
Ya sabemos que a Donald Trump el multilateralismo no le va. El presidente de Estados Unidos apuesta por las transacciones, por ver qué puede sacar de cada país en cada momento, y punto. Eso hace que Naciones Unidas sea, para él, una organización prescincible. Así que, después de ridiculizarla el pasado septiembre durante la cita anual de la Asamblea General y de inventarse un grupo que le haga la competencia como la Junta de Paz, ahora ha mostrado su desprecio absoluto enviando a su esposa, Melania Trump, a presidir el Consejo de Seguridad, el órgano de más peso de la ONU, responsable de mantener la paz y la seguridad internacionales.
Con el mandatario ocupado, entre otras cosas, con el ataque conjunto con Israel a Irán, hay quien lo verá como un gesto inocente, pero no lo es. Es la primera vez en la historia que ocurre. Las competencias de la primera dama norteamericana no llegan a esto. Pero, total, era para hablar de niños. De algunos, porque los de Gaza o los de Irán no fueron citados, pese a que son víctimas del armamento y las decisiones made in USA.
La señora Trump presidió esta madrugada una reunión del Consejo sobre la infancia y la educación en situaciones de conflicto, dos días después de que su esposo iniciara una ofensiva en Oriente Medio que, precisamente, ha provocado una advertencia de la ONU sobre la seguridad infantil en la zona.
Fue la primera vez que la esposa de un líder mundial en activo presidía una reunión del Consejo de Seguridad, compuesto por 15 miembros y encargado de mantener la paz y la seguridad internacionales. El plan se anunció la semana pasada, antes del lanzamiento de los ataques estadounidenses e israelíes.
“Se logrará una paz duradera cuando el conocimiento y la comprensión se valoren plenamente en todas nuestras sociedades”, afirmó la exmodelo, instando a los miembros del Consejo de Seguridad a “salvaguardar el aprendizaje”.
Justo EEUU ha asumido la presidencia rotatoria mensual del consejo, lo que suele llevar a que acudan a la sede de Nueva York altos mandatarios de los respectivos países que toman esta responsabilidad, bien Jefes de estado o de Gobierno o sus segundos o ministros de Exteriores. Además del gesto de desatención, lo ocurrido esta noche es otra muestra de cómo el magnate ha personalizado la política exterior estadounidense, al involucrar a amigos y familiares en asuntos importantes.
La oficina de Melania Trump afirmó a Reuters que su objetivo era enfatizar la educación como una forma de promover la tolerancia y la paz mundial en la reunión, titulada “Niños, tecnología y educación en situaciones de conflicto”. En una declaración al Consejo, declaró: “Estados Unidos apoya a todos los niños del mundo. Espero que pronto la paz sea suya”.
Irán culpó a Israel y a Estados Unidos por un ataque perpetrado el sábado contra una escuela primaria femenina en la ciudad de Minab, al sur de Irán, que, según su enviado ante la ONU, Amir Saeid Iravani, causó la muerte de 165 alumnas. Reuters no pudo confirmar los informes de forma independiente.
Iravani calificó de “profundamente vergonzoso e hipócrita” que la Casa Blanca convocara una reunión sobre la protección de la infancia en conflictos armados “mientras, al mismo tiempo, lanza ataques con misiles contra ciudades iraníes, bombardea escuelas y mata a niños”.
El sábado, UNICEF, la agencia de la ONU para la infancia, emitió un comunicado en el que tomaba nota de los informes iraníes y afirmaba que la escalada militar en Oriente Medio “marca un momento peligroso para millones de niños de la región”, haciéndose eco del llamamiento del secretario general de la ONU, António Guterres, para el cese inmediato de las hostilidades.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, declaró a la prensa el lunes que “EEUU no atacará deliberadamente una escuela”. La jefa política de la ONU, Rosemary DiCarlo, afirmó anoche que el organismo mundial estaba al tanto de los informes sobre las muertes en la escuela de niñas. Destacó el impacto que los ataques estadounidenses e israelíes y las represalias iraníes estaban teniendo en los niños de toda la región. “Esta verdad nos ha sido recordada en los últimos dos días”, declaró ante el Consejo de Seguridad. “Las escuelas en Israel, los Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Baréin y Omán han cerrado y han adoptado la enseñanza a distancia debido a las operaciones militares en curso en la región”, añadió.
El embajador de Israel ante la ONU afirmó haber visto diferentes informes, incluyendo que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria de Irán atacó ese centro escolar, pero que Tel Aviv lamentaba la pérdida de vidas de civiles.
Sin mencionar específicamente las acusaciones iraníes, el embajador de China ante la ONU, Fu Cong, afirmó en la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU del lunes que los ataques a escuelas eran una de las graves violaciones contra los niños identificadas por las Naciones Unidas y que la comunidad internacional debería responder a estos incidentes con investigaciones rigurosas y esfuerzos de rendición de cuentas.
Suma y sigue
El presidente Trump ha criticado abiertamente a las Naciones Unidas desde su primer mandato en la Casa Blanca, afirmando que el organismo mundial de 193 miembros era ineficaz y necesitaba reformas. Su Administración tiene un atraso de miles de millones de dólares en sus contribuciones al presupuesto de la ONU, y la cantidad ha aumentado sustancialmente bajo el mandato del republicano.
El portavoz de la ONU, Stéphane Dujarric, declaró la semana pasada que el plan de Melania Trump de presidir la reunión demostraba “la importancia que Estados Unidos otorga al Consejo de Seguridad y al tema en cuestión”, refiriéndose a la agenda de la reunión. Un intento de no tensar las cosas.
Trump adoptó un tono más conciliador hacia la ONU el mes pasado en la primera reunión de su Junta de Paz, una iniciativa que, según él, busca resolver conflictos a nivel mundial, pero que muchos líderes mundiales temen que haya sido diseñada para reemplazar al único organismo realmente planetario, con sus 193 socios y dos observadores (Palestina y Vaticano).
La primera dama se ha mantenido alejada del ojo público durante gran parte de las presidencias de Trump, pero ha defendido las causas de la infancia en el pasado, incluso escribiendo una carta al presidente ruso Vladimir Putin en 2025 pidiendo el regreso de los niños ucranianos llevados a Rusia durante la guerra.
(Tomado de Huffington Post)
Otros artículos del autor:
- EE.UU. anuncia nuevas sanciones contra Irán tras las negociaciones
- Cuba: ¿Una amenaza a la seguridad nacional de EE.UU?
- Consejo de Seguridad de la ONU se reúne para discutir agresión de Estados Unidos contra Venezuela
- Trump preside Consejo de Paz y anuncia fondos para Gaza
- EE.UU. e Irán retoman diálogo nuclear en medio de tensiones
