¿Quién es Pete Brian Hegseth? El hombre de la Cruzada Americana

Hegseth no disimuló su euforia, el regreso de EEUU a ser potencia mundial.

La realidad es tan vertiginosa que mientras estamos elaborando un informe los hechos nos pasan por arriba. Hace varios meses, LCV está realizando investigaciones especiales sobre la política de defensa de los Estados Unidos. La Doctrina Monroe, El Patio Trasero, La Escuelas de las Américas, el cambio en los noventa hacia cursos de contra insurgencia para civiles en los que los golpes y las torturas quedaban de lado, el ejemplo de la Institución William J. Perry fue uno ampliamente investigado por La Columna Vertebral al descubrir que allí habían estudiado cinco funcionarios de Milei.

Que la invasión a Venezuela viola todo tipo de legislación y derecho internacional es algo indiscutible pero no es lo más grave. Es imprescindible buscar las razones últimas de ese accionar. Los valores que la impulsan ¿Qué es la democracia para el gobierno de Estados Unidos? En esta ocasión intentaremos desentrañar qué hay detrás de las bombas. El problema no es sólo Trump sino la ideología que lo guía. Hace algunas semanas comenzamos a investigar a Pete Hegseth, Secretario de Defensa a cargo de las misiones especiales de EEUU en América Latina. Aquí los resultados.

Este sábado nos despertamos con una noticia imposible de creer: estaban bombardeando Caracas. A las pocas horas, anunciaban el secuestro de su presidente, Maduro, a quien llevaron en avión para ser juzgado por la fiscalía norteamericana. Último cachetazo del día, la conferencia de prensa de Donald Trump en la que reconocía que volvía de lleno a la Doctrina Monroe y su Patio Trasero, además de anunciar que se quedaría gobernando Venezuela por tiempo indeterminado hasta que lograra poner todo en orden y “recuperar el petróleo que nos robaron” (sic)

Luego Trump le cedió la palabra a Pete Brian Hegseth, Secretario de Defensa de los Estados Unidos, el hombre que quedó a cargo de las Fuerzas Armadas de un país imperial, mientras su presidente hacía monerías de paz y anunciaba intervenciones en medio mundo. Hegseth no disimuló su euforia, el regreso de EEUU a ser potencia mundial.”El presidente Trump habla en serio”, dijo a modo de amenaza a todos los países que están siendo acosados por el presidente norteamericano: “Necesitamos tener a Groenlandia”, por ejemplo. Su discurso fue breve y terminó con una sinceridad rayana con el cinismo: “Esto es Estados Unidos primero, esto es la paz a través de la fuerza. Bienvenidos al 2026”

Una capacidad de síntesis envidiable, digna del presentador de televisión, de aire atildado, que no olvida su paso por Afganistán, Irak y Guantánamo. En su libro “La guerra contra los guerreros” se explaya un poco más en ese concepto y dice:

“La pregunta clave de nuestra generación —de las guerras en Irak y Afganistán— es mucho más complicada: ¿qué haces si tu enemigo no respeta las Convenciones de Ginebra? Nunca obtuvimos una respuesta. Solo más guerra. Más bajas. Y ninguna victoria ¿No sería eso un incentivo para que la otra parte reconsiderara su barbarie? ¡Eh, Al Qaeda! Si se rinden, podríamos perdonarles la vida. Si no, les arrancaremos los brazos y se los daremos de comer a los cerdos”. ¿no nos conviene más ganar nuestras guerras según nuestras propias reglas?”. Y también dice: “¿A quién le importa lo que piensen otros países?”.

Queda por definir qué considera Pete una guerra y un enemigo. La guerra puede ser contra ‘delincuentes terroristas”, guerra no declarada contra un Estado, o contra cualquiera que ponga en duda el estilo de vida ‘americano’. Tan es así que en ese mismo escrito sostuvo que en caso de una victoria demócrata en el 2020 estaríamos frente a un “divorcio nacional” y que podría derivar en “algún tipo de guerra civil”. Propone “burlarse, humillar, intimidar y aplastar a nuestros oponentes de izquierda” y “atacar primero”. La ‘izquierda’ es uno de sus grandes enemigos, contra los cuales hay que batallar, los denomina sediciosos.

