WhatsApp vs Telegram: ¿Cuál es mejor en el contexto cubano?

La puesta en marcha del servicio de internet por datos móviles en la isla, ha llevado al cubano a nuevos descubrimientos en el plano tecnológico, específicamente, el mundo de las aplicaciones de mensajería. Viejos estándares de conectividad, establecidos por tiempo, se han ido transformando en estándares de consumo, entendidos como KB/s o MB/s.

Nuevas alternativas van tomando fuerza y sustituyen a viejos conocidos (IMO y Messenger), que se transforman en aplicaciones de menor consumo de datos y mejor calidad de video. Es entonces que el cubano entra en una de las batallas más largas de los últimos años. La disputa por el título de mejor aplicación de mensajería, donde la lucha entre WhatsApp y Telegram, se hace eterna.

Cada año, sitios especializados en la materia publican sus propias comparaciones de estas y otras aplicaciones. Pero en el contexto cubano, hay puntos importantes que no se ven reflejados en estos trabajos. El más importante, tiene que ver con el consumo de datos.

Xataka publica anualmente desde hace años una comparativa entre WhatsApp y Telegram, que tendremos en cuenta para este trabajo. Pero agregaremos también el factor cubano, y algunas opciones que no tuvieron en cuenta en el último reportaje publicado en mayo.

Usuarios, la guerra de los 300

El primer aspecto a evaluar es la cantidad de usuarios. Y en esto, el resultado es arrasador, tal cual fue la batalla final de los 300 espartanos contra Jerjes. Con 1.500 millones de usuarios WhatsApp es el claro vencedor, no frente a Telegram, sino ante cualquier otra aplicación de mensajería en Google Play, AppStore… Por su parte, la de los hermanos Dúrov alcanzó los 200 millones hace más de un año, un resultado, que, como su rival, no se actualiza desde ese momento.

WhatsApp alcanzó ese resultado gracias a tres simples razones. La primera, surgió en febrero de 2009, mientas que Telegram lo hizo cuatro años después. En segundo lugar, y determinante, es que la filial de Facebook es totalmente gratis en muchos países, como estrategia de compañías telefónicas que no cobran el uso de esta mensajería, y otras de la familia de Zuckerberg, mientras contrates un paquete de servicios que incluyen: cantidad de minutos, SMS e Internet. Y la última razón, las videollamadas. Telegram no incluye esta opción todavía, y WhatsApp se ha convertido, justificadamente, en un referente en este campo, pues conservando la calidad en las llamadas, optimizan muy bien el consumo de datos.

Aplicaciones de terceros, basados en la API de Telegram, tienen incluido una opción de videollamadas, incluso, hasta puedes hacer live (como Facebook) dentro de chats privados, grupos y canales. Pero la calidad no es muy buena, y como ya saben, vista hace fe. Así que punto para WhatsApp.

Seguridad y Privacidad, ante todo

En tiempos de Cambridge Analytica, despistes de compañías que dejan puertas traseras, o ataques masivos de hackers que terminan en millones de cuentas reveladas al mundo, se hace más importante que nunca que tus datos estén seguros. Y en ese aspecto, las compañías más importantes del mundo de la tecnología intentan convencer día tras días que estarás seguro con ellos, pero en la práctica, las noticias que llegan casi a diario no son muy alentadoras.

Ambas aplicaciones tienen un sistema de seguridad que protege tus conversaciones, según han afirmado en incontables ocasiones. En el caso de WhatsApp, (tomado de Signal), es un sistema cifrado “end-to-end” que viene por defecto para cualquier conversación. No obstante, no es de código abierto, por lo que no sabes realmente si aplican el cifrado “extremo a extremo”. Y como sistema basado en servidores, sólo tienen una jurisdicción: Facebook. Por otra parte, no tiene nube propia, si quieres hacer un respaldo debes usar otros servicios como Google o Apple… y ya sabemos qué ha sucedido con algunas de estas compañías.

Por su parte, Telegram indica que los mensajes por defecto están cifrados, pero no de extremo a extremo como su competencia. Pero esto no quiere decir que su sistema no sea seguro. Se mantienen cifrados en la nube de la app. De esta forma, un gobierno corrupto, o una compañía telefónica, no podría intervenir SIM cards. Mientras, como usuario puedes editar los mensajes, o eliminarlos, ya sean tuyos, o de la persona al otro lado de la pantalla, en cualquier momento, y sin fecha de caducidad.

