
Buenos Aires, 12 jun (Prensa Latina) El escándalo de corrupción por enriquecimiento ilícito, evasión fiscal y mentir al Congreso del jefe del Gabinete argentino, Manuel Adorni, ennegrece aún más hoy la ya muy dañada imagen del gobierno de Javier Milei.
El atribulado funcionario esperó hasta el inicio del Mundial de Fútbol para presentarse ante la autoridad fiscal y presentar su declaración jurada –lo cual hizo de manera incompleta- con la intención de quitarse de encima el foco de la atención pública, pero resultó en vano. Una posterior comparecencia en un espacio nocturno del canal LN+, lo complicó aún más.
Adorni aseguró haber encontrado cientos de miles de dólares en un departamento familiar de La Plata ocultos en un pendrive por transacciones en Bitcoin sobre el que dijo que no se acordaba; y, por demás, sobre esa vivienda pesaba una hipoteca por 22 mil dólares que en cambio no podía pagar antes de asumir en el gobierno.
El jefe de Gabinete admitió ahora que ocultó activos equivalentes a medio millón de dólares que no figuraban en sus declaraciones juradas, y lo justificó diciendo que el monto corresponde a un capital de 200 mil dólares invertido en Bitcoin de 2014 a 2018, lo cual le generó una ganancia de 300 mil dólares que ahorró «en negro».
Por sus dichos y gastos desde que está en el gobierno en los dos últimos años y medio –calculan los medios- Adorni amasó un patrimonio de 944,5 millones de pesos (674.643 dólares), un 42 por ciento más que al inicio del año y una inversión en criptomonedas que según dijo él poseía antes de ingresar a la función pública.
ElDiarioAR resume que el total comprometido desde que asumió, sumando pagos realizados y deudas vigentes, supera los 800 mil dólares, cuando su salario como jefe de Gabinete es 3,5 millones de peso (2.500 dólares) hasta enero de 2026.
Espacios informativos en la prensa en general coinciden en que el funcionario, muy allegado al presidente Javier Milei y su hermana Karina, secretaria general de la Presidencia quienes lo defienden a capa y espada siguió un plan sistemático de mentiras y ocultamiento.
“La moral como política de Estado volvió a sufrir otro duro golpe con el reconocimiento de Adorni de que omitió fondos en su declaración jurada; ahora, la Justicia deberá determinar si hubo comisión de delito. Su nueva versión desmiente lo que declaró ante el Congreso y en las conferencias de prensa en la Casa Rosada”, reconoció el diario La Nación.
“Fue tan explícito, inverosímil y evidente (u obsceno) que la mayoría de la dirigencia política quedó en virtual estado de shock durante horas hasta que atinó a expresarse y mucho más hasta que se decidió a iniciar alguna acción concreta. Mientras tanto, gran parte de la sociedad ya expresaba durísimas críticas y destilaba indignación e ironía en las redes sociales”, describe este viernes La Nación.
La mesa política del Gobierno que encabeza Karina Milei se reunió el jueves en Casa Rosada, pero no logró cerrar el debate interno y obligó al entorno presidencial a administrar una situación que todavía amenaza con extenderse.
Acorralado, Manuel Adorni enfrenta una moción de censura, la presión de la Justicia, las críticas de sus aliados y el rechazo de los argentinos, mientras la imagen del ejecutivo se desvanece con los escándalos de corrupción que sobre ella revolotean.
La oposición solicitó una sesión en la Cámara de Diputados para buscar la destitución de Adorni y bloques aliados, como el PRO y la Unión Cívica Radical, le soltaron la mano. Desde el oficialismo, la vicepresidenta Victoria Villarruel y la líder senatorial Patricia Bullrich lo cruzaron públicamente.
Villarruel espetó: “Me parece una vergüenza su accionar y sus explicaciones”.
Otros artículos del autor:
- Recibe líder vietnamita cálida bienvenida en India
- Reportan que Lula debe viajar esta semana a reunión con Trump
- Sesiona en Montevideo foro internacional sobre comunicación política
- Sigue polémica en EEUU por fondo de compensación impulsado por Trump
- México tacha de falso que consulados hagan política en EEUU
