Fiscalía General de la República de Cuba: Acercamiento al Órgano

Hace unos días me detuve al escuchar a unas personas que hablaban animadamente sobre juicios, procesos y sanciones, lo que llamó mi atención no fue solo la pasión con la que lo hacían sino que, en algunos casos, confundían la figura del abogado, del fiscal y los jueces y aunque evidentemente quise entrar en la conversación, claro, es parte de la profesión, preferí disfrutar de ese pedazo de cultura popular que recrea lo mejor del cubano, allí donde se disfruta de conversar libremente y en la que siempre hay alguien que sabe de todo.

Aunque nuestro país ha realizado múltiples empeños por elevar la cultura jurídica de su pueblo, recordemos en los últimos tiempos los encarnecidos debates de la Constitución de la República o el Código de las familias o en las escuelas, los programas de El mundo en que vivimos o la antes Educación cívica, hoy Educación moral y ciudadana, siempre hay quienes, por no ser habituales, desconocen de estos temas, es por ello me animo a escribir sobre la Fiscalía General de la República, la que este 23 de diciembre, cumplió su 52 aniversario.

Una pisca de historia

Antes del triunfo revolucionario del 1 de enero de 1959, el sistema de justicia en el país, poseía unidos a la Fiscalía y los Tribunales, hasta que la Ley No. 1250 de 23 de junio de 1973, definió una nueva Organización del Sistema Judicial en Cuba, y con ello estableció un diseño, que los separó y creó a  la Fiscalía General del República, como un órgano independiente de los tribunales de la Nación.

La citada norma estableció en su artículo 129 que, la Fiscalía General del República “tendrá como fin primordial vigilar por la observancia de la legalidad socialista, cuidando que todos los órganos del Estado y los ciudadanos cumplan las leyes y demás disposiciones emanadas del Poder Revolucionario”.

Decidida su creación, era necesario entonces, seleccionar el día de su constitución oficial. Después de muchos debates, se concluyó el 23 de diciembre de 1973, fecha con la que se rindió homenaje a Ignacio Agramonte y Loynaz, “El Mayor”, insigne patriota cubano nacido el 23 de diciembre de 1841, en Puerto Príncipe, provincia Camagüey, quien participó en múltiples y victoriosos combates contra las tropas españolas, símbolo de disciplina, ética, entrega a la causa independentista, hombre de valor inquebrantable, graduado en Derecho y ejemplo para los futuros fiscales que necesitaba la Revolución.

La Constitución de 2019, un rediseño necesario

Así como cambian los tiempos, cambia la gente y con ello las necesidades del Estado para ofrecer mayores garantías a sus ciudadanos, en el legítimo ejercicio de sus derechos. Es por ello que, en su artículo 156, la Constitución de la República rediseña el papel de la Fiscalía General de la República, esta vez la  definió como “el órgano del Estado que tiene como misión fundamental ejercer el control de la investigación penal y el ejercicio de la acción penal pública en representación del Estado, así como velar por el estricto cumplimiento de la Constitución, las leyes y demás disposiciones legales por los órganos del Estado, las entidades y por los ciudadanos.”

La concibió como una unidad orgánica indivisible y con independencia funcional, subordinada al Presidente de la República, en la que cada uno de sus órganos se organiza verticalmente, o sea de arriba hacia abajo, subordinados solamente a la Fiscalía General de la República y como órganos independientes de todo órgano local.

La que tiene como misión fundamental, ejercer el control de la investigación penal y el ejercicio de la acción penal pública en representación del Estado, lo que realiza en representación del Estado, ante el órgano judicial competente, para que este conozca de la acusación por los hechos delictivos y velar por el estricto cumplimiento de la Constitución, las leyes y demás disposiciones normativas por los órganos del Estado, las entidades y por los ciudadanos, para lo que actúa en función de preservar el estado de legalidad, así como su restablecimiento, cuando sea quebrantado, a fin de garantizar el orden político, económico y social del país; pero, cuidado, la Fiscalía también realiza otras muchas actividades.

¿Dónde buscar sobre la estructura, objetivos y funciones de la Fiscalía General de la República?

La Ley No. 160/2022 y su Reglamento, el Decreto Presidencial 679/2023, desarrollan y amplían sobre  la estructura, objetivos y funciones de la Fiscalía General de la República e ilustran sobre el contenido de otras tareas que también son asumidas por el Órgano.

Que con quién lo hace, la Fiscalía no fuera nada sin su gente, fiscales y personal de apoyo a la gestión fiscal, fundadores y fiscales más jóvenes, donde predominan las mujeres, todos los que han asumido el reto de ser la continuidad del legado histórico de la Patria.