Aunque muchos se cuestionan el funcionamiento del protocolo MTProto (sistema de seguridad de Telegram) nunca ha sido traspasado según sus creadores, ni han aportado información a terceros. Pero detalles técnicos aparte, lo más demostrable que podemos ver en la práctica, es el famoso “chat secreto” de Telegram, cifrado entonces de extremo a extremo, y con opciones que no tiene su rival y que hacen que gane un puntazo bien merecido, en días de capturas de pantallas y reenvíos de mensajes.

El “chat secreto” de Telegram tiene autodestrucción de mensajes, editable desde 1 segundo, hasta 1 año. Esto quiere decir que los mensajes enviados entre emisor y receptor son eliminados en el tiempo que una de las partes establece en las opciones del chat. Si fue un segundo, luego de recibido (marcado como visto), el mensaje se elimina automáticamente para ambos usuarios.

Y aquí viene la segunda parte de este chat, y que es muy necesario hoy día. No podrás hacer captura de pantalla, y tampoco podrás reenviar mensajes. Incluso, probamos algunas aplicaciones que intentan acceder al menú de chat para tomar capturas, y se hizo imposible también.

Eso sí, según pudimos constatar con el soporte de Telegram, “sólo los dispositivos con Android 6 en adelante no pueden hacer capturas de pantalla en chats secretos”. Dispositivos con sistema operativo más antiguos pueden hacer la captura, pero el otro usuario será notificado al instante.

Otra de las opciones de Telegram que no tiene WhatsApp es el teclado en modo incógnito, una opción que han agregado hasta nuestros días teclados como el de Gboard, y que mantiene tus conversaciones lejos de compañías de publicidad, o programas maliciosos que copian nuestros gustos, preferencias, aficiones…

Por último, supimos que WhatsApp va a implementar seguridad en los chats por huella en dispositivos con sistema Android. Sin embargo, de momento está desprotegido antes curiosos que podrían “jugar” con tu móvil. En Telegram puedes proteger tus conversaciones de ojos ajenos mediante PIN, contraseña y huella dactilar, en el caso de los dispositivos que tengan la opción.

El último punto de este apartado tiene que ver con el número de teléfono, una opción que no ha cambiado en WhatsApp desde su creación y que representa una de las mayores fallas de la compañía. Para agregar un nuevo contacto debe hacerse desde la lista de contactos de tu teléfono, una movida que no tendría problemas en el caso de familiares y amigos, pero que te deja al descubierto en grupos. En el caso de Telegram, puedes hacerlo de esa misma forma, pero también mediante un @alias, sin necesidad de ofrecer o mostrar en tu perfil tu número.

Más allá de la mensajería instantánea…

En nuestros días, no es suficiente la mensajería. Si estás creando una aplicación que solo sirve para enviar mensajes (incluso emojis y stickers, como formas también de comunicación), ya sales con retraso en una carrera donde compites con Usain Bolt. Y digo esto, porque estamos inmersos en proyectos nacionales —por el aquello de la soberanía tecnológica—, con muy buena proyección, pero estancados por problemas de infraestructura y tecnología.

Cuando se trata de compartir, ambas aplicaciones están bien parejas. Stickers, Gif, música, fotos, videos, audios, ubicación… son muy comunes no solo en estos dos titanes de la mensajería, también en comparación con el resto del mercado. Pero como dice Xataka, la diferencia está en los matices.

Donde WhatsApp gana gracias a las videollamadas, lo pierde en la opción de los clips de video. Según comprobamos, en algunas pruebas que hicimos, ambas aplicaciones permiten enviar pequeños clips de video (y nos referimos a uno que se graba en streaming), con una diferencia donde WhatsApp (1 minuto, 15 segundos) permite poco más tiempo frente a Telegram (1 minuto). Sin embargo, donde esta última demora unos cinco segundos para entregar el clip, W.App casi llega al minuto para llevarlo de emisor a receptor. Otro aspecto importante en esta prueba, fue el tamaño del archivo que se envía, pues la grabación de un minuto consumió poco más de 3 MB/s, mientras que W.App sobrepasó los 10 MB/s.

Otras opciones determinantes que agregó Telegram y que han marcado el éxito de la aplicación, es la posibilidad de reenviar o subir cualquier contenido a “mensajes guardados”. Con un almacén ilimitado, el usuario puede recoger en ese chat cualquier tipo de archivo (y aquí viene lo más asombroso), con un tamaño total por archivo de hasta 1.5 GB. De esta forma, puedes ir haciendo tu almacén sin que nadie te reclame un pago luego de superar tu límite gratuito, típico de los servicios de nube actuales.

