Un mar de guerreras

Foto: ACN

A 60 años de la Federación de Mujeres Cubanas, en la Isla de la Juventud ellas siguen haciendo Revolución, se crecieron en medio del asedio de una pandemia y no se amilanan ante las limitaciones del bloqueo imperialista

 

Cuando la vida parecía ser todo patriarcado, ella despertó; cuando se asomó por primera vez a los prejuicios en el acceso de las mujeres al poder público, no se detuvo; cuando algunos aseveraron que ya todo estaba hecho, por suerte, lejos de todo conformismo, sacó fuerzas para hacer mucho más.

Así siguió despertando y multiplicando su quehacer la mujer cubana durante estos 60 años, con la misma pasión y firmeza con que hoy sigue haciendo dentro de la Revolución liderada por Fidel, su propia revolución –como ninguna en el mundo–, la de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) que él convocara por la unidad y la emancipación de las cubanas.

Sobre la marcha todas hicimos y seguimos haciendo Revolución, que necesita de nosotras, como fuerza insustituible, y aún más en los tiempos difíciles.

Fue mambisa, guerrillera, combatiente clandestina y alfabetizadora para luego al calor de su superación indetenible desplegarse como artista, educadora, científica, trabajadora en disímiles frentes, entre los cuales estaban muchos antes vedados para féminas, sin dejar de ser carismática, valerosa y llena de sueños, en esa ardua lucha por la justicia, su igualdad plena y empoderamiento.

Por eso, incluso, se crecieron en medio del asedio de una pandemia como mismo jamás se amilanan ante las limitaciones del bloqueo imperialista.

En momentos en que las Naciones Unidas advierten que los efectos de la COVID-19 en el orbe atentan contra los limitados avances en varios países en materia de igualdad de género y derechos, en Cuba, Teresa Amarelle Boué, secretaria general de la FMC, pudo expresar con orgullo algo que es cotidiana realidad: “No sabíamos de pandemias, pero sí de solidaridad y de la vocación humanista de la Revolución”.

Por eso hoy somos las federadas un mar de guerreras a las que sobra el valor, la disposición de aportar siempre por un mejor país y una humanidad más justa y la satisfacción del significativo salto logrado.

Ya es 23 de agosto y el reloj señala que es día de una celebración grande no solo por lo hecho, sino también por el compromiso de hacer realidad las misiones y los sueños amasados junto a Fidel y la eterna Presidenta de la FMC: Vilma Espín con la vista puesta en la plena emancipación de la mujer.

Como afirmara Amarelle Boué a propósito de la recordación: “La Federación de Mujeres Cubanas (FMC) estuvo, está y estará en la primera línea de combate en la lucha por la igualdad y en defensa de su Revolución”.

Isla de la Juventud
Casandra Almira Maqueira
Casandra Almira Maqueira

Licenciada en Estudios Socioculturales en la Universidad Jesús Montané Oropesa, Isla de la Juventud

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