Wushu apuesta por mejor pionera

Whusu-Amanda-1“Es una niña responsable, entusiasta, educada, inteligente y muy dispuesta”, dice la maestra Yakelin. Pero además de ser una excelente alumna de cuarto grado de la escuela Abel Santamaría, muestra su talento como aprendiz del Wushu(Arte Marcial Chino) en la Isla.

 

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Fotos: Gerardo Mayet Cruz y cortesía de la ECW

“Es una niña responsable, entusiasta, educada, inteligente y muy dispuesta”, dice la maestra Yakelin. Pero además de ser una excelente alumna de cuarto grado de la escuela Abel Santamaría, muestra su talento como aprendiz del Wushu(Arte Marcial Chino) en la Isla.

Llevar al unísono docencia y deporte implica sacrificios, esfuerzo y voluntad, más si se trata de los niños, quienes por lo general prefieren el juego y la diversión. Para Amanda Lee Veiga ello no resulta un problema, todo lo contrario, los complementa en beneficio de sus logros académicos.

“Desde preescolar entrenaba Kárate en los alrededores de la escuela y  cuando vi que practicaban otra disciplina me ponía a mirar cómo lo hacían. Poco a poco me acerqué, hasta que le comenté a mi mamá y fuimos a ver al profesor Erif.

“El vestuario, la forma elegante de realizar los ejercicios, las armas llamaron mi atención, en especial que no solo eran niños y jóvenes los practicantes sino personas de la tercera edad”.

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Hace dos años y medio integra la Escuela Cubana de Wushu en el Municipio, su presidente Erif Fernández Fernández reconoce las condiciones de esta pequeña para las artes marciales, pues destaca por su fortaleza y agilidad.

“Esta práctica contribuye a elevar el rendimiento docente de los niños, la autoestima, la concentración; además de mejorar la salud en las personas adultas, ya sea en la respiración, digestión, flujo sanguíneo, en fin, de todas las funciones del organismo”, comentó el profesor de esta disciplina.

Sorprende la madurez de esta niña de nueve años; así lo avala su integralidad, pues lo mismo actúa, canta que recita un poema en cualquier actividad de su centro, sin dejar de apoyar en los quehaceres de la casa, como limpiar y hacer dulce de coco con su abuela.

Bien pudiera Amanda con su corta edad enseñar a muchos con el ritual que hace todas las noches antes de acostarse: “preparo la mochila, el  uniforme de la escuela y del deporte para al día siguiente estar lista temprano y ser puntual, porque como dice el refrán no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”.

“Invito a todos los pioneros a practicar este deporte que ennoblece, da fortaleza, salud y nos enseña a ser disciplinado, sinceros, cumplidores y estar relajados en situaciones complicadas. También a sumarse a esta gran familia, donde todos colaboramos”.

 


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