Omnipresencia

El acceso a internet desde los móviles desplaza la conexión desde los dispositivos tradicionales. Es un hecho que viene dado por la capacidad de los smartphones, la vida agitada y las opciones que ofrece. Pero en nuestra realidad, aunque el incremento de los accesos vía móvil es notable, aún quedan muchos que dependen de su PC en el trabajo, centro de estudio, o punto wifi.

Por otra parte, opciones como Telegram o WhatsApp, son mucho más cómodas en laptops o máquinas de escritorio cuando tus funciones van más allá que enviar y recibir fotos, videos, o hacer videollamadas. Por ejemplo, administrar un Canal como el de nuestra sección, con más de 4 mil miembros, es mucho más cómodo desde un dispositivo de escritorio que desde un móvil, aunque hemos tenido que tirar hasta con herradura, como en Elpidio. Y cuando hablamos de canales o grupos, WhatsApp tiene todas las de perder.

De los principales problemas que le señalan a la filial de Facebook es precisamente la capacidad para pasar de un dispositivo a otro, sin contratiempos. Pues, sea por seguridad o su sistema basado en servidores, solo puedes conectarte a un dispositivo a la vez, y para hacerlo, debes tener siempre tu móvil enlazado a la versión navegador o escritorio, mediante un código QR, para poder trabajar directamente desde la máquina. Entonces llega las 8:00 a.m. y la primera notificación que te aparece al conectarte a tu teléfono es la de “verificar si hay mensajes nuevos” o guardar lo que tienes solo en tu dispositivo. Cuando esto te sucede a diario, y la copia es de 5 o 6 MB, final.

Sin embargo, las mecánicas de Telegram son basadas en la nube, lo que te garantiza que cualquier chat o archivo enviado desde cualquier dispositivo, se verá reflejado inmediatamente en tu chat. No necesita hacer copia de seguridad, porque no deja nada en los discos de sus servidores. Ni te pregunta cada día por mensajes nuevos. Lo mejor, es que no necesitas estar conectado en dos lugares a la vez para que funcione tu cuenta. Y eso, cuando se tiene 56 KB, 128, o 256 de conexión, se agradece muchísimo.

Si te preguntas por la seguridad, puedes volver algunos subtítulos arriba y releer. PIN, contraseña, huella, posibilidad de cerrar sesión en dispositivos donde alguna vez estuviste. Seguridad en dos pasos, aplicaciones para autogenerar códigos para tu cuenta… Las opciones son tantas, que se hace totalmente innecesario la opción de mantener dos dispositivos conectados por un QR.

La relación de pareja “más estable”

 

No es muy frecuente que gigantes como Facebook sufran momentos de desconexión. El personal que trabaja detrás de cada una de las aplicaciones en cuestión, es tan grande como todo Silicon Valley, y el equipamiento y la tecnología, mucho más. Pero nunca es perfecto. Por esa razón, Telegram se ha visto beneficiado con cada caída de su rival. En los últimos tiempos, ha ganado unos 3 millones de usuarios nuevos cuando la filial de Facebook se ha visto afectada. Todos corren despavoridos a la app de los Dúrov cuando sucede.

Luego de varias pruebas en el sitio Down Detector, pudimos apreciar que Telegram es la aplicación de mensajería que menos problemas de conexión sufre. Y digo problemas, y no caídas de sistema, porque no siempre están relacionadas a la desconexión total. Las aplicaciones pueden presentar problemas específicos con el chat, o con el envío y recibo de mensajes, iniciar sesión… y finalmente, fallo total. Incluso, la región es importante. A veces un servicio está disponible en américa, pero sufre un ataque o caída en Asia.

Si tenemos en cuenta cada uno de los elementos a analizar, WhatsApp sufre, con diferencia, más que su rival. De hecho, Facebook y su familia sufre más que Telegram. Cada semana, Down Detector muestra un top10 en cuanto a fallos, donde siempre se ve reflejado algunas de las aplicaciones de Mark Zuckerberg.

Sin ir más lejos, la semana pasada Instagram bajó cuatro puestos en el top10, pero sufrió duras caídas en el inicio de sesión, el feed y su web. La aplicación de fotografía lleva varias semanas arrastrando el problema, algunas en el primer puesto. Mientras que Facebook y WhatsApp se ven reflejadas en el top semanas más arriba.

