Netanyahu anuncia a ex enviado de la ONU como director de la Junta de Paz de Trump para Gaza

Un adulto y un niño caminan en las calles destruidas por los ataques israelíes en Gaza, el 6 de enero de 2026. Foto Ap

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, anunció que el ex enviado de la ONU para Oriente Medio, el diplomático búlgaro Nickolay Mladenov, ha sido elegido para servir como director general de la Junta de Paz del presidente estadounidense Donald Trump, un organismo destinado a supervisar el proceso de paz en Gaza.

Este nombramiento representa un paso significativo para reactivar el plan de paz de Trump en la región, el cual se ha mantenido estancado desde el alto el fuego de octubre que puso fin a más de dos años de combates entre Israel y Hamas.

Netanyahu realizó el anuncio tras reunirse con Mladenov en Jerusalén, acompañando la noticia con fotografías y un breve video mudo en el que ambos se estrechan la mano.

En su declaración, el primer ministro identificó a Mladenov como el director general “designado” para la Junta, la cual está destinada a supervisar la implementación de la segunda y más compleja fase del cese al fuego. Aunque aún no ha habido una confirmación oficial desde Washington, un alto funcionario estadounidense, hablando bajo condición de anonimato, confirmó que Mladenov es la elección del gobierno de Trump para administrar diariamente la Junta de Paz en el terreno.

Según el plan de Trump, esta junta deberá supervisar la formación de un nuevo gobierno tecnocrático palestino, el desarme de Hamas, el despliegue de una fuerza de seguridad internacional, nuevas retiradas de tropas israelíes y el proceso de reconstrucción.

Mladenov, quien fue ministro de Defensa y de Relaciones Exteriores de Bulgaria y fungió como enviado de la ONU para Irak antes de ser enviado de paz para Oriente Medio entre 2015 y 2020, tiene experiencia trabajando para aliviar tensiones entre Israel y Hamas.

La primera fase del alto el fuego, que incluyó un intercambio de rehenes retenidos por Hamas por cientos de palestinos presos en Israel, se ha mantenido en gran medida, aunque ha sido empañada por acusaciones mutuas de violaciones.

Los ataques israelíes en Gaza, que Israel justifica como respuestas a violaciones del acuerdo, han resultado en más de 400 palestinos muertos según autoridades sanitarias locales, quienes afirman que entre las víctimas hay decenas de civiles.

Un trágico ejemplo de esta violencia continua ocurrió el jueves, cuando Hamsa Housou, una niña de 11 años, murió por disparos israelíes en el área de Jabaliya, al norte de Gaza, según relató su tío, Khamis Housou. La familia había regresado a su hogar, en una zona designada como segura, un día después de que entrara en vigor el alto el fuego.

El tío de la menor, quien dijo que ella soñaba con ser doctora, encontró a la niña herida tras escuchar explosiones y gritos. A pesar de llevarla a un hospital, Hamsa fue declarada muerta.

Ante esta situación, funcionarios egipcios y de la Unión Europea reunidos en El Cairo instaron al despliegue de una fuerza internacional de estabilización en Gaza para supervisar el alto el fuego.

Paralelamente, el jefe de la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA), Philippe Lazzarini, advirtió en Ankara que la presión israelí sobre la organización podría crear un “enorme vacío” en los servicios esenciales de salud, educación y asistencia social en Gaza. Lazzarini subrayó que ningún otro organismo tiene la capacidad o la confianza de la comunidad para reemplazar estas funciones.

(Con información de La Jornada

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