Una noche por el Paseo…

A pesar de que la situación epidemiológica en la Isla se ha estado comportando de manera favorable en los últimos meses, las medidas implementadas para evitar un rebrote de la COVID-19 han hecho de este un verano atípico.

Durante el día, como ya es tradicional, la opción playa es una de las más atractivas para los pineros, mientras que en las noches, en la medida de lo posible, se han habilitado espacios para el sano esparcimiento de jóvenes y adultos.

Hasta hace solo unos días el horario para la vida nocturna de la ciudad se extendía hasta las dos de la madrugada; hoy, como parte de las medidas para evitar un rebrote de la enfermedad, se limita nuevamente hasta las 12, pero no por ello se eliminan las opciones recreativas.

Precisamente ser capaces de brindar al pueblo espacios para el disfrute en medio del difícil contexto de la pandemia ha sido una de las prioridades del Consejo de Defensa Municipal (CDM).

En diversos recorridos de la presidencia se han constatado las dificultades aún existentes en centros de servicios que mellan en el interés de brindar al pueblo una variedad de ofertas de calidad, tan necesarias en momentos como estos.

El poco alumbrado en algunas secciones del Paseo Martí continúa siendo tema recurrente en la agenda de las autoridades locales, quienes recalcan la importancia de lograr una mejor iluminación que contribuya a darle vitalidad a la arteria más visitada de la ciudad de Nueva Gerona.

Por otro lado garantizar la correcta ventilación con aires acondicionados donde corresponde es un aseguramiento imprescindible para alcanzar la satisfacción de los pineros en estas calurosas semanas.

Este es el caso de centros como el restaurante El Cochinito, donde cuentan con los equipos, sin embargo están subutilizados. Peor ocurre con el Joven Club de Computación, uno de los locales con mayor concentración de público joven y en el cual no se cuenta con equipos de aire acondicionado. Ello, además de provocar molestias a los visitantes, va en detrimento del correcto mantenimiento de las computadoras.

Claro que también cabe destacar lo bien hecho, ese es el caso del conocido Rumbo, uno de los centros nocturnos más visitados por los pineros y que ahora con modificaciones –se usa el patio y no la discoteca– ha permitido que las noches sean más amenas en correspondencia  con las medidas de seguridad e higiene sanitaria, respetando el distanciamiento físico y el uso del nasobuco.

Y aquí vamos a detenernos un momento, pues si bien Rumbo es un ejemplo positivo de responsabilidad ciudadana y estatal, también es cierto que en espacios abiertos como los parques las personas olvidan que el distanciamiento físico sigue siendo prioridad, no importa la fase en la que estemos.

No se puede obviar que garantizar que este sea realmente un verano por la vida es tarea de todos, si queremos más opciones hay que ser capaces de acatar las medidas establecidas, tan sencillo como eso.

A agosto solo le van quedando dos semanas, pero nunca es tarde para aprender la lección ¿no creen?

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Yenisé Pérez Ramírez
Yenisé Pérez Ramírez

Licenciada en Periodismo en la Universidad de La Habana

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