No hay lugar para la sorpresa. Todo estaba escrito. Cuatro libros publicados en los que expresa su idea central: la victoria para Estados Unidos implica el fin del globalismo , el socialismo , el secularismo , el ambientalismo , el islamismo , el sexismo y el izquierdismo.

Claro que para eso tendría que reformar o acabar con la educación. Para el joven Secretario de Defensa, la escuela no es otra cosa que una “pesadilla LGBT igualitaria y distópica” . Allí, los chicos serían “abordados y agredidos a diario con ideologías malignas que corrompen su mente, sus afectos y los incapacitan para buscar la sabiduría necesaria”. Incita a librar una insurgencia contra la educación pública y emular las tácticas de los talibanes: “Deslegitimar al enemigo es una parte fundamental de la insurgencia; por ejemplo, en Afganistán, eso es lo que hicieron los talibanes durante dos décadas”.

En su libro de memorias, In the Arena, publicado en el 2016, Hegseth escribió que llegó a conmoverse con la imagen de un combatiente del Estado Islámico , ya que el muchacho estaba luchando por algo más grande que él mismo: “Está luchando por su Dios” y continuó diciendo: “Reconozco a ese combatiente, aunque nunca lo he conocido. Me atrae porque me identifico con él, deploro lo que representa, lo que hace y cómo lo hace. Es un soldado del odio, la subyugación y la maldad pura. Pero entiendo sus pasiones“. Cara y contracara de un mismo sentir y accionar. Luchar por un bien mayor, indiscutible, absoluto, que permite todo tipo de aberración. Soldados de diferentes dioses.

Claro que el soldado Pete no se deja seducir por sentimentalismos. En American Crusade, publicado cuatro años después de sus memorias, afirma que el islam “no es una religión de paz, y nunca lo ha sido…todos los países musulmanes modernos son zonas de exclusión formal o de facto para cristianos y judíos practicantes…casi en su totalidad capturado e instrumentalizado por los islamistas que planean conquistar” demográfica, cultural y políticamente Europa y América”. Compañeros de trabajo han comentado que en una reunión en un bar, quizás pasado de copas, el actual Secretario de Defensa Hegseth coreó “Maten a todos los musulmanes”.

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Todo indica que se han roto todas las alianzas y representaciones que teníamos hasta el día de hoy. Trump no sólo se siente dueño de los países del continente americano. También de Europa. Latinoamérica fue el Patio Trasero de Estados Unidos y Trump quiere que vuelva a serlo de la peor manera. Pero Europa…Quizás Europa fue el jardín del frente. La Casa, después de la primera y más aún de la Segunda Guerra mundial, fue de ellos. Europa, con sus flores, nosotros con la basura.

Por estos días, Europa está comprendiendo que sus flores eran regadas por los norteamericanos. Aquellos países que supieron pelear por sus imperios y pisotear sus colonias, encontraron un Estado extracontinental que proclamaba la democracia y los hacía salir del pozo. Vaya país imprescindible. Se sometieron de una manera tan abyecta que hoy sufren las consecuencias. Creyeron que hablaban entre iguales: colonialistas de esos raros países nuevos.

En su libro ‘American Crusade’, publicado en el 2020, Pete Hegseth dispara contra Europa, claro que todavía no era ni existía la posibilidad de que se convirtiera en Secretario de Defensa de Estados Unidos. Esto escribía sobre la OTAN y sus miembros: “Obsoletos, superados en armamento, invadidos e impotentes. ¿Por qué debería Estados Unidos, el ‘número de contacto de emergencia’ europeo durante el siglo pasado, escuchar a naciones moralistas e impotentes que nos piden que respetemos acuerdos de defensa obsoletos y unilaterales que ya no cumplen? Quizás si los países de la OTAN realmente aportaran para su propia defensa, pero no lo hacen. Simplemente se quejan de las reglas mientras desmantelan sus ejércitos y le gritan a Estados Unidos pidiendo ayuda”. En American Crusade , afirmó: “La OTAN no es una alianza; es un acuerdo de defensa para Europa, pagado y suscrito por Estados Unidos” y pidió que se “descartara y rehiciera para que la libertad se defienda verdaderamente”.

