Si existe un sitio donde el fútbol es pasión en la Isla de la Juventud ese lleva por nombre La Fe. Allí el balón no para de rodar, se suceden los torneos uno detrás del otro para beneplácito de los amantes a este universal deporte. La etapa estival constituye el momento ideal para que cada tarde la improvisada cancha se abarrote de jugadores y espectadores. Unos para demostrar su destreza y habilidades con el balón en el pie, otros para vitorear y animar al equipo de su preferencia; pero todos con el denominador común de divertirse de manera sana en el tiempo libre que disponen. Precisamente, en este instante, ocho escuadras con nombres bien pintorescos disputan una copa de verano todos contra todos a dos vueltas. Cada victoria aporta tres puntos al ganador y cero para el derrotado, mientras el empate es saldado con una unidad por bando. Los cuatro primeros clasificados avanzan a las semifinales de donde saldrán los dos finalistas que pelearán por el título. Es un hecho, en La Fe se respira fútbol.


