Trump estalla por acuerdo entre Reino Unido y Mauricio sobre isla Diego García y reitera obsesión con Groenlandia

Diego García, la mayor isla del archipiélago de Chagos, sitio de una importante base militar de Estados Unidos en medio del Océano Índico arrendada a Gran Bretaña en 1966. Foto: Reuters.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reaccionó airadamente este martes al acuerdo por el que Reino Unido cede la soberanía del archipiélago de Chagos, que incluye la isla Diego García, a la República de Mauricio, y lo calificó como un acto de “total debilidad” y “gran estupidez”, aprovechando de paso para justificar su obsesión con el control de Groenlandia.

En mayo de 2025, cuando Londres y Mauricio firmaron el acuerdo sobre esas islas del Índico –detenido por cuestionamientos de la ONU y la Cámara de los Lores británica, y que mantenía el control de Reino Unido sobre la base de Diego García bajo un contrato de arrendamiento de 99 años–, la Administración Trump consideró que no ponía en riesgo el uso de esa instalación militar conjunta.

Sin embargo, algunos analistas señalan que el acuerdo de cesión de soberanía pondría en juego la estratégica base militar norteamericana.

“Sorprendentemente, nuestro ‘brillante’ aliado de la OTAN, el Reino Unido, está planeando actualmente entregar la isla de Diego García, el sitio de una vital base militar estadounidense, a Mauricio, y hacerlo SIN NINGUNA RAZÓN EN ABSOLUTO”, escribió el jefe de la Casa Blanca en su red Truth Social.

“No cabe duda de que China y Rusia han notado este acto de total debilidad… Que el Reino Unido ceda territorios extremadamente importantes es un acto de GRAN ESTUPIDEZ, y es uno más en una larga lista de razones de seguridad nacional por las que hay que adquirir Groenlandia”, añadió.

Así, la cesión de Chagos (Diego García incluida) amplía el frente de discordia abierto por Trump –en este caso por vía de Reino Unido– con Europa debido a sus reiteradas declaraciones sobre la anexión estadounidense de Groenlandia por motivos de “seguridad”, con enfoques que van desde la compra (un equipo coordinado por Marco Rubio tasó la transacción en 700 000 millones de dólares) hasta la fuerza, pues ha declarado que será “por las buenas o por las malas” y llegó a designar un enviado especial para la vasta isla ártica.

La pretensión del mandatario ha generado un fuerte rechazo, no solo de Gobierno, fuerzas políticas y ciudadanía de Groenlandia, sino de Dinamarca (de cuyo reino es territorio autónomo la isla) y de los países europeos nucleados en la OTAN, ocho de ellos “castigados” por trump con una imposición de aranceles porque enviaron contingentes militares simbólicos a Groenlandia y apoyan la soberanía danesa sobre ese territorio.

En respuesta a los comentarios de Trump sobre Chagos, el Gobierno británico afirmó que el acuerdo se hizo precisamente por razones de seguridad nacional.

“Actuamos porque la base de Diego García estaba amenazada tras fallos judiciales que socavaron nuestra posición y habrían impedido su funcionamiento según lo previsto en el futuro”, declaró un portavoz.

El archipiélago de Chagos fue escindido de Mauricio en 1965, poco antes de que la nación insular declarara su independencia del Reino Unido.

Miles de personas nativas fueron deportadas para que Estados Unidos construyera una base naval y aérea en el atolón de Diego García, el mayor del archipiélago, que hoy le permite abastecer portaviones, submarinos y proyectarse en África, Medio Oriente, India e incluso Asia.

Los seis atolones principales de Chagos, entre más de 600 islas, están 500 kilómetros al sur de las Maldivas y a medio camino entre África e Indonesia, con alrededor de 4 000 personas estacionadas allí.

Gran Bretaña desplazó por la fuerza a hasta 2 000 indígenas chagosianos a finales de los años 1960 y 1970 para establecer la base en el atolón Diego García, pero ha cedido la soberanía a la excolonia Mauricio, a la que paga 101 millones de libras (136 millones de dólares) anuales para asegurar la instalación.

Un fallo del Tribunal Internacional del Derecho del Mar de la ONU en 2021 determinó que Reino Unido no tenía soberanía sobre las Islas Chagos.

