Una fábrica que vive con el Che

Fotos: Maick H. Conesa Moreno

Su vida está allí desde hace 53 años. Dicen que el tiempo pasa volando, pero Rafael Maitín Maitín lo niega a pesar de su pelo canoso y rostro arrugado. Todos los días recorre la industria, es inevitable para él.

Precisamente allí lo encontramos, a la entrada de la Unidad Empresarial de Base (UEB) Fábrica de Caolín y Arenera Julius Fucik a unos 13 kilómetros de Nueva Gerona.

Es uno de los pocos hombres que aún vive para, con la humildad que lo caracteriza y su sentido de pertenencia, rememorar lo sucedido un diez de mayo de 1964, cuando el Che inaugura este emblemático centro.

GRABADO EN SU MEMORIA

“Viví un momento inolvidable. Llegaron personas de todas partes, entre ellas dirigentes del Partido, estudiantes y Alberto Fernández Montes de Oca, director de la Empresa Consolidada de la Minería, cuyos restos luego fueron encontrados en Bolivia en la fosa donde estaban también los del Guerrillero Heroico.

“Fue un acto sencillo, pero lleno de emociones. Todos esperábamos con ansias frente al comedor la llegada del Comandante Ernesto Guevara, que vino acompañado de Aleida March, su esposa.

“Las palabras de apertura estuvieron a cargo del inversionista de la obra, dando detalles del costo de la inversión, el montaje y las características de la moderna tecnología. En nombre de los trabajadores habló el ya fallecido Delfín Gutiérrez, secretario del sindicato, quien manifestó el compromiso y los retos que debíamos enfrentar”, precisó conmovido el ya jubilado.

“La intervención del Che predijo lo que podía representar para el país la sustitución de importaciones y hacer eficiente una economía amenazada por el bloqueo impuesto por Estados Unidos. Sustentaba sus palabras en los diversos usos de esta arcilla como materia prima para la elaboración de artículos de consumo de alta calidad, muy necesarios para el pueblo”.

Con 75 años es asombroso escucharlo hablar del más mínimo detalle de aquella jornada fundacional: “Después que cortaron la cinta tuve la responsabilidad como jefe de producción de mostrarle a los invitados el funcionamiento de la fábrica. ¡Imagínese!, yo con 22 años y los nervios a flor de piel.

“El Che se relacionaba con todos, compartía sus experiencias e interrumpía si le llamaba la atención como cuando en el área de los hidrociclones me preguntó: ‘¿Y de dónde usted salió?’. Yo casi tartamudo le respondí que era recién graduado de la Escuela Técnica Industrial de Rancho Boyero en la especialidad de química industrial.

“Pensé que había dicho algo incoherente hasta ese momento, pero el susto pasó, me exhortó a compartir mis conocimientos con el resto de los obreros para que elevaran su cultura industrial.

“Así lo hice, impartí clases y continué superándome en cursos preparatorios. Visité en 11 ocasiones otros países como Checoslovaquia y  del África para conocer el funcionamiento de plantas de este tipo y poder emplear mejor la nuestra.

“Hasta hoy resulta imposible desligarme de lo que más quiero, mi Planta de Caolín, donde tuve el privilegio de caminar junto al Guerrillero”, concluyó con ojos húmedos el pinareño Maitín.

EMPEÑOS DEL PRESENTE

Este 2017 a 50 años de la caída en combate en tierra boliviana del hombre de la boina y la estrella solitaria, fue otra de las motivaciones para llegar hasta el lugar, la planta procesadora de caolín que él inaugurara el 10 de mayo de 1964, apenas tres años antes de su desaparición física.

Única de su tipo en Cuba, esta UEB responde a necesidades del Plan de Desarrollo Integral y tiene como propósito abastecer con un producto acabado las obras del Programa de la Vivienda y otras transformaciones en el territorio.