La Cruzada Americana es un libro digno de leerse para entender que el accionar del Ejército norteamericano con su violación a la autodeterminación de los pueblos y las reglas internacionales es más grave aún: los mueve una ideología más cercana al nazismo que a la democracia. Es el fin de las leyes y la victoria de ‘valores superiores’. En American Crusade , comparó su apoyo a Israel con las Cruzadas , diciendo: «No queremos luchar, pero, como nuestros hermanos cristianos hace mil años, debemos hacerlo. Necesitamos una cruzada estadounidense». También afirma: «Si amas a esos, aprende a amar al Estado de Israel»

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La guerra que está librando Pete Hegseth no tiene fronteras. Es también una guerra interna, o una ‘batalla cultural’. En su diatriba contra los débiles, apunta también al Pentágono a quien acusa de tener una ideología ‘woke’. El 5 de septiembre de 2025 se reúne con Trump en el Despacho Oval y firman el decreto que le cambia el nombre el ya temido Pentágono, que pasa a llamarse Departamento de Guerra. Para Hegseth “no se trata solo de un cambio de nombre, sino de una restauración”. Así se lo comunica a cientos de altos oficiales militares el 20 de septiembre de ese año: “Se acabaron los cultos al cambio climático. Se acabaron las divisiones, las distracciones y los delirios de género. Se aplicarán requisitos de altura y peso, y se acabarán las reglas de combate políticamente correctas…”

Son tiempos de restauración. Volver a nombrar las sedes militares con nombres de patriotas. Basta de Fort Liberty, que vuelva a llamarse Fort Bragg, como Dios manda. Entendió que era un agravio que un buque petrolero norteamericano portase el nombre del ícono de los derechos de los homosexuales Harvey Milk, ordenó que se lo quitaran. Su tarea diaria es restituir el honor del nacionalismo ‘americano’ y entiende que el Pentágono con la excusa de “erradicar el extremismo” dentro del ejército estadounidense, así lo afirma en su libro “The War on Warrions”: “los generales de hoy expulsan a los patriotas de sus formaciones”. ¿De qué extremismo habla? Posiblemente de los soldados acusados por crímenes de guerra que fueron sometidos a juicios militares por los cuales el Secretario de Defensa peleó para que se los reconociera como patriotas y no delincuentes.

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En 2025, fue Pete Hegseth el encargado de llevar adelante los ataques militares contra pequeñas embarcaciones sospechosas de transportar drogas en el mar Caribe. Supervisó personalmente cada operación. Bombardeos indiscriminados que hundieron 22 embarcaciones provocando la muerte de al menos 83 personas procedentes, en su mayoría venezolanas pero también provenientes de Colombia, Ecuador y Trinidad Tobago. ​

The Washington Post denunció que en uno de los ataques, el 2 de septiembre, no solo se bombardeó un barco sospechoso sino que una de las víctimas fue últimada con un tiro de gracia. El diario sostuvo que los soldados cumplieron la orden de Pete Hegseth: «matarlos a todos». A pesar de las duras acusaciones contra el gobierno venezolano por su supuesta relación con el narcotráfico, todavía no se ha presentado ninguna prueba de que los muertos en la campaña contra las barcazas fueran «narcoterroristas». En cambio, existe evidencia de que fueron asesinados a mansalva varios pescadores. En un mundo con reglas en vigencia, dichos ataques deberían considerarse crímenes de guerra. A pesar de la protesta internacional, ninguna medida se ha llevado adelante para iniciar los juicios correspondientes.

Breve ficha técnica del encargado de Defensa Norteamericano:

Peter Brian Hegseth nació el 6 de junio de 1980 en Menneapolis, Minnesota. Con sólo 45 años ya es un veterano de guerra por participar con el rango de Mayor en dos guerras -Afganistan e Irak, además de trabajar en la base de Guantánamo. Obtuvo dos medallas de bronce por su labor en combate.

