
Por Ana Verdecia Vázquez (*)
En sus 60 años de existencia, el periódico Victoria celebra la fidelidad de quienes han sostenido, con entrega y sentido de pertenencia, la misión de narrar la vida pinera. Entre esas figuras se distingue Sergio Rivero Carrasco, proclamado en 2025 Hijo Ilustre de la Isla de la Juventud, reconocimiento que resume una trayectoria marcada por la educación, la comunicación y la cultura como vocación de servicio.
Sergio recuerda sus primeros pasos en la redacción como un descubrimiento vital: allí aprendió de un colectivo convertido en familia, que el periodismo local es, ante todo, un ejercicio de humanidad. Con el tiempo llegaron las rutinas, el rigor de los cierres y la responsabilidad de cada nota, evidencias de que el Victoria no solo informa, sino que acompaña, orienta y ayuda a comprender la realidad. Más que un medio, ha sido siempre una escuela para la vida.
El también Premio Por la Obra de Toda la Vida Jesús Montané Oropesa, otorgado por la Upec Municipal, en su paso por la dirección del periódico estuvo guiado por la convicción de que la vocación se construye en la disciplina diaria, en la escucha atenta y en el respeto por la verdad. Bajo ese principio condujo al Victoria desde la tipografía en plomo hasta el entorno digital, impulsando nuevas prácticas, formando jóvenes periodistas y consolidando un estilo comunicativo centrado en la sensibilidad social y la claridad informativa.
Hoy, al mirar atrás, Rivero Carrasco aconseja a las nuevas generaciones investigar con profundidad, actuar con honestidad, escribir con precisión y asumir la responsabilidad que demanda la profesión. Son lecciones que, en el marco del aniversario 60 del periódico, reafirman que el Victoria es una gran familia y escuela: un compromiso de amor con su pueblo.
(*) Colaboradora
