Defender la vida

¿Cuánto más se puede hacer?, fue la pregunta recurrente durante el balance anual del Programa de Atención Materno Infantil (Pami), que en el 2025 terminó con resultados desfavorables en varios de sus indicadores.

Redacción Digital

El análisis realizado en el Centro Municipal de Higiene, Epidemiología y Microbiología, ante la presencia de las principales autoridades de la Isla de la Juventud, fue crítico; máxime si tenemos en cuenta que el territorio cerró la mortalidad infantil en menores de un año con una tasa de 12,9 por mil nacidos vicos, muy superior a la del país.

De igual manera, llamó la atención de los directivos del sector y representantes de las áreas de salud; así como de la atención secundaria el índice de bajo peso al nacer, acumulándose 35, uno más que en igual período del 2024, sobresaliendo entre las causas más frecuentes la prematuridad, al Retardo del Crecimiento Intrauterino (RCIU) y la pre-eclampsia agravada.

Inquietante continúa siendo el creciente embarazo en la adolescencia, las regulaciones menstruales y los legrados, que ascendieron a 552, una cifra superior a los nacimientos ocurridos en la etapa.

Los presentes hablaron de que aun en medio de un contexto complejo por la carencia de recursos y medicamentos esenciales debido al inhumano bloqueo imperialista; así como la falta del capital humano, se pueden transformar los resultados con mayor integración entre todos los factores que intervienen en tan sensible programa.

Puntualizaron, además, la necesidad de cumplir los protocolos de trabajo, brindarles un mejor seguimiento a las embarazadas, sobre todo aquellas con alto riesgo en las áreas de salud, perfeccionar el quehacer de las consultas multidisciplinarias en la atención primaria y la evaluación universal ecográfica prenatal integral del primer trimestre a cada gestante.

El medio familiar desfavorable, la adecuada nutrición y las indisciplinas de algunas futuras mamitas, quienes se fugan de las instalaciones sanitarias o rehúsan a ser hospitalizadas para recibir una atención médica diferenciada, fueron otros de los temas abordados; al respecto sugirieron actuaciones diferentes porque lo más importante es la protección tanto de la embarazada como del bebé.

¿Qué es difícil en medio de tantas complejidades?, es verdad, pero aun así este territorio lleva más de 20 años ininterrumpidos sin muertes maternas y en la etapa que se analiza se alcanzó una sobrevida de un 98,9 por ciento en los servicios de Neonatología.

Estos y otros ejemplos reafirman que sí se pueden obtener resultados más halagüeños porque confirman que existe compromiso, esfuerzo, talento, ciencia… tan solo falta perfeccionar estrategias, lograr la integración, fortalecer la prevención para continuar defendiendo la vida.

Otros artículos del autor:

Isla de la Juventud Opinión
Karelia Álvarez Rosell
Karelia Álvarez Rosell

Licenciada en Defectología en la Universidad Carlos Manuel de Céspedes, Isla de la Juventud. Diplomada en Periodismo con más de 30 años en la profesión.

Colaboradores:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *