La edad cambia la forma en que el organismo combate las infecciones

Estudio en ratones muestra diferencias sustanciales entre jóvenes y ancianos. Posibilidad de terapias diferenciadas.

La edad cambia la forma en que el cuerpo combate las infecciones: el mismo mecanismo que protege a las personas más jóvenes puede resultar perjudicial para las personas mayores.

Así lo afirma un estudio realizado en ratones, publicado en la revista Nature y dirigido por el Instituto Salk de Estudios Biológicos en La Jolla, California.

Se necesita más investigación para determinar si ocurre lo mismo en humanos, pero los hallazgos sugieren que podría ser importante desarrollar terapias específicas para cada edad, diferenciadas para jóvenes y mayores.

Los investigadores, dirigidos por Janelle Ayres, partieron de la hipótesis de la llamada “pleiotropía antagónica”.

Se trata de una teoría que afirma que los genes que tienen efectos protectores en las primeras etapas de la vida se convierten en “enemigos” más adelante, creando una especie de equilibrio evolutivo donde los beneficios iniciales superan los costos posteriores.

Para comprender si la edad puede realmente influir en los procesos inmunitarios, los autores del estudio infectaron ratones jóvenes y mayores con dos bacterias comúnmente responsables de la sepsis en humanos.

La sepsis es una afección potencialmente letal que se produce cuando el sistema inmunitario reacciona de forma exagerada a una infección y termina dañando el propio organismo.

Los animales recibieron la misma dosis infecciosa, pero sus respuestas fueron opuestas: los más jóvenes desarrollaron agrandamiento del corazón y congestión multiorgánica, mientras que los mayores presentaron corazones más pequeños.

El análisis reveló que dos proteínas que protegen a los corazones jóvenes del daño inducido por la sepsis, FoxO1 y MuRF1, empeoran el pronóstico en la vejez.

Por el contrario, el bloqueo de estas dos proteínas mejoró la supervivencia de los mayores, pero perjudicó a los más jóvenes.

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