Una gran mano peluda

Foto: Internet

“Me alegro puedas reportar que todo está tranquilo en Cuba”, dijo a uno de sus corresponsales al día siguiente de las cacareadas manifestaciones “pacíficas”. Y ella no hace política a favor nuestro; al contrario, tiene un pedigrí familiar bien marcado junto al bando contrario.

“Es curioso, porque a pesar de esa calma, ya tienen una fecha. Están declarando abiertamente que para diciembre ellos –los opositores de Miami– habrán tumbado al Gobierno cubano. Yo no sé cómo no toman en cuenta, en lo absoluto, la bochornosa derrota. Apuesto…los millones que no tengo… a que en enero el Gobierno de Cuba va a estar ahí”.

Ella puede decirlo, está allá, del otro lado, se mueve en círculos anti nuestro sistema social, tiene su prestigio en la política floridana; en otras palabras, conoce bien aquel mundillo y sus entretelas.

“Y lo más terrible –agrega–, y lo denuncio aquí y lo denunciaré siempre, es que quienes han lucrado más en el sur de la Florida con la división entre los cubanos, vengan ahora y sepan utilizar las redes sociales para agitar, desesperar y manipular a las personas más frustradas dentro de Cuba (…) Me parece un fraude, una gran estafa, que manipulen tanto a la juventud (…) a la gente que está conectada. Me parece abusador…”.

Ella está apenas sobre los 30 años, una linda mujer, muy carismática; y en su canal de comunicación por Internet salió, en esta emisión post tantas cosas, con blusa negra-short rojo. Y recalcó estarlo haciendo a propio intento, ¡no por descuido o casualidad!

“Estos opositores no fueron arrastrados por las calles –dijo de los pacíficos marchantes, dio un aplauso a las autoridades cubanas y agregó: ‘Debemos analizar los hechos sin temor a que nos encasillen en el bando equivocado. Si vamos a hacer un análisis político serio hagámoslo con la frente en alto, con la integridad alta y con la decencia intachable’.

“La gente que tiene odio, peca en contra de su prójimo. Dicen tener a Dios de su lado… yo les digo: es un pecado incitar a la violencia entre los hombres.

“Si estás dentro de Cuba y quieres estar contra su Gobierno, eso está muy bien si no estás recibiendo instrucciones de ningún político extranjero… –precisó, y más adelante agregaría–: No me pintes que tu manifestación va a derrocar el Estado cubano, porque eso no estaría permitido en Estados Unidos, ni en China, ni en Europa; ¡en ninguna parte!

“No existe una mano invisible…–y expuso sus palmas hacia arriba, antes de caricaturizar de forma magistral– ¡es una gran mano peluda!”

Este, como ve, amigo lector, es un comentario inusual. Me limité a entresacar fragmentos de una comparecencia de Yadira Escobar, –ese es su nombre– trasmitida desde La Florida, y que duró más de dos horas; donde hablaron también otros invitados a su canal, con niveles culturales muy desemejantes, pero todos abocados a una misma conclusión. Remarcada luego por uno de los cintillos que trasmitieron: Declarado el 15 N como Día de la Diarrea del Gusano.

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