Sueños y retos hacia un bicentenario de pueblo

La celebración del aniversario 195 de Nueva Gerona no concluye este mes, sueña con un bicentenario de pueblo más comprometido con su capital.

FOTO: Diego Rodríguez Molina

De los saldos y aspiraciones en ese camino, reflexiona Roberto Únger Pérez, historiador de la ciudad, que por estos días festeja sin dejar de trabajar.

“Ya desarrollamos un grupo de actividades por el 17 de diciembre de 1830, la fecha fundacional de Nueva Gerona, y hemos visto con mucho agrado cómo se han ido restableciendo elementos patrimoniales que pueden convertirse en tradiciones que confirmen la identidad pinera, como el hecho de reeditar en nuestro territorio, como se hizo en la Plaza General Lacret, con el bando de fundación, que aunque fue decisión de las autoridades coloniales en la capital del país, pretendemos que el pueblo convierta esa recordación en motivación de júbilo y de divertimento aquí”, comenta el también educador por cinco décadas y candidato a Doctor en Ciencias Históricas.

“También les hemos dado continuación a actividades iniciadas con las celebraciones por el centenario de la ratificación del Tratado Hay-Quesada, en marzo de este año con el restablecimiento de monumentos y tarjas que antes eran atributos patrimoniales de la ciudad”, agrega y precisa:

“En el caso particular del aniversario 195, además del restablecimiento del Monumento a la Bandera, el busto a José Martí, la tarja en honor a Cosme de la Torriente y Peraza (Coronel del Ejército Libertador y quien logra como embajador de Cuba en EE. UU. que el Senado yanqui ratifique ese tratado que reconocía la soberanía cubana sobre Isla de Pinos), y en la actual celebración hemos develado un conjunto monumental a las madres”.

Pero por delante quedan retos con la mirada puesta en el 2030, el año del bicentenario. ¿Que sueñan para entonces?, le pregunto y responde:

“En primer lugar, –subraya– consolidar el proyecto de rescate de la ciudad, de concluir el proceso para su reconocimiento como patrimonio local a partir de sus atributos desde el punto de vista arquitectónico, es decir, este espacio de la ciudad y particularmente sus portales corredores y sus columnas coloniales.

“Otro propósito es fortalecer el proyecto Isla Patrimonial que tiene como punto de partida, de un proyecto de desarrollo mucho más extenso y eficaz, la recuperación gradual de Presidio Modelo como institución que no solo acoge una historia extraordinaria, sino también en valores arquitectónicos singulares y debemos consolidar como patrimonio de la Humanidad.

“Está además seguir la rehabilitación de museos, hoy en situación constructiva compleja, como es el Municipal que atesora la síntesis de la identidad local y la resistencia de su pueblo…”.

Refirió entre esas instalaciones el museo de la finca El Abra que forma parte del crisol de la Patria aquí, y aunque se realizan acciones de restitución, “debemos sobre todo consolidar una enseñanza de la Historia que contribuya a mayor acercamiento de niños, jóvenes y adolescentes al conocimiento de la localidad, así como mayor compromiso con el desarrollo de la Isla”.

“No menor –enfatiza Únger– tiene que ser también la influencia de historiadores, educadores y autoridades en la formación ciudadana y de mayor respeto hacia atributos y espacios de la ciudad, que contribuyan a enaltecerla, al orgullo de ser pineros y a mostrar una ciudad limpia, organizada y conservada donde predomine el entusiasmo y los valores culturales, sin dar cabida a la indisciplina”.

Son muchas las razones del compromiso, confiesa el historiador, que, en lo personal, afirma: “No vienen solo por nacer en esta ciudad en 1959 ni ser hijos de padres pineros. Nueva Gerona representa más, incluso, que el espacio donde desarrollamos nuestro proyecto de vida, también ha sido una de las motivaciones para estudiar Ciencias Históricas y por ello aún insistimos en las huellas desde el punto de vista arquitectónico, de los valores y la contribución de los pineros en estos 195 años por resistir y vencer contingencias como ciclones e incendios devastadores, y triunfar ante enemigos poderosos y a los propios errores de los hombres”.

Así lo asevera quien, además, fuera diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular y cumpliera misión en Venezuela como educador.

Al preguntarle qué más quisiera expresar, su respuesta fue clara: “La confianza en la Revolución, tenemos la gran oportunidad de que el próximo año sea el Año del Centenario del natalicio del Comandante en Jefe, el mejor discípulo de José Martí, y si bien en aquel año del centenario del Apóstol, en 1953, se propuso rescatar a la nación cubana del artero golpe de estado de Batista, hoy los cubanos tenemos la oportunidad de rescatar los principales valores del proyecto de nación cubana, enaltecerlo y frente al imperio más atroz, demostrar que tenemos todavía posibilidades de seguir creciendo como sociedad”.

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Diego Rodríguez Molina
Diego Rodríguez Molina

Licenciado en Periodismo en la Universidad de La Habana.

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