Sesenta y cinco años de amistad ininterrumpida entre Cuba y la República Popular Democrática de Corea

A menos de dos años del triunfo de la nuestra Revolución, ya se había perfilando lo que sería una relación apegada a los conceptos de emancipación nacional, el antiimperialismo y la orientación socialista. Han trascurrido 65 años desde que República de Cuba y la República Popular Democrática de Corea decidieron, soberanamente, establecer diplomáticas, un 29 de agosto de 1960. Con ese acto se legitimaron las coincidencias de principios, así como el respeto y la simpatía recíprocas entre ambos Estados. Puede afirmarse que los vínculos han dejado huellas indelebles en la historia de una amistad ininterrumpida que se extiende hacia el infinito.

El primer acontecimiento que auguraba la perdurabilidad de la amistad, solidaridad y colaboración entre Cuba y Corea fue la visita a Pyongyang del Comandante Ernesto Guevara de la Serna, en su condición de Ministro de Industrias, entre los días 3 y 7 de diciembre del propio 1960.

Visita a Pyongyang del Comandante Ernesto Guevara de la Serna, en su condición de Ministro de Industrias, entre los días 3 y 7 de diciembre del propio 1960. Foto: Archivo.

También se destaca la estancia en la República Popular Democrática de Corea, entre el 26 y 29 de octubre de 1966, del entonces ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, Comandante Raúl Castro Ruz, quien viajó a ese hermano país junto a Osvaldo Dorticós Torrado en aquel momento presidente cubano.

Entre el 26 y 29 de octubre de 1966, el entonces ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, Comandante Raúl Castro Ruz, viajó a la RPDC junto a Osvaldo Dorticós Torrado, en aquel momento presidente cubano. Foto: Archivo.

La visita más significativa que quedó grabada profundamente en la historia de la entrañable amistad cubano – coreana fue la efectuada por el Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz, del 8 al 11 de marzo de 1986. Recibido en la rada de Pyongyang por el Presidente Kim Il Sung, fue objeto de una calurosa acogida por parte de la población capitalina. En la misma, sostuvo fructíferas conversaciones privadas con el Líder Supremo de Corea, pronunció trascendentes discursos, firmó el Tratado sobre la Amistad y Cooperación entre la República Popular Democrática de Corea y la República de Cuba y le fueron impuestas la Medalla de Héroe de la República Popular Democrática de Corea, junto a la Medalla de la Estrella de Oro y la Orden de la Bandera Nacional de Primera Clase, por sus contribuciones a la lucha antiimperialista y al desarrollo de las relaciones de amistad entre los dos países. Este acontecimiento se ubica en el pedestal más alto de las relaciones de camaradería revolucionaria entre Cuba y Corea e hizo patente la determinación de ambos líderes históricos de fortalecerlas incesantemente.

Fidel sintetizó la esencia y el carácter de los vínculos bilaterales, cuando afirmó:

“…estamos seguros de que nuestros contactos, nuestras conversaciones con el querido presidente Kim Il Sung y con nuestros hermanos coreanos, darán un nuevo impulso a nuestra amistad, a nuestro conocimiento recíproco, a la cooperación y a la solidaridad entre ambos partidos, estados y pueblos”. Y proverbialmente enfatizó: “Todo parece distanciar a Corea y a Cuba. Nos separan miles de kilómetros. Cuando en nuestro país comienza el día, en Corea reina ya la noche; cuando este país amigo está cubierto de nieve, verdea perennemente nuestra tierra y, sin embargo, Corea y Cuba están profundamente hermanadas. Nos unen, queridos compañeros, nuestros sueños comunes y nos unen también la cercanía y la amenaza de un enemigo común”.

El Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz, visita la RPDC del 8 al 11 de marzo de 1986. Es recibido en la rada de Pyongyang por el Presidente Kim Il Sung. Foto: Archivo.

Especial significación tuvo la visita de Miguel Díaz-Canel Bermúdez, en su condición de presidente de la República de Cuba, efectuada del 4 al 6 de noviembre de 2018, quien lo había hecho antes como Primer Vicepresidente, en septiembre de 2015. En esta ocasión, también tuvo una multitudinaria acogida del pueblo de Pyongyang, fue objeto de una personalizada atención por parte de su homólogo Kim Jong Un, con quien sostuvo conversaciones sobre temas bilaterales y coincidieron en cuando al complejo panorama internacional.

Estas visitas, al igual que sucesivos intercambios partidistas y gubernamentales, fertilizaron la simiente de los promisorios y comprometidos nexos entre ambos Estados, sirvieron de acicate a nuestros respectivos procesos revolucionarios y fortificaron la confianza en la victoria.