Dejó el ejército para dedicarse al periodismo en donde es un destacado comentarista de Fox News. Fundó dos organizaciones de Veteranos de Guerra entre ellas Veteranos Vets for Freedom que dejó en el 2012 para lanzarse en política. Quiso ser el candidato republicano en el Senado por Minessotta pero el Partido se inclinó por otro.

Optó, entonces, por la televisión. En el 2014 lo contrata Fox News como comentarista político. Y desde 2017 al 2024 trabaja como Copresentador de “Fox & Friends Weekend”. En junio de 2022, aprovechó esa tribuna televisiva para apuntar contra la educación y Harvard en particular. Ex estudiante de la reconocida universidad, anunció que enviaría su título diciendo “Devolver al remitente”. “La gente dirá ‘esto es solo una maniobra, todavía tienes un título’, y está bien. Fui, obtuve el título, fui caminando a clases y todo eso, pero espero que esto sea una declaración de que, como conservadores y patriotas, si amamos a este país, no podemos seguir enviando a nuestros hijos y ascendiéndolos a universidades que están envenenando sus mentes.

Su vida privada también fue agitada, con tres matrimonios cinco hijos, y varias denuncias de violencia de género.

El 20 de noviembre de 2024, según un informe policial de la fiscalía de la ciudad de Monterey, California, una mujer le dijo a la policía que Hegseth la agredió sexualmente en su habitación de hotel el 8 de octubre de 2017. En un comunicado publicado el 21 de noviembre de 2024, la fiscal de distrito del condado de Monterey, Jeannine Pacioni, dice que su oficina se negó a presentar cargos contra Hegseth en enero de 2018 porque “ningún cargo estaba respaldado por pruebas más allá de una duda razonable”.

El escándalo de Monterrey sacó a la luz otra denuncia de violencia de género, esta vez contra su ex esposa Samantha Deering y otras mujeres. El hecho se hizo público cuando el 29 de noviembre de 2024, The New York Times publicó unos correos electrónicos escritos por la madre de Hegseth, Penelope Hegseth, quien el 30 de abril de 2018 lo acusaba de maltratar a Samanthe. El machismo y la misoginia de Pete fue confirmada en una declaración jurada de su ex cuñada, Danielle Hegseth, dijo una vez que las mujeres no deberían tener derecho a voto y que “no deberían trabajar”

Sin embargo, habían pasado 6 años y al ser consultada por el diario la mamá de Peter declaró en una entrevista telefónica con The New York Times que lamentaba haber enviado el correo electrónico, argumentando que su hijo había cambiado.

En efecto, ya no era el mismo veterano de guerra en busca de notoriedad e influencia. Ahora era un hombre de televisión, con relación directa con Trump y Marcos Rubio, que bregaba por los veteranos para que fueran indultados por crímenes de guerra, tal como haría después con quienes intentaron tomar la Casa Blanca ante la victoria de Biden.

Escribió varios libros: “In the Arena”; “American Crusade”;“Modern Warriors”; The War on Warrion” ; “Battle for the American Mind”.

En tiempos demócratas el presentador de TV no era bien visto. Biden lo saca de la Guardia Nacional luego de ser denunciado en la CNN por un tatuaje religioso de una Cruz de Jerusalem. Renuncia al ejército y en el 2024 Reuters y Associated Press informaron que tenía otro tatuaje en el brazo derecho utilizado por los nacionalistas blancos. La frase”Deus Vult” (en latín, “Dios lo quiere”).

Fue el 12 de noviembre de 2024 cuando su vida cambió de rumbo y tuvo la posibilidad de aplicar lo que pregonaba en televisión, artículos y libros. Apenas elegido, Trump anuncia a Hegseth como nuevo Secretario de Defensa.

Dos meses después ya era interpelado por el Senado por acusaciones de consumo excesivo de alcohol , acusaciones de agresión sexual y su cambiante perspectiva pública sobre las mujeres en combate militar. En una votación de 51 a 50, el Senado confirma a Hegseth como secretario de Defensa de EE . UU. El vicepresidente J. D. Vance emite el voto decisivo.

No fueron los únicos escándalos que debió afrontar. También se lo acusó de negligencia o impericia por publicar en un grupo de wathsapp planes militares secretos.

(Tomado de la Columna Vertebral)

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