
Santiago de Cuba, 30 nov (ACN) Ofrendas florales del General de Ejército Raúl Castro, líder de la Revolución, y Miguel Díaz-Canel —Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC)— fueron depositadas hoy ante la tarja que recuerda a los mártires del levantamiento armado del 30 de noviembre de 1956.
De igual forma, a 69 años de la heroica fecha, que marcó un momento decisivo de la última etapa revolucionaria, fueron colocados arreglos florales en nombre de Esteban Lazo, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, y del pueblo cubano.

Como resultado de aquella acción, prevista para apoyar el desembarco de los expedicionarios del yate Granma, perdieron la vida Pepito Tey, Tony Alomá y Otto Parellada durante el ataque a la estación de la policía batistiana en la Loma del Intendente, sitio convertido hoy en Museo de la Lucha Clandestina y declarado Monumento Nacional.
Según Yusmaikel Vailer, miembro del Secretariado del PCC que atiende la esfera agroalimentaria, recordar esa gesta gloriosa es reafirmar que el ejemplo de nuestros héroes y mártires constituye cimiento para fortalecer los principios de unidad, firmeza y patriotismo frente al enemigo histórico que nos impone un asfixiante bloqueo económico, comercial y financiero y no desiste de sus propósitos de destruir la Revolución cubana y los gobiernos progresistas de Venezuela y Nicaragua.

Señaló que el espíritu combativo de aquella juventud, inspirada en los ideales martianos, es el mismo de los jóvenes de hoy, quienes continúan defendiendo la obra por la que lucharon varias generaciones de cubanos, conscientes del papel que les corresponde, a fin de seguir aportando y consolidando el Socialismo.
Vailer convocó a continuar trabajando en la recuperación del territorio indómito tras el paso devastador del huracán Melissa el pasado 29 de octubre, misión en la que cada santiaguero desempeña un papel esencial desde su sentido de pertenencia, compromiso, organización, disciplina, motivación y entusiasmo.
Por su parte, Aida Liliana Morales, presidenta de la filial de la Unión de Historiadores de Cuba en esta provincia, refirió a la Agencia Cubana de Noticias que aquel día un grupo de combatientes estrenó el brazalete rojo y negro y el uniforme verde olivo, demostrando que el sueño iniciado en 1953 con el asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes no había quedado trunco, sino que se gestaba desde la base.

Cada año regresamos aquí, afirmó, para homenajear a aquella generación y reafirmar la convicción de mantener la independencia del país, así como los valores patrióticos y el sentimiento de identidad nacional que los guiaron; fomentados en la actualidad en los pinos nuevos.
Asistieron Beatriz Johnson y Manuel Falcón, presidenta y vicepresidente del Consejo de Defensa Provincial, respectivamente, jefes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y del Ministerio del Interior, representantes de organizaciones de masas, combatientes de la Revolución y el pueblo santiaguero.