Al decir del líder de la Revolución Cubana, General de Ejército Raúl Castro Ruz, las relaciones entre ambos pueblos, partidos y estados “…están cimentadas en la construcción de una sociedad socialista, en la defensa de la soberanía nacional y en el enfrentamiento a las agresiones imperialistas de los Estados Unidos”, y agregó, que “esos son los pilares sobre los que se forjó la entrañable amistad entre el Gran Líder, camarada Kim Il Sung, y el Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz, y son los principios inamovibles que refuerzan el carácter especial de nuestras relaciones”.

El General de Ejercito reiteró, además, “el apoyo firme e invariable al fortalecimiento de los vínculos históricos bilaterales, así como al continuo desarrollo de las relaciones de solidaridad, apoyo mutuo y cooperación para el beneficio de ambos pueblos”. 

A su vez, el Primer Secretario del PCC y presidente de la República de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, sostiene que “… son relaciones en las cuales compartimos una convicción profunda en cuanto a la construcción socialista, donde compartimos también una lucha común contra el imperialismo yanqui. Ambos países comparten la experiencia de ser naciones bloqueadas, y se han planteado la voluntad de no ceder ante las políticas injerencistas, ni ante los bloqueos y las sanciones”.

Por su parte, Kim Jong Un ha reiterado que “…las relaciones de amistad entre Corea y Cuba preparadas por el gran Líder Kim Il Sung y el gran Dirigente Kim Jong Il junto con el compañero Fidel Castro Ruz, líder histórico cubano, se basan en los principios revolucionarios, camaraderiles y socialistas”.

Vemos pues que los máximos dirigentes actuales de Cuba y Corea prestan especial atención al desarrollo de las relaciones bilaterales y las reconocen como un firme estandarte frente a los intentos desestabilizadores, las políticas injerencistas y las sanciones económicas.

Especial significación tuvo la visita de Miguel Díaz-Canel Bermúdez, en su condición de presidente de la República de Cuba, efectuada del 4 al 6 de noviembre de 2018, quien lo había hecho antes como Primer Vicepresidente, en septiembre de 2015. Foto: Archivo

Desde Corea siempre llega a Cuba su total apoyo y solidaridad con nuestra lucha frente a las maquinaciones anti-socialistas de las fuerzas hostiles que se hacen cada vez más abiertas y agresivas y la voluntad de fortalecer y desarrollar las relaciones de amistad y cooperación entre los dos países, asumidas con carácter  estratégico.

En el transcurso de estas seis décadas y media, la hermandad entre ambos pueblos, gobiernos y partidos, se han evolucionado ininterrumpidamente. La cooperación recíproca, las coincidencias en temas internacionales, la inalterable postura de apoyo mutuo y de condena a las agresiones de Estados Unidos contra nuestros países, forman parte del patrimonio inconmensurable de nuestros entrañables vínculos.

Los pueblos de Cuba y Corea han marchado codo con codo en nuestras respectivas ofensivas contra la agresividad del imperio, ambos Gobiernos han promovido la cooperación en sectores prioritarios de beneficio mutuo y los Partidos, Comunista de Cuba y del Trabajo de Corea, han tenido entre sus prioridades encumbrar permanentemente la confianza política, los intercambios de experiencias y las colaboraciones estratégicas. Ambos Estados socialistas continúan promoviendo la paz, pero, acorde con los desafíos y riesgos excepcionales presentes en el actual contexto internacional, a la vez se preparan para resultar victoriosos en una contienda que ponga en peligro la soberanía nacional y el sistema político elegido.

Cualesquiera que sean los cambios que están ocurriendo y ocurran en el futuro, Cuba y Corea continuarán fortaleciendo las históricas y dignas relaciones de amistad, solidaridad y cooperación. Representa una exigencia objetiva de estos tiempos convulsos ampliar los intercambios para profundizar el entendimiento mutuo, mantener un alto nivel de confianza política, promover la irrestricta disposición de apoyarnos frente a las hostilidades y las sanciones de nuestro enemigo común y ampliar la colaboración en beneficio de nuestros nobles pueblos. Este enfoque de principio, seguirá identificando las relaciones entre nuestros países socialistas, teniendo como legado imperecedero las ideas y los paradigmáticos ejemplos de sus líderes históricos.

*** El autor es investigador titular del Centro de Investigaciones de Política internacional y entre 2015 y 2023, se desempeñó como Embajador de Cuba en la República Popular Democrática de Corea.

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