Usufructo sin ocio ni mala hierba

Importante paso de avance representan las nuevas decisiones que adoptará Cuba en la política para la entrega en usufructo de tierras estatales ociosas, que en los últimos años en la Isla de la Juventud beneficia a 1 700 personas y sus familias

Importante paso de avance representan las nuevas decisiones en la política para la entrega en usufructo de tierras estatales ociosas, que ya beneficia a 1 700 personas y sus familias en los últimos años en la Isla de la Juventud.

El Consejo de Ministros aprobó recientemente cambios que van camino de conformar una nueva norma jurídica que avalará las anunciadas medidas, las cuales más que modificar, ratifican la política establecida en el Lineamiento 159 de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución para el período 2016-2021, que plantea continuar la entrega de tierras en usufructo y reducir las áreas ociosas.

Así se facilitará, ampliará y perfeccionará la implementación de esa línea en la misma medida en que incentivará al productor, al guajiro imprescindible, o los interesados para que opten por solicitar esas áreas, sacarles el máximo provecho y resolver aspectos que limitan la aplicación de esa estrategia.

Esta, con casi una década ya, nació como una alternativa necesaria para promover la recuperación agrícola, estimular principalmente la producción de alimentos, que hoy el país tiene que importar en su mayor parte, aprovechar las extensionesociosas y ofrecer posibilidades de empleo.

Por eso fueron promulgados en el 2008 el Decreto Ley 259 y en el 2012 el 300, que permitieron a miles de personas convertirse en usufructuarios, aportar y mejorar su economía familiar.

De las más de 21 mil hectáreas (ha) ociosas en la Isla de la Juventud se han otorgado en usufructo unas 7 600 ha, pero permanecen improductivas más de 13 000 que hay que sacar del inmovilismo.

Hoy las 2 400 solicitudes realizadas muestran el interés de muchas personas en trabajar la tierra, a pesar de demoras y otras limitaciones en el proceso.

A pesar de que en el ultramarino municipio especial cubano han tenido que retirarse por dejación y abandono 381 de las áreas entregadas, estas no revierten la tendencia a sumarse cada vez más hombres y mujeres.

Una parte importante de los que se aventuraron sacan buenos frutos, los menos aún no logran consolidar el objeto para el cual les fue otorgada, aunque debe reconocerse que en estos casi 10 años tampoco se aplicó el control requerido para comprobar cómo se cumplen el contrato de usufructo y las normas legales, ni fue sistemática la exigencia.

Aún se detectan ilegalidades como acciones constructivas violando lo establecido, incumplimiento de las producciones contratadas y dedicarse a actividades ajenas al objetivo de la entrega. Urge también buscarle soluciones a desviaciones con los productos agropecuarios para que lleguen a la población a menores precios y no mediante revendedores.

Las modificaciones se proponen evitar desviaciones por eso se incorporará como nueva causa de extinción del usufructo financiamientos ilícitos y establecerá para los dedicados al ganado mayor la obligación de sembrar alimento animal para cubrir el balance alimentario de sumasa , entre otras exigencias que contribuirán a que la experiencia enrumbe su camino.

Prevén, además, oportunidades, como la posibilidad de que las personas naturales que reciban tierras, o las posean, puedan vincularse o integrarse a empresas agropecuarias, algo muy solicitado por los productores.

También aumentará de 13.42 ha a 26.84 lo máximo a entregar a quienes soliciten por primera vez, en tanto se establecerá un mínimo de 26,84 ha (dos caballerías) para solicitudes en ganadería mayor y a cultivos en polos productivos. El área máxima autorizada puede llegar incluso a cinco caballerías.

Otro estímulo será la ampliación del plazo de la vigencia del usufructo de 10 a 20 años, prorrogables por igual término, siempre que cumplan las obligaciones y el incrementoal 3 % del área entregada la proporción autorizada para bienhechurías o construcciones.

En fin estas y otras bondades y flexibilizaciones están en camino, pero con más exigencia y confianza.

Como diría Joan Manuel Serrat: “Todo está listo, el agua, el sol y el barro, / pero si falta usted no habrá milagro”, porque lo principal es ese guajiro imprescindible, laborioso y honesto que además de sacar los frutos a su conuco, no permita mala hierba ni contrabando.

Opinion
Diego Rodríguez Molina
Diego Rodríguez Molina

Licenciado en Periodismo en la Universidad de La Habana. Tiene más de 40 años en la profesión

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