Pero si no sabe dónde encontrarlos, se organiza en la Fiscalía General, las fiscalías provinciales, las fiscalías municipales, la Fiscalía Militar. La Fiscalía General, es el nivel superior de dirección del órgano, tiene su sede en La capital (La Habana), la Fiscal General de la República, es su máxima autoridad; se estructura por Direcciones, las que poseen, en lo fundamental, labor metodológica.

Las fiscalías provinciales, se constituyen en la capital de cada provincia, las dirige el Fiscal Jefe Provincial y se organizan por departamentos; en tanto, las fiscalías municipales, tiene su sede en el municipio, están a cargo de un Fiscal Jefe Municipal y dado el número de fiscales que la componen, asumen por áreas de trabajo, el cumplimiento de las misiones asignadas.

Sin importar si hablamos de la Fiscalía General, las fiscalías provinciales, municipales o la Fiscalía Militar, esta tiene entre sus objetivos, defender el orden político, económico y social establecido; velar por la calidad y celeridad del proceso penal, garantizar la calidad en el ejercicio de la acción penal pública; garantizar el restablecimiento de la legalidad cuando sea quebrantada; proteger a las personas en el ejercicio legítimo de sus derechos y garantías; preservar los intereses legítimos de los órganos del Estado y las entidades; prevenir y combatir al delito, las ilegalidades, el abuso de poder y conductas asociadas a la corrupción; y contribuir al fortalecimiento de la disciplina social y a la educación de los ciudadanos, en la observancia consciente de la Constitución, las leyes y demás disposiciones normativas.

No crea Usted que cumplir estos objetivos es cosa fácil, como cualquier cubano, los fiscales también viven los problemas de todos los cubanos, la guagua, la cola, la corriente, la falta de recursos materiales, el cansancio, la incomprensión de algunos…, pero sin importar obstáculos, se levanta día a día en el inquebrantable compromiso de, como dijera Martí, “poner la justicia tan alta como las palmas”.

Otras funciones, entre las que destacan actuar en representación del Estado, en defensa de sus intereses y de la sociedad, de conformidad con la Constitución y la Ley; investigar directamente expedientes de fase preparatoria u otras actuaciones previas en los procesos penales y ejercitar la acción penal pública; actuar ante violaciones de los derechos constitucionales y de las garantías legalmente establecidas y exigir el restablecimiento de la legalidad quebrantada; comprobar sean respetados los derechos y garantías de las personas privadas de libertad, forman parte de su hacer cotidiano.

Atender, tramitar y responder a las quejas, peticiones y denuncias de las personas; intervenir en los procesos concernientes al estado civil y la capacidad de las personas, en el reconocimiento judicial de la unión de hecho, en los que se vean involucrados intereses de personas menores de edad y de otras personas en situación de vulnerabilidad; participar en los asuntos en los que se alegue un interés social; son otras de las tantas actividades que realiza el Fiscal.

Si considera que allí termina, también participa en las tareas de prevención del delito y toda manifestación de corrupción, delincuencia, conductas antisociales e indisciplinas; ejerce la iniciativa legislativa; fomenta y desarrolla relaciones de coordinación y cooperación jurídica con otros países, así como del ejercicio de la asistencia jurídica internacional y contribuye al desarrollo de la cultura y conciencia jurídica ciudadana.

¿Qué cómo lo hace?, para el desempeño de sus misiones, como ya le adelantamos, cuenta con su gente, en la conducta ética de sus directivos, fiscales y demás trabajadores, los que basados en los más altos valores de la Revolución y los principios defendidos por esta, el patriotismo, dignidad, lealtad, probidad, humanismo, profesionalidad y responsabilidad, trabajan día a día por alcanzar mejores y mayores niveles de satisfacción en la calidad de los servicios que ofrece.

Su ganada autoridad, es resultado de mucho trabajo y compromiso, pero para que sus decisiones alcancen fuerza legal y se cumpla lo que por el Fiscal se dispone, éste se pronuncia a través de  resoluciones, las que utiliza para restablecer la legalidad quebrantada, por informes, los que poseen un enfoque preventivo, de alerta y por dictámenes, a través de los cuales emite un juicio o criterio técnico, responde consultas o evalúa o responde un asunto sometido a su consideración.

Ante cada decisión del Fiscal, hay mucho de empeño, estudio, compromiso, pero ello no significa que quien reciba la respuesta, esté conforme con los pronunciamientos allí emitidos, por ello, las personas naturales o sea, los ciudadanos y las jurídicas, entidades, empresas…, contra las que se haya dictado una resolución, en caso de encontrase inconformes, pueden recurrir ante el superior del fiscal que emitió esta, para ello cuentan con diez días hábiles o laborables, posteriores a la fecha en la que recibieron la notificación, garantía para el desarrollo pleno de un debido proceso, en el que todos tenemos acceso a participar y combatir aquellas decisiones con las que no mostremos acuerdo.

