Turismo y comunidad, opción viable

Foto: Tomada de Internet

Cuando la sociedad cubana ha entrado en un período de transformaciones profundas, aumentan las prerrogativas de los eslabones inferiores de dirección gracias al incremento de la autonomía municipal; y hay un llamado para acrecentar las exportaciones y aumentar la captación de capitales, es imprescindible pensar de otra forma e imaginar lo posible de otra manera.

Esa máxima actual anima el inicio del proyecto local Turismo y Comunidad que ya avanza en la localidad Julio Antonio Mella, auspiciado por la Universidad Jesús Montané Oropesa, Gran Caribe, los cooperativistas de la zona, entre otros actores imprescindibles como Flora y Fauna, y Ecotur.

Ahí está el encadenamiento al que nos llama el presidente de los Consejos de Estado y de Ministros Miguel Díaz-Canel Bermúdez, encauzado a unificar potencialidades y fuerzas empresariales que operan de manera aislada para que ahora alcancen un estadío superior; en ocasiones, significa ir más lejos y entonces crear lo que no existe o despertar fuerzas dormidas y empujarlas a una nueva dirección.

El ensayo previsto para comenzar oficialmente el venidero cinco de septiembre con la entrada de 72 turistas, contó en esta primera etapa preparatoria con la visita de ocho turoperadores y pretende mostrar las potencialidades de una zona rica en flora y fauna, en tradiciones culinarias y en cultura.

Se trata de un circuito turístico-cultural-comunitario que funcione como una estructura productiva que se organiza alrededor de un lugar con potencial histórico y cultural suficiente como para rendir beneficios económicos desde el punto de vista turístico a los pobladores y por consiguiente generar desarrollo.

Entre las muchas singularidades históricas que atesora esa zona está la primera carretera construida por la Revolución en el mismo año 1959, a la que enlaza a La Fe con Cayo Piedra, al sur, y que visitara y chequeara Fidel en reiteradas ocasiones mientras se ejecutaba.

Lo proyectado implica la realización de ferias expositivas, rodeo, actuaciones del talento cultural local, mostrar la historia, ofertas culinarias, tradiciones y frutas naturales, donde los productores y la comunidad serán protagonistas sin dejar de atender los planes arroceros, ganaderos y forestales que allí se fomentan.

Y algo muy importante, se contribuirá a levantar el turismo en el territorio, de ahí la inserción del poblado Julio Antonio Mella en las rutas Los Indios-Colony y Guanal-Jungla de Jones, entre otros lugares paradisiacos que puede ofrecer a los visitantes, tanto foráneos como nacionales, una Isla que por estos días cumplió 41 años de haberse proclamado con su actual nombre que mucho honra a la juventud.

 

 

Opinion
Pedro Blanco Oliva
Pedro Blanco Oliva

Licenciado en Literatura y Español en la universidad Carlos Manuel de Céspedes, Isla de la Juventud. Diplomado en Periodismo con más de 40 años en la profesión

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