Nueva resonancia magnética en el Centro de Neurociencias impulsa el diagnóstico, los ensayos clínicos y la investigación en Cuba

La nueva resonancia magnética instalada en CNEURO es de utilidad para el diagnóstico médico y la investigación en neurociencias, con beneficios para la población que accede a los servicios de salud. Foto: PNUD

Un equipo de resonancia magnética fue instalado en el Centro de Neurociencias de Cuba (CNEURO), con el fin de contribuir a fortalecer las capacidades para el desarrollo de la investigación neurocientífica, como parte de las contribuciones del proyecto PROBIOCUBA, con apoyo del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).

La nueva resonancia magnética instalada en CNEURO es de utilidad para el diagnóstico médico y la investigación en neurociencias, con beneficios para la población que accede a los servicios de salud.

Permitirá ampliar las capacidades para el diagnóstico de diversas enfermedades, incluyendo los estudios poscovid, así como la realización de ensayos clínicos para el desarrollo de medicamentos y la validación de tratamientos novedosos, el perfeccionamiento en la detección de enfermedades neurológicas y el fortalecimiento de las capacidades investigativas en neurociencias.

Según explica Evelio González Dalmau, investigador titular y jefe del departamento de resonancia magnética de esa institución, el equipo con un campo magnético de tres teslas, es fundamental para el apoyo al desarrollo de ensayos clínicos y la realización de diagnósticos especializados para enfermedades como tumores, esclerosis múltiple, Alzheimer, entre otras, a los cuales sería difícil llegar de manera precisa por otras vías.

“Eso es importante para las personas” apunta “sobre todo cuando llevan tiempo tratando de tener un diagnóstico exacto de lo que les pasa”.

La nueva resonancia magnética instalada en CNEURO es de utilidad para el diagnóstico médico y la investigación en neurociencias, con beneficios para la población que accede a los servicios de salud. Foto: PNUD

El equipo será clave para estudios de mapeo cerebral, demencias, enfermedades neurodegenerativas (ataxia espinocerebelosa, amiotrofia lateral y párkinson, entre otras), enfermedades vasculares y tumores sólidos.

Al menos cuatro ensayos clínicos de BioCubaFarma podrán beneficiarse con el uso de esta tecnología: NeuroEpo -desarrollado para la ataxia por el Centro de Inmunología Molecular (CIM)-, Itoluzumab contra la esclerosis múltiple, Policosanol para el Alzheimer -en desarrollo por el Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CENIC)-, así como estudios sobre antitumorales cerebrales del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB).
Además, facilitará el seguimiento longitudinal del daño cerebral a largo plazo y las secuelas de la COVID-19, así como la monitorización de afectaciones poscovid en órganos como el riñón y el hígado.

El proyecto PROBIOCUBA es una colaboración entre BioCubaFarma y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que cuenta con el apoyo financiero del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).

Sus acciones tienen el objetivo de ampliar y fortalecer las capacidades productivas de la industria biofarmacéutica cubana, priorizando aquellos medicamentos, diagnosticadores, biofármacos, equipos médicos e insumos más demandados para el tratamiento de enfermedades en el país.

PROBIOCUBA busca elevar los niveles de productividad en biotecnología mediante el desarrollo de medicamentos innovadores y la modernización tecnológica, para contribuir a la sostenibilidad del sector y beneficiar así al sistema nacional de salud y a otros países de la región.

La nueva resonancia magnética instalada en CNEURO es de utilidad para el diagnóstico médico y la investigación en neurociencias, con beneficios para la población que accede a los servicios de salud. Foto: PNUD

Con apoyo de PROBIOCUBA, más de 100 equipos especializados están fortaleciendo las capacidades de diez centros de la industria biofarmacéutica para impulsar la producción, la investigación y la innovación.

Entre los equipamientos se encuentran nueve sistemas de cromatografía líquida de alta resolución (HPLC), nueve freezers de laboratorio, cinco incubadoras de CO₂, dos balanzas analíticas para laboratorio, seis microcentrífugas, dos microscopios ópticos digitales, cinco microscopios ópticos invertidos y dos sistemas de aire comprimido, entre otros.

Esta colaboración es un paso que busca contribuir a la innovación tecnológica y el avance científico en beneficio de la salud de las personas.

 

(Con información de PNUD)

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