UE promete respuesta “firme” sobre Groenlandia

La Unión Europea prometió este martes una respuesta “firme” a las amenazas de Donald Trump sobre Groenlandia, a la espera de una reunión en Davos sobre el futuro de este territorio de Dinamarca en el Ártico.

Desde que volvió a la Casa Blanca, el magnate republicano argumenta que “necesita” la isla rica en minerales y tierras raras por motivos de seguridad nacional, recurriendo al fantasma de la amenaza rusa y china en el Ártico.

Ocho países europeos manifestaron su firme oposición a ese plan expansionista y enviaron una misión militar de exploración la semana pasada. Todos son miembros de la OTAN, entre ellos Reino Unido, Alemania y Francia, las principales economías del continente.

Trump reaccionó amenazando con imponer aranceles a esos países si se oponen a su plan anexionista.

A partir del 1 de febrero de 2026, Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia deberán pagar un arancel del 10% sobre todos los productos enviados a  Estados Unidos.

El 1 de junio de 2026, el arancel se incrementará al 25%. Este arancel será exigible y pagadero hasta que se alcance un acuerdo para la compra completa y total de Groenlandia, declaró Trump en una publicación de Truth Social el 17 de enero.

En su discurso en el Foro Económico Mundial de Davos, que se celebra cada año en la estación de esquí suiza, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, advirtió que Trump podría acabar sumiendo en una “espiral descendente” las relaciones con la UE.

“Los aranceles propuestos son un error, especialmente entre aliados de larga data”, dijo Von der Leyen, añadiendo que “sumirnos en una espiral descendente” solo ayudará a “los adversarios”.

El presidente francés, Emmanuel Macron, que también está en Davos, instó a la UE a “usar” sus herramientas comerciales para responder y acusó a Estados Unidos de querer “debilitar y subordinar a Europa”.

Igualmente presente en el foro, el enviado comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, advirtió Davos a los países europeos que “no sería prudente” recurrir a su mecanismo de defensa económica, la llamada “bazuca comercial”, para responder a la amenaza de Trump.

Ante las tensiones, el Parlamento Europeo decidió suspender el proceso de ratificación del acuerdo comercial entre la Unión Europea y Estados Unidos, confirmaron este martes sus principales grupos políticos.

Trump, de provocación en provocación

En el marco de su campaña sobre Groenlandia, Trump publicó en su plataforma Truth Social un fotomontaje de sí mismo plantando una bandera en un paisaje rocoso y helado junto a un cartel que reza: “Groenlandia – Territorio de Estados Unidos. Est. 2026″.

En una publicación en Truth Social este martes, el magnate de MAGA compartió una imagen en la que aparecen el secretario de Estado Marco Rubio y el vicepresidente JD Vance detrás de Trump, quien sostiene un mástil con una bandera estadounidense cerca de un cartel que describe a Groenlandia como “Territorio de EE. UU. est. 2026″.

El primer ministro de Canadá, Mark Carney, subrayó desde Davos que su país apoya “firmemente” a Groenlandia y Dinamarca, y el derecho “exclusivo” de este último a “decidir” el futuro de la isla.

Trump pronunciará un discurso el miércoles en Davos y participará en otros actos el jueves.

El exjefe de la OTAN Anders Fogh Rasmussen afirmó que estas amenazas son “una crisis para la comunidad transatlántica en general y un reto para el orden mundial tal y como lo conocemos desde la Segunda Guerra Mundial”.

Trump afirmó el lunes que no cree que los dirigentes europeos vayan a “oponerse demasiado” a su deseo de comprar la inmensa isla ártica.

“Tenemos que conseguirlo”, dijo a periodistas.

Los líderes de la UE se reunirán el jueves en Bruselas para decidir cómo responder a la crisis, una de las más graves para las relaciones transatlánticas en años.

Las relaciones entre Trump y Macron se tensaron aún más el lunes, cuando el estadounidense amenazó con aranceles del 200% al vino y al champán franceses después de que Francia insinuara que no se sumaría a su “Consejo de la Paz”.

Los analistas consideran este organismo, creado para resolver conflictos internacionales, como un plan de Consejo de Seguridad de la ONU paralelo, pero en el que los países miembros tienen que pagar por participar.

(Con información de agencias)

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