La Isla de la Juventud tiene en el jovencito de José Eduardo Rodríguez Méndez un probado talento musical. Con solo 16 años resultó escogido para participar en algunas de las presentaciones del Jazz Plaza 2026 que recién finalizó y está lleno de proyectos para aportar a la preservación y divulgación de la música cubana.

Al conocer por la filial pinera de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba de su presencia allí, esta reportera contactó vía WhatsApp con el muchacho, residente en la demarcación Pueblo Nuevo y en la actualidad alumno de la Escuela Nacional de Arte (Ena) donde estudia la especialidad del Tres.
José Eduardo muy solícito accedió a ofrecer esta entrevista y colaboró con las imágenes que la acompañan.

“Es muy importante comenzar diciendo que no me gustaba el Tres porque como todo niño de nueve años, estudiar un instrumento desconocido y pensar que solo era de música campesina me desilusionó mucho, pero el 27 de agosto antes de entrar a la Ena publico en redes sociales un video tocando y Yarima Blanco, la reconocida tresera de nuestro país me escucha y me dice que vaya a su casa, cuando llego, empezamos a hablar y a tocar y veo con el amor y sentimiento con el que ella toca el Tres y me enamoré perdidamente de mi instrumento.
Llego a la Ena radicada en el municipio Playa de La Habana en septiembre de 2024 con el propósito de conocer e interactuar con grandes músicos de nuestra cultura y de mi instrumento y poco a poco convertirme en un destacado artista como ellos.
“Empecé a desarrollar proyectos que tenía en mente como mi septeto de música tradicional y a conocer más el Tres a fondo. Comencé a entrar en contacto con varios músicos como Pancho Amat que es un tresero de referencia internacional, el laudista Roldán Carballosa, el pianista Dayramir González, entre otros.

“Adquirí todo el conocimiento que me enseñaron y les hablé de mis proyectos para ver qué ideas me podían aportar. Ha sido muy importante para mi formación poder aprender de músicos de primer nivel como ellos”.
El poder participar en la edición 41 de uno de los eventos más emblemáticos de la escena musical cubana y latinoamericana, el Festival Internacional Jazz Plaza lo considera trascendental en su vida.
“En el mes de enero me dan la inesperada noticia de que me escogieron para participar en el Jazz Plaza tocando con Dayramir González en la sala Covarrubias del Teatro Nacional y el primero de febrero en la sala Cervantes con el Fondo de Arte Joven. Una verdadera oportunidad de lujo para mí”.
A su corta edad ya José Eduardo tiene agrupación propia, integrada por un grupo de amigos, lo que dice mucho de su capacidad de liderazgo.
“Creé mi septeto en enero del 2025. Un día empezamos a ensayar y da la casualidad que llega una señora francesa y nos dice que le hace falta un septeto de música tradicional y ahí estábamos nosotros, todos jóvenes y sin casi experiencia, comenzamos a estudiar y el 21 de junio volamos a Francia a la ciudad de Enghien Les Bains en las afueras de París. Allá nos presentamos en un festival donde defendimos el son cubano.
“Mis aspiraciones como músico están centradas en trabajar mucho, tener mi grupo y continuar defendiendo ese género tan nuestro, rico y que gusta tanto en el mundo entero. Quisiera crear una academia de música cubana en algún país del mundo para continuar expandiendo la cultura cubana como otros han hecho. Todo eso junto a mi inseparable instrumento, del que como le dije, estoy completamente enamorado”.
