Sumario: Pero estos tiempos reclaman mucho más de todos, principalmente del barrio, con mayor disciplina comunal y cooperación

Cuando chicos y adultos disfrutan del verano 2025 Siempre Joven preparado con amor por colectivos desde semanas antes, los trabajadores de Servicios Comunales, además de alistar parques y otras áreas públicas en la capital y poblados de Isla de la Juventud, intensifican durante la etapa la recogida de basura en áreas donde permanecen recolectores, calles y esquinas con acumulaciones que amenazan y afean el entorno urbano.
Una de las brigadas de higienización de esa entidad no esperó al arreglo del cargador mecanizado para sacar de manera manual los desechos del llamado placer en la esquina de 45 y 39-A en Nueva Gerona.
Allí, bajo el sol y el calor de este primer domingo de julio, justo detrás de la parada principal de Ómnibus Público, varios obreros habituales y eventuales, laboraban en esa ardua faena subiendo a mano caja a caja lo depositado fuera de los contenedores por los vecinos del consejo popular Abel Santamaría a una carreta que conduciría esa indeseable carga hasta el vertedero.
Clara Bolaño Rodríguez, técnica de higiene de Comunales desde hace varias décadas y jefa del grupo, habló “del espíritu de trabajo de los integrantes del equipo en la limpieza de la ciudad cualquier día de la semana, de la unidad y de la atención recibida tanto de medios de protección, como con el pago de salario mensual (más de 7 000 pesos), que se incrementa con el cobro por utilidades cada tres meses…”.
Solo que hay actitudes que van por encima del incentivo monetario, comento con mi esposa, quien me acompañaba para botar los desechos de la semana, y ambos compartimos el valor de respuestas como estas, que sobrepasan adversidades y trabas.
Juan Manuel Callol Meriño, operador del tractor, asegura, por su parte: “No nos detenemos en nuestra misión ni siquiera los fines de semana porque sabemos la necesidad de la higiene comunal y más en estos meses de calor y lluvias que favorecen a perjudiciales vectores de enfermedades”.
Refiere Juan Manuel, además, los esfuerzos por el cuidado no solo del equipo, también del vagón donde transportamos lo recogido.
Grata sorpresa significó ver a esos hombres y mujeres humildes dedicar una habitual jornada de descanso a esa tarea en favor del bienestar de la comunidad, y que por contribuir a la salud del vecindario la población está obligada a mantener con una acción muy sencilla: no echar sus jabas fuera del contenedor ni dejar que otros hagan la negativa práctica.
En esa soleada mañana, mientras muchos se divertían en playas parques y comunidades coincidiendo con el inicio del verano, retornamos a casa pensando en cuanto más puede hacerse desde los barrios para complementar la incansable y sacrificada labor de los trabajadores de Servicios Comunales.
Pero mayor fue nuestra admiración por ellos cuando el martes 8 de julio en calle 43 y 26, en Pueblo Nuevo, encontrarnos otro equipo de trabajo de la referida entidad que avanzaba con un medio similar y entusiasmo contagioso en la recogida de desechos domésticos y acumulaciones insalubres, cuya vivencia agregamos a lo ya escrito.

Con satisfacción también conocimos esa tarde de otros frentes en que laboran los colectivos del sector, como los de La Fe, cuyo jardín, al frente del cual está Juan Carlos Méndez Alfonso, dedican tanto a las flores para garantizar varios servicios como al autoabastecimiento alimentario al aprovechar esas tierras arrebatadas al marabú para cultivar plátanos, yuca, berenjena, aguacate, guayaba, fruta bomba y plantas medicinales con las cuales mejoran la atención a sus trabajadores y disminuyen la dependencia de otras entidades e incluso de productos importados.
Son las respuestas que necesita el país en la medida en que se alejen del inmovilismo de sentarse a esperar por el arreglo de un cargador o al suministro tradicional de recursos que pueden ellos gestionar o buscar las alternativas necesarias para aportar.
Mas, en ese andamiaje más abarcador capaz de sostener la higiene colectiva falta aún la contribución popular en el rescate de la disciplina comunal y las jornadas de limpieza que olvidan en algunos barrios.
La etapa estival reclama más de todos como protagonistas y beneficiarios a la vez, para que nuestros barrios permanezcan verdaderamente saneados con el concurso de los vecinos y trabajadores cercanos a áreas requeridas de la acción unida.
No fue nuestra pretensión escribir mucho, simplemente detenernos y reflexionar en esas acciones que algunos ni valoran pero que dignifican el día a día y burlan dificultades, pues como enfatiza la convocatoria al 9no Congreso del Partido Comunista de Cuba, cuyo proceso comenzó hacia su celebración el venidero 2026: “Es imprescindible la participación de todos los cubanos, quienes además de aportar con su trabajo, deben ejercer un cotidiano y efectivo control popular en la defensa de las conquistas de la Revolución”, entre las cuales está no solo la salud sino también la tranquilidad y seguridad ciudadana en su más amplio sentido.