Una presencia nada habitual invade desde la mañana de este jueves tres de septiembre la principal galería de arte del territorio pinero, la Martha Machado. El colorido y sonido que emiten, unido al montaje de la exposición convierten a esa institución en un verdadero recinto natural y es que la inusual muestra colectiva “Visiones Aladas” que por primera vez en la historia de las Artes Visuales en la Isla de la Juventud hacen realidad la Asociación Ornitológica de Cuba y la Dirección Municipal de Cultura constituye un inigualable regalo al espíritu.

La oportunidad de poder apreciar a periquitos, azulejos, un loro y la cotorra pinera, entre otros muchos otros es resultado del hermanamiento entre la Asociación y el sector de las artes demostrando que sí es posible unir a la naturaleza y la cultura, pero también de reconocer a los criadores, verdaderos artistas amantes de la fauna y la vida.

Quienes hicieron posible extender más allá de sus casas la belleza, armonía y colorido de estas aves vivas ornamentales fueron premiados por instituciones estatales y sociales. Entre ellas la Asociación Cubana de Artesanos Artistas, la emisora local Radio Caribe, la Dirección Municipal de Cultura y la Unidad de Apoyo a la Actividad Cultural, la Escuela de Formación de Atletas de Alto Rendimiento, la Dirección Municipal de Educación y el Proyecto de Desarrollo Local Acento Cubano.

También se sumó una representación de la Asociación de Ciegos y Débiles Visuales de quienes expresó Rafael Ernesto Licea, primer secretario del Comité Municipal del Partido en el Municipio presente en la inauguración:
“Ustedes ven las aves con el alma y escuchan su sonio, no hay nada más hermoso que eso”.



Miguel Ángel Cordero (Coqui), Alexander Almaguer (Weré), Wilber David Méndez y Yordanis Nápoles resultaron de los más estimulados por la variedad y belleza de sus aves y empeño y sacrificio por mantener su salud, alimentación y cuidados generales.
Cordero, quien destacó en el protagonismo de concretar Visiones Aladas expresó:
“Agradecido por el reconocimiento, pero además por la oportunidad que nos dio la galería, que nunca se había atrevido a exponer aves vivas, pues bueno es también la primera vez que la Asociación lo hace de esta manera en una institución cultural. Constituye una oportunidad para todos los criadores de la Isla y espero que esta sea la puerta que abra otras”.

De forma muy especial se reconoció al joven artista y trabajador de la galería, Gilberto Cabrera quien “ha dado el alma, el cuerpo y la vida para que esta exposición se materialice y de su propia economía aportó para lograr muchas de las cosas que la hicieron posible”, dijo de él, el crítico de arte y curador Freddy David.
Alexander Almaguer destaca dentro de los integrantes de la Asociación Ornitológica por poseer una gran variedad de las aves que se muestran.
“Traje ocho variedades. Empecé la crianza porque un día compré un pajarito y me gustó, así llegué a tener 20 en un mes y continué hasta lograr esta cría que tengo en la actualidad. Cuando Coqui me dijo de la exposición me puse a hacer hasta jaulas nuevas porque me dije esa es la oportunidad que tengo de exhibir mis aves y me gusta eso, que las personas las vean, las toquen porque de hecho se dejan tocar y manipular.

“Sí, están criados a mano como se dice. Todo el que me conoce sabe que mi familia no es muy grande pero sí unida y me ayudan con sus cuidados. Cada vez que nace un pichoncito todo el mundo quiere tenerlo en la mano y ayudar a criarlo y han crecido así. En la casa están sueltos. Vuelan al edificio de atrás y vuelven. Están como quien dice libres.
“El que tenga interés en ser parte de la Sociedad solo es acercarse. Estuvo un poco apagada y ya está cogiendo fuerza. Hay muchos criadores nuevos y hemos traído especies que nunca habían entrado a la Isla. Invitar a todo el que le guste esta crianza a que se nos una, que vayan a la Sociedad que está ubicada detrás de la Unidad de la Policía en calle 45 entre 50 y 54 y busquen a Coqui”.

La muestra con gran aceptación, acogida y que gozó del agradecimiento del público asistente, no solo constituye una variada muestra ornitológica sino una verdadera exposición colectiva y a la vez un llamado a la conservación y protección de las aves. Esta es una muestra donde la naturaleza, el arte y la creatividad se fundieron para embellecer la vida.
