Único balneario cubano con aeropuerto

Decidieron honrar la fecha, y el 24 de febrero de 1940 fue izada a la cabeza de la pista una gran bandera cubana que indicaría a los pilotos la dirección de los vientos. Alzarla fue un mérito conferido a quien acababa de aterrizar, el célebre aviador cubano Agustín Parlá; dejaba así inaugurado el aeropuerto de Santa Fe, al cual bautizó con el nombre de Nuestra Señora de Lourdes, Patrona de Todos los Pilotos.

Foto: Archivo

Traía a los primeros enfermos que venían a curarse con las aguas medicinales del Balneario Santa Rita, Abogada de Imposibles.

Virginia Hernández –la Vieja Gorda, como cariñosamente le llamaban los pineros– veía consumado el esfuerzo de tantos días, cuando luego de su propia y asombrosa curación decidió no salir nunca más de esta isla y facilitar una vía rápida y cómoda para la llegada de los enfermos.

Fue ella, la antes desahuciada por los médicos más eminentes de La Habana debido a una crónica retención de orinas, quien visitó a cada uno de los vecinos santafeseños, hasta a los más pobres. Logró atraerlos, ganar voluntades, recaudar dinero, desmontar una larga franja de pinar y acondicionar una confortable pista de tierra.

Foto: Archivo

Su foto y aquella bandera se conservan, algún día serán exponentes del museo local que se levante para contar la historia de estas aguas curativas, tan especiales que motivaron a dotarlas con aeropuerto propio; muy pocas fuentes de salud en el mundo pueden blasonar de lo mismo. Aquel esfuerzo colectivo de los vecinos hizo que 15 años después Santa Fe fuera el tercer polo turístico de Cuba, antecedido solo por La Habana y Varadero. Entonces La Villa de las Aguas disponía de una capacidad de alojamiento superior a los 350 cuartos y habitaciones diarias; de ellas 89 en sus tres hoteles; más del doble de la capacidad actual con que cuenta todo el territorio pinero.

Tenía, también, un recién inaugurado Instituto de Fisioterapia –con Solárium considerado como el tercero en el mundo, único en este hemisferio– y los planos hechos por la ToWn Planning Asosiation para levantar otros diez hoteles en las inmediaciones de la fuente curativa. Además, Santa Fe ya tenía parcelada la ruta a ambos lados de la carretera hasta Júcaro, donde se había realizado el movimiento de tierras, alcantarillado y urbanización de un nuevo poblado: Júcaro Fishing Camp; Cleveland y Henry Morgan eran los nombres de sus calles principales. Los planos se conservan en el Archivo Municipal de Historia.

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