
El líder de la Revolución cubana, Raúl Castro, y el presidente Miguel Díaz-Canel, encabezaron hoy el primer homenaje póstumo a los 32 combatientes caídos durante la agresión militar de Estados Unidos a Venezuela.
En el tributo también estuvieron presentes los familiares de los fallecidos, el canciller Bruno Rodríguez, miembros del Buró Político del Partido Comunista de Cuba y altas autoridades y militares del país caribeño.
En una ceremonia militar solemne, se recibieron los restos mortales de los héroes, quienes formaban parte de una misión internacionalista atendiendo una solicitud de órganos homólogos de la nación bolivariana.
Durante el acto, el ministro del Interior, Lázaro Alberto Álvarez, afirmó que “la muerte no derrota a quienes caen con el fusil en la mano defendiendo una causa justa”, y subrayó que los combatientes “no regresan como sombras, por el contrario, son una nueva luz que nos refuerza, enardece y compromete”.
Recordó que los combatientes murieron en la madrugada del 3 de enero “cuando la agresión y el artero ataque ensombreció a Venezuela”, y destacó que allí estuvieron “fieles a Fidel, a Raúl, al Partido y al legado del internacionalismo que ha marcado cada etapa de la Revolución cubana”.
“Venezuela no fue para ellos una tierra distante, fue la prolongación natural de la patria, al igual que lo fue para nuestros próceres. Allí se entrelazan Bolívar y Martí, Chávez y Fidel”, enfatizó.
Álvarez reafirmó que “Cuba no abandona a sus hijos, Cuba no renuncia a sus principios, Cuba no claudica, aunque para defender la dignidad tenga que pagar un alto y doloroso precio”, y proclamó que “en tierra cubana jamás habrá espacio para la cobardía y la traición”.
Añadió que los combatientes, “cuando cruzaron mar y cielo para cumplir su misión, sabían que no regresar era una posibilidad, pero estaban firmemente convencidos de que no traicionarían jamás a este pueblo que, siguiendo el ejemplo de sus héroes, aprendió a compartir su suerte con los demás”.
Tras la ceremonia, los restos de los combatientes fueron trasladados en armones por la avenida Rancho Boyeros hasta la sede del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), ubicado junto a la Plaza de la Revolución, donde el pueblo podrá rendirles tributo.
A partir de las 10:00 (hora local), la población ingresará a las instalaciones del Ministerio para expresar su duelo ante los féretros, que permanecerán en velación hasta el cierre de la jornada.
La víspera, arribó a La Habana un grupo de combatientes cubanos heridos en el mismo ataque, acompañados por el canciller Bruno Rodríguez.
Las autoridades reiteraron que los 32 fallecidos, con edades entre los 26 y los 60 años, murieron en defensa de la soberanía venezolana y la solidaridad internacionalista.
Mañana viernes, el pueblo rendirá homenaje en la Tribuna Antimperialista y en todas las provincias, antes de la inhumación en los panteones de los Caídos por la Defensa.



