Tu herencia

 

Padre, no queríamos que jamás te fueras,
pero ya que te has ido,
esperamos por tu herencia,
anhelamos tus riquezas,
queremos recibirlas todas.

Así pues, dónanos, padre,
tus insaciables ansias de crear.
Léganos la grandeza de tus manos
dadas siempre a repartir
sin nunca mirar fronteras.

Distribúyenos tu mente prodigiosa
codiciosa de saber.
Otórganos tu mirada de futuro;
pero no dejes de darnos
el afán consciente de alcanzarlo.

Déjanos por siempre el amor por el otro,
la firmeza en tus acciones,
la capacidad de unir,
la fuerza de vencer,
la voluntad de aplastar el odio de seres viles.

Todas, todas tus riquezas,
las queremos, padre;
pero no olvides entregarnos
esas semillas tuyas
para sembrarlas por doquier
al Norte
al Sur
al Este
y al Oeste
en el alma de los niños
y los que están por nacer.
Padre, somos tus herederos.

Por Carmen Rosa Jay Casuso 

Por Siempre Fidel
Colaboradores:

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