Un revolucionario para respetar

Montoto-montajeEl ocho de mayo de 1967 cayó combatiendo en otras tierras Antonio Briones Montoto, revolucionario cubano, quien supo ofrendar su vida por la justicia de todos los pueblos.

 

En el Municipio recordarán a Antonio Briones Montoto, quien un 8 de mayo, pero de 1967 cayera en tierras venezolanas

Montoto-montajeEl ocho de mayo de 1967 cayó combatiendo en otras tierras Antonio Briones Montoto, revolucionario cubano, quien supo ofrendar su vida por la justicia de todos los pueblos.

En carta de despedida a su hermano, expresa: “…y salgo con una fe extraordinaria, sé que la vida de guerrillero es dura, llena de sacrificios, pero tú sabes que estoy dispuesto a luchar todo el tiempo que sea necesario y si fuera preciso no regresar más a Cuba, hasta que se libere el último país”.

Participó en una misión de desembarco por la playa de Machurucuto, a escasos kilómetros de Cúpira, al este del estado de Miranda, en Venezuela, para internarse en las montañas y llevar a cabo la lucha armada.

Después del desembarco de los expedicionarios, zozobró la barcaza en que Briones Montoto se adentraba otra vez al mar para regresar a Cuba. Él y otros dos compañeros lograron nadar hasta la playa y esconderse en los pueblecitos costeros; pero fueron delatados y capturados. Al otro día, ocho de mayo, el ejército venezolano de aquella época los asesinó.

Hoy, en Cuba, centros escolares llevan su nombre y el país reconoce el gesto altruista de este combatiente revolucionario. Allá, en Venezuela, el actual gobierno colocó una placa en el lugar donde fue asesinado.

Unos de los centros estudiantiles pineros, también, lleva su nombre y su acción se recuerda como el de todos los héroes que han luchado por la libertad de los pueblos.

Briones Montoto escribió una carta a sus hijos. Ellos pudieron leerla tiempo después y a mi me impresionó la dimensión revolucionara de aquel combatiente.

Mis queridos hijos:

Como ustedes pueden apreciar esta carta fue hecha hace muchos años, es muy posible que todavía yo me encuentre luchando y ustedes ya sabrán leer y escribir, pensarán que cómo es posible que en tantos años no me hayan podido ver y que apenas tengan noticias mías. . .
Nací y tuve que desenvolverme en una época en que el mundo estaba dividido en dos partes, los que tratan de subyugarlo y los que luchan para que esto no suceda; yo pertenecía a los últimos; desde pequeño odié el abuso, la dominación, etc.

Después crecí y cuando tenía 13 años se dio un golpe de estado por un tirano que ya en otra ocasión había envuelto a Cuba en luto.

Este tirano fue muy odiado por sus abuelos, pues ellos en sus años mozos se habían enfrentado a él. Cuando aquello empezaba a estudiar y donde mayor odio existía era en nuestra clase estudiantil; inmediatamente me incorporé a lo poco que podía hacer como repulsa frente a aquel régimen; transcurrió el tiempo, surge por primera vez para la historia un dirigente de nuestro pueblo, un dirigente capaz de hacer una Revolución, nuestro Comandante Fidel Castro.

Me uno a su pensamiento y es cuando de verdad comienza la lucha. A partir de ese momento hasta el presente me he mantenido luchando.

Ustedes crecerán, es posible que yo les pueda faltar, pero les queda lo principal: una Revolución; deben ser fieles a ella como lo fue su padre.

Ustedes tendrán la gloria de crecer en el socialismo y ayudar a la construcción del comunismo, que debe ser la máxima aspiración de la humanidad.

Les recomiendo que lo primero que deben leer es La Edad de Oro, este fue un libro que escribió nuestro Apóstol y que debe ser leído por los jóvenes que aspiran a ser revolucionarios; después todas sus Obras Completas, empiecen a leer los escritos, discursos de nuestro Comandante en Jefe y cuando tengan un mayor conocimiento, las obras de Marx-Engels-Lenin. Con todos estos conocimientos pueden decir que teóricamente se empieza a ser revolucionario, pero no es lo suficiente, hay que ir a la práctica; tendrán que ser ejemplo de estudiantes, haciendo labor de pioneros, más adelante trabajo voluntario, pasar el servicio militar, sin que sea necesario llamarlos obligatoriamente, ser milicianos en tiempos normales y dispuestos a morir por su Patria las veces que sea necesario. Me viene a la mente un verso de nuestro Apóstol que siempre deben recordarlo…

Han pasado los años, cuando salí de su lado eran muy pequeños, los dejé viviendo modestamente, deben tratar de no acomodarse ante la vida, tener como rumbo el sacrificio, no crearse metas pues esto lo que los llevará a ser conformistas y ser revolucionarios es ser lo más dinámico posible.

No tengo más que decirles. Un padre debe darles consejos a sus hijos, por lo general los hijos imitan al padre siempre que este mantenga una conducta correcta. El haberme alejado de ustedes nunca significó que no los quisiera. Al contrario, salí a luchar porque entre las cosas que pude apreciar cuando ustedes crecían era cuántos niños en el mundo de los egoístas se morían de hambre, por enfermedad, etc., y era necesario ponerle coto a tal situación, esa fue una de las mayores causas que me impulsaron, para que algún día los niños de otros países, tanto los negritos, los indios, etc, fueran felices…

Quieran y cuiden a su madre que ella ha sido muy buena. Espero que tenga noticias de ustedes, me confortaría saber que son pioneros o jóvenes comunistas. Los quiere su padre: A. Briones.

 

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