apoyo psicológico en esta nación, reportó 40 por ciento de aumento de las llamadas.
Como consecuencia de la guerra, el Comando del Frente Interno ordenó que los centros de educación y comercios no esenciales continúen cerrados, mientras los tribunales cancelaron sus labores, con la excepción de los casos urgentes.
Aunque los bancos y los supermercados se mantendrán abiertos, el ministro de Economía, Nir Barkat, llamó a la población a evitar las compras de pánico, en medio de la llegada de andanadas de misiles procedentes de Irán.
Las directrices continuarán vigentes como mínimo hasta esta noche, e incluyen la prohibición de grandes concentraciones y servicios religiosos, tanto en interiores como al aire libre.
El fin de semana el titular de Salud, Haim Katz, anunció que el sector operará en estado de emergencia, ante lo cual todos los servicios no esenciales fueron detenidos hasta nuevo aviso.
También el presidente de la Knesset (Parlamento), Amir Ohana, informó la suspensión este domingo de todas las actividades en el legislativo y el ministro de Educación, Yoav Kisch, adelantó el cese de las actividades escolares.