Algo más que deberías conocer

Estimado lector, de seguro, si le hablamos de calidad, pensó en un laboratorio, una empresa o en una gran fábrica, no obstante, es hora de seguir cambiando, la Fiscalía General de la República, también desarrollan desde las funciones del órgano y con un enfoque de proceso, estudios vinculados a la gestión de la calidad, lo que permite valorar el grado de satisfacción en el cumplimiento de sus misiones y de acuerdo a sus resultados, continuar perfeccionando sus estructuras y actividades.

No solo porque está de cumpleaños, sino porque aun en medio de los problemas económicos y financieros no ha dejado de buscar alternativas, en todo el país se desarrolla un proceso de construcción, remodelación o simplemente de embellecimiento a sus Unidades Organizativas; fiscalía acogedoras, con privacidad, salones especializados para la atención a los ciudadanos, para el intercambio con niños, niñas o adolescentes, en los que cada vez son menos las barreras arquitectónicas y más las oportunidades para acceder a ellas, son parte de la cultura y modelo de organización.

La preparación y superación de fiscales y personal de apoyo a la gestión fiscal es prioridad, si bien son más los diplomantes, máster y los vinculados a la formación doctoral, para el Órgano, la especialización de su gente, en tareas claves o de alto impacto como la calidad del proceso penal, la atención a las personas, las víctimas, niño, niñas, adolescentes, mujeres, personas adultas mayores, vulnerables, sancionados, por solo citar algunos ejemplos, resulta vital; el apoyo de la psicóloga, acompañado de los vínculos con otras entidades externas como el Partido, el Gobierno, las direcciones de Educación y Salud Pública, la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), los Comité de Defensa de la Revolución (CDR), resultan imprescindibles para oído en tierra, apoyar en la identificación de los problemas y definir la solución que en derecho resulta más conveniente.

Los adelantos de la ciencia, la tecnología y la innovación, la automatización de los procesos de trabajo, también se incluyen como elementos determinantes en la renovada estructura de la Fiscalía General, ello apoya la búsqueda y  solución de los problemas del órgano y de la calidad del ejercicio de sus funciones.

Los indiscutibles vínculos con la universidad permiten la retroalimentación de saberes, allí se forman los nuevos fiscales, en sus aulas los Fiscales también enseñan y aprenden, se transmiten valores, se trabaja en la formación vocacional, se construye el relevo y garantiza la preparación conjunta.

La comunicación social incorporó otra visión de la Fiscalía, en función de transparentar su gestión, fortalecer su imagen, identidad y cultura de la organización, contribuir a elevar la educación jurídica de las personas y la defensa de los principios y valores consagrados en la Constitución. Los usuarios internos y externos al órgano, acceden a la información que se genera desde la Fiscalía General de la República (a todos sus niveles), a través de su sitio web, los perfiles de las redes sociales y plataformas digitales; la distancia dejó de ser un obstáculo.

Todos, directivos, funcionarios y empleados de entidades económicas y sociales, así como los ciudadanos en general, están en el deber de cooperar con los órganos de la Fiscalía General de la República, de asistirla en sus funciones y responder a sus requerimientos, en el tiempo que le sea concedido, de esa forma se garantiza, no solo conocer dónde se presume fue violada la legalidad, sino también, como disponer su restablecimiento.

Y, aunque como ya dijimos, la Fiscalía General de la República posee independencia funcional, aquí nada queda suelto, también rinde cuenta de su gestión, mediante informes, ante la Asamblea Nacional del Poder Popular y al Presidente de la República, con ello garantiza, evaluar los resultados de trabajo, detectar insuficiencias y proyectar, modelos de actuación para transformar positivamente esos resultados.

 Un resumen necesario

La Fiscalía General de la República es un órgano del Estado; está en todo el país y atiende un sin número de asuntos que permiten a ciudadanos y entidades, órganos y organismos, organizaciones sociales, recurrir a ella si consideran les ha sido violado un derecho.

No posee fórmulas concretas, ni recetas únicas para dar a cada cuál lo que desea escuchar; su gente trabaja, investiga, estudia, se esfuerza cada día para dar a cada cual la respuesta que  jurídicamente considera corresponde.

A 52 años de su fundación, se fortalece y renueva, convencida de que si mucho se ha hecho, es mucho también lo que le queda por hacer. Los tiempos son otros, las exigencias muchas, los obstáculo incontables, pero segura de su misión, no se detiene.

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