En busca de mayores empeños la industria diversifica los surtidos, entre ellos produce caolín granulado, carbonato de calcio, arena natural y beneficiada de la cual se derivan los morteros de revestimiento y de cola.

Figuran entre sus principales clientes, además, las fábricas de muebles sanitarios de Holguín y la de San José de las Lajas en Mayabeque; así como Refractarios Habana, ubicada en esta última provincia.

Varias han sido las reparaciones en más de medio siglo de explotación, al respecto Jesús María Falcón Morejón, actual director puntualizó: “En la última, en 2016, se incorporó una nueva tecnología de procedencia italiana como la bomba Abel (bombas compactas de membrana), filtro prensa, mallas trasportadoras, platinos, angulares, sistemas de rotación, cámara de secado, extractores y ventiladores auxiliares para la conversión del calor que favorecen la última etapa del proceso.

“A pesar de ello requerimos de una reparación capital debido al deterioro de la instalación, es decir, una nueva inversión. A inicios de año incumplimos los planes de producción por problemas con la transportación, algunas roturas por deterioro de equipos, falta de materia prima y combustible”, acotó Idalberto Pérez Escobar, jefe de producción.

“Tratamos de palear la situación –enfatizó–  con las innovaciones de nuestros aniristas y los mantenimientos correspondientes, lo que permitió al cierre de abril un sobrecumplimiento del plan en un 120 por ciento. Cuando es necesario laboramos días feriados y fines de semana”.

Orlando Verdecia Verdecia, jefe de mantenimiento, resaltó: “Se trata de reparar, cuidar y perfeccionar lo que tenemos, para evitar los incumplimientos que traen aparejados ciertas insatisfacciones al finalizar el mes, como por ejemplo, las relacionadas con el pago del salario a cada trabajador”.

Continuamos el recorrido por cada una de las áreas e interactuando con los obreros directo a la producción. En una de estas encontramos a Epifanio Valido Miranda, ayudante de los filtros: “Tengo la tarea junto a otros operarios de procesar el mejor caolín de Cuba. Por eso estoy donde me necesiten. Inconvenientes sobran, como la falta de un transporte para los obreros, pero lo importante no es lamentarse sino saber sobreponerse a partir de las alternativas que seamos capaces de proponer”.

Unos llegaron siendo muchachos, otros con algunos años a cuestas, pero a todos los unen y mueven un sentimiento profundo por la labor que ejercen, así lo corroboran sus más de 15 años de experiencia en ese sitio donde cobra vida el caolín a golpe de coraje y voluntad.

Así lo confirmó Dagoberto de los Ángeles Consuegra, secretario de la sección sindical y operador de montacargas: “Es agotador el trabajo, pero cuando no pongo mi granito de arena en la fábrica, ese día no estoy bien conmigo. Hemos ganado en organización y aprovechamiento de la jornada, los resultados se ven reflejados en las producciones, mas, no estamos ajenos a los problemas que corresponde solucionar, que sin dudas garantizará una mayor motivación”.

Aunque hoy están lejos de superar la cifra récord de 27 000 t de caolín que produjo la planta en 1987, este colectivo integrado por 42 trabajadores se esfuerza por materializar la demanda anual del mercado nacional, ascendente a 3 000 para elaborar diversos renglones, entre ellos muebles sanitarios, elementos de pisos y pintura.

La incorporación de otros equipos tecnológicos, así como un mayor empeño de su colectivo en elevar la eficiencia permitirá a esta industria contribuir al avance de la economía y la sociedad, en aras de sustituir importaciones y generar fondos exportables, misión encomendada por el Che a los pineros hace 53 años.

El almacén exhibe producciones terminadas
Para sus trabajadores no hay días feriados ni fines de semana
Isla de la Juventud
Yaimara Quijano Cabot
Yaimara Quijano Cabot

Licenciada enEstudios Sociales en la universidad Jesús Montané Oropesa, Isla de la Juventud

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