La nueva generación de los piratas

Muchos comentarios se han desatado por estos días sobre el desenvolvimiento del equipo de la Isla que nos representa en la LXIV Serie Nacional (SN), donde algunos aficionados han expresado su descontento con el rumbo que ha tomado la pelota en el territorio.

Como es obvio, decepcionados se quejan de la carencia de victorias, de cómo la ofensiva ha decaído y un picheo con muy poca efectividad.

FOTO: Lázaro Machín Pérez (*)

Sobre este tema quería abordar, pues pienso que el béisbol actual está eternamente en constante cambio y en nuestro terruño está surgiendo una nueva generación de estrellas que aunque se vislumbran cuestiones que podrían amenazar con frenar cualquier potencial avance, no hay dudas de que los cimientos para lograr un equipo ganador están muy presentes, pues muchos de sus jóvenes llevan buen ritmo para lograr el estrellato.

Han sido años muy difíciles para los piratas con bajas constantes e importantes que harían una larga lista, pero a la vez ha dado la posibilidad y el orgullo de poder ver todo ese talento joven dotándose con experimentados como Luis Felipe Rivera y Yunier Gamboa, bajo la atenta mirada de excelentes entrenadores.

FOTO: Lázaro Machín Pérez (*)

 

Cuando se cuenta con jugadores del calibre de Alexánder Almarales, Hanly Verdecia, Misael Cañete, José Luis Bring, Kristhian Soulary, Andro Carreño, Alberto Hechevarría, Sair Sánchez, entre otros, nos dice mucho de la profundidad del talento disponible, ninguno de ellos ha cumplido los 30 años, no recuerdo en la historia de la SN que los filibusteros hayan presentado un equipo tan joven como este.

Creo que se está haciendo un buen trabajo, por eso puedo afirmar que hay motivos para sentirnos esperanzados de cara al futuro del béisbol en esta pequeña Isla y sobre todo en buenas manos, pues contamos con un equipo de entrenadores muy profesionales, con vastos conocimientos y deseos de trabajar, conscientes de que hay muchos huecos que llenar para poner fin a las seguidillas de dos campañas perdedoras.

FOTO: Lázaro Machín Pérez (*)

 

El pasado y el futuro se cruzan en el presente y el presente en el béisbol es confuso, por eso es el momento de examinar no solo su grandeza, lo que es y lo que representa, sino también los problemas y debilidades y trabajar en ellos de forma coherente para la próxima temporada.

Los errores defensivos están en el juego, pero los tácticos no, y esos debemos erradicarlos, perjudican demasiado. Se necesita también ser efectivos en cada acción, que van desde tener paciencia en el home, hasta poseer buena concentración a la hora de realizar determinada jugada. En cuanto al picheo no se ha podido consolidar un cuerpo de lanzadores sólido y efectivo, donde cada uno tenga una función claramente definida.

El béisbol es una auténtica tradición, un deporte que se juega en cada rincón y llena de alegría a chicos y grandes, se aprende paso a paso, y cada error es parte del camino al crecimiento, se dificultará asegurar un futuro brillante si se limita a implementar cambios marginales, que no es el caso.

No hay duda de que estos jóvenes han comenzado abrirse camino demostrando que pueden triunfar en la SN y serán las próximas grandes estrellas con su juego alegre, sin presión, con la confianza que los fortalece, motiva y despierta la pasión.

Confiemos en ellos que ya han comenzado a dar pelea.

 

(*) Colaborador

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