Una Ley desde el respeto

Desde el pasado año el tema de la nueva legislación de los símbolos nacionales da mucho de qué hablar. Como todo, ha tenido criterios a favor y en contra, pero prevalecen los identificados con lo en ella dispuesto.

En la Gaceta Oficial de la República de Cuba del 19 de septiembre, se hizo pública la Ley No. 128 de 2019 de los Símbolos Nacionales, en sustitución de su antecesora, la Ley No. 42 de 1983. A partir de que se diera a conocer esta comenzará a regir a los 180 días de la fecha en cuestión, hecho que esperamos cubanas y cubanos con expectativas y la voluntad de exigir su cumplimiento.

Dicha normativa pondrá coto al manejo que en la actualidad hacen las personas de los símbolos, en muchos casos, desde el irrespeto, además de convertirlos en productos comerciales, algo que no debe permitirse a partir de la oportuna reflexión de lo que entraña.

Lo ahora dispuesto desde el respeto y la mesura, flexibiliza su uso y ya en el país se realizan acciones con el propósito de preparar el terreno para, una vez que entre en vigor, hacerla cumplir con firmeza.

Sin embargo, esta reportera siente que nos falta ganar en su conocimiento. Sí, de forma digital la podemos encontrar, mas necesitamos tenerla en físico, en blanco y negro para consultarla, releerla y poder convertirnos, por qué no, en entes activos de su divulgación.

“Con el tema de la Ley de los Símbolos se hizo una Mesa Redonda; también se tocó en el programa Buenos días y en otros espacios. Se habla de la importancia, que tanto la escuela como la familia tienen que influir en que nuestros símbolos patrios se respeten.

Ya los directores de los centros educativos la tienen, al igual que los jefes de ciclos y de departamentos. Es vital que la gente la lea. En ella hay algo de flexibilidad en el uso de la bandera, pero también conocer qué significa, cómo se debe escribir correctamente el nombre. Los cambios que contiene no son muchos, pero se está haciendo énfasis en que todos los cubanos deben conocerla, dominarla y poner en práctica lo que expresa”, dijo recientemente Déborah Pérez, metodóloga de la Dirección Municipal de Educación.

En una de sus partes la normativa expresa: “Todos los cubanos tienen la obligación de respetar, cuidar y rendir honores a estos símbolos, y también los extranjeros que se encuentren en el territorio nacional”.

Más claro ni el agua, sumémonos entonces a las acciones del Estado y sus instituciones por tener en el lugar que merecen los símbolos que nos representan y dignifican.

Isla de la Juventud Opinión
Yojamna Sánchez Ponce de León
Yojamna Sánchez Ponce de León

Licenciada en Literatura y Español en la universidad Carlos Manuel de Céspedes, Isla de la Juventud. Diplomada en Periodismo

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