La mejor manera de evitar un conflicto armado es prepararse bien en tiempo de paz, y así se constató este viernes 13 de marzo en la zona de defensa La Demajagua durante las demostraciones y ejercicios prácticos ejecutados en esa localidad como parte del Día Nacional de la Defensa.

Encabezados por Rafael Ernesto Licea Mojena, presidente del Consejo de Defensa Municipal (CDM) y Juan Puga Cepero, presidente de dicha zona de defensa, la incorporación masiva y entusiasta de los pobladores ratificó el concepto del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz de que en la zona de defensa es donde se patentiza nuestra doctrina militar y concepción estratégica de guerra de todo el pueblo, que cada cubano tiene un lugar, una forma y un medio de lucha.

Así se pudo apreciar en las demostraciones prácticas desarrolladas en la jornada como el ejercicio de defensa de un objetivo en Atanagildo Cajigal ejecutado por una brigada de producción y defensa en el círculo infantil Naranjo en Flor mediante la defensa circular, la emboscada de contención cuyo objetivo es, precisamente, contener el avance del enemigo y obligarlo a replegarse interrumpiendo su itinerario y el ejercicio de evacuación del personal.
De igual manera, durante el de abasto de agua en un edificio multifamiliar se demostró todo lo que se puede hacer desde la resistencia creativa para distribuir un elemento tan esencial como el agua en condiciones excepcionales.

Precisamente, el presidente del CDM se refirió a la importancia de la búsqueda de alternativas para solucionar las dificultades existentes en medio de un contexto atiborrado de complejidades. Instó a incentivar a las personas a incorporarse a las tareas, sobre todo a la producción de alimentos en un enclave con potencialidades para ello, aprovechando los espacios inutilizados para fortalecer la agricultura urbana y suburbana.
Insistió en la necesidad de que la panadería local debe convertirse en un polígono de producción de alimentos, que urge reinventarse y hacer cosas diferentes a diario, lograr una mayor autonomía y trabajar para satisfacer las necesidades de la población, tarea que corresponde a los propios residentes de la demarcación.
Al mismo tiempo, recalcó la necesidad de elevar la percepción de riesgo y continuar preparándose bien ante la amenaza latente del enemigo, perfeccionando los ejercicios e interiorizando el papel de cada cual en la concepción estratégica de guerra de todo el pueblo.
Una vez más subrayó la urgencia de incorporar más a los jóvenes a todas las tareas de la comunidad en especial a la producción de alimentos y la defensa de la Patria.


Por último, reiteró que ante todas las complejidades la misión es continuar trabajando y buscando alternativas para mantener la vitalidad de los servicios básicos desde la participación popular, materializando acciones políticas y económicas.
Como es habitual en estas jornadas de preparación combativa, en el acto resumen y de reafirmación revolucionaria fueron estimulados los centros y personas más destacados en las actividades.