Sin ir más lejos, este fin de semana usuarios de varias regiones del mundo, detectaban problemas para acceder a la aplicación.

Captura de Down Detector.

-“¿Tienes problemas con whatsapp? intente Telegram… no hay problema y es extremadamente seguro y privado”.

-“No puedo acceder a la web de Whatsapp, estoy en Goa, India. He intentado todos los pasos posibles desde mi lado, reinicio, cambio de red, todo lo demás, según las instrucciones, aún no funciona, ¿alguien más se enfrenta a este problema?”.

Les dejo algunas capturas del comportamiento de estas aplicaciones.

El extra, más importante que nunca

Como les iba diciendo, las aplicaciones de mensajería se han convertido en parte importante de nuestras vidas. Ya no solo cumplen la función de comunicar, también para reencontrarnos con su modo de ubicación, enviarnos películas y series, gif… Pero dicen que son las pequeñas cosas las que realmente nos marcan.

Y esas pequeñas cosas, lo son precisamente por integrar en una misma aplicación, opciones que te hacen la vida más fácil, sobre todo si eres periodista, bloguero o escritor de panfletos románticos. Telegram tiene para eso su propia opción, un blog (Telegraph X) muy bien optimizado que sirve de complemento a grupos y canales. Con una dinámica muy similar a Medium, permite subir textos, videos, fotos, construir la noticia o el escrito en una web con un funcionamiento muy simple. Tipografías para texto, títulos o subtítulos. Enlaces a créditos, autores, y un sinfín de opciones para que no tenga que salir de la comodidad y bajo consumo de la aplicación. Lo mejor, es que se adapta a la vista rápida. Y es este, otro extra de Telegram.

Una de las funciones más importantes que tiene Telegram, está ligada a la posibilidad de leer noticias, sin necesidad de abrir un navegador que te consume nada más lo inicias. La vista rápida, es una opción de la app para leer, con un tiempo de reacción inmediato, enlaces de todo tipo subidos a la plataforma. No gastas ni un KB/s de datos si quieres leer una noticia de interés, y no tienes que salir de la aplicación, a nada. La Instant View es, ligada con el blog de Telegram, todo lo que necesitas para comenzar tu propio canal.

Bots, la estocada final

Si hay algo que diferencia a Telegram de WhatsApp, son sus bots. Son tantos, que cada día te sorprendes con el descubrimiento de uno que te hará el día a día más fácil. No esperes que el bot te sorprenda con un café. Pero casi todo lo que buscas en la web (generalmente gran consumidor de datos móviles), lo puedes resolver sin salir de la aplicación de los Dúrov. Y eso se traduce directamente en ahorro de MB.

¿Quieres algún tema en específico de Youtube? ¡Done! ¿Estás buscando un traductor instantáneo? ¡Toma ya! ¿Estás cansado de gastar megas y megas abriendo pestañas con tus sitios favoritos? ¡RSS Listo! ¿Estás buscando una trigueña de ojos claros y cuerpo de guitarra? ¡Salga un poco más hombre! 😂😂😂

Aunque ya WhatsApp ha incursionado en este terreno, sus bots son muy básicos y más enfocados al marketing y las respuestas automáticas. Por su parte, Telegram tiene una API abierta que da la posibilidad a los usuarios de crear bots que pueden utilizarse luego en funciones más necesarias para el día a día.

Traductores, bots que te ayudan con la pronunciación con más de 84 idiomas; Bots para escuchar y descargar música, que junto al reproductor nativo de Telegram (sí, lo tiene), no necesitas acceder a las plataformas habituales para escuchar tu canción preferida; RSS para seguir tus páginas preferidas; bots para descargar aplicaciones sin necesidad de tiendas; otros dedicados al cine y la televisión donde puedes saber la evaluación de tus materiales favoritos, cuando sale, incluso, descargarlo; bots para tuitear, leer tu correo Gmail, o mirar los resultados y los goles de tu equipo de fútbol preferido…

No se asombre, es real, está al alcance de un clic y con un consumo de datos tan bajo que verá alargarse su paquete hasta final de mes. La lista de bots es tan larga, que es imposible conocerlos todos. Así que les dejo un enlace a un listado que hicimos en el blog de Telegram donde podrá ver todos los que hemos reunido junto a nuestra comunidad, y también aportar los que conozca.

Si llegó aquí, entonces puedo decirle como Taladrid, saque sus propias conclusiones.

Ciencia y Tecnología Cuba
Colaboradores:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *