Trump visitará ciudades de EE.UU. golpeadas por mortales tiroteos, donde podría recibir una fría acogida

El presidente de EEUU, Donald Trump. Foto: EFE.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, visitará este miércoles dos ciudades recientemente golpeadas por mortales tiroteos masivos, El Paso(Texas) y Dayton (Ohio), donde podría recibir una fría acogida por parte de autoridades locales y residentes.

Según escribió ayer el mandatario republicano en su cuenta personal de la red social Twitter, durante la estancia en esas localidades se reunirá con socorristas, agentes del orden y víctimas de las tragedias, que dejaron en total 31 fallecidos y 51 heridos.

Medios estadounidenses señalan que el viaje del gobernante es un intento de transmitir un mensaje de unidad nacional y curación a dos ciudades marcadas por la tragedia durante el fin de semana.

Pero la visita se produce cuando el presidente es blanco de numerosas críticas de residentes afligidos y personas alrededor del país que lo acusan de difundir una retórica de odio y racismo, mientras ignora los pedidos de control de armas.

El lunes, durante una declaración ofrecida desde la Casa Blanca sobre los tiroteos, el jefe de Estado propuso una serie de medidas que considera posibles soluciones para los tiroteos masivos, pero ninguna relacionada con un mayor control de las armas de fuego.

Trump en esa intervención se refirió a acciones como una mayor vigilancia del contenido publicado en Internet y en las redes sociales, y vinculó la violencia armada a “videojuegos horripilantes que ahora son comunes”.

Además, llamó a modificar las leyes de salud mental para identificar a individuos con problemas de ese tipo que puedan cometer actos de violencia.

“La enfermedad mental y el odio aprietan el gatillo, no las armas”, expresó el gobernante, con lo cual repitió un argumento frecuentemente empleado por quienes defienden la portación de armas y se oponen a un mayor control de esos artefactos.

Por primera vez en esa declaración pública hizo alusión a la matanza de El Paso como un crimen de odio y terrorismo doméstico, pues el sospechoso de ese ataque, quien está bajo custodia de las autoridades, es considerado el autor de un manifiesto antiinmigrante publicado en línea que habla de una ‘invasión’ de hispanos en Estados Unidos.

Sin embargo, no hizo ninguna referencia a las acusaciones de muchas figuras que consideran que el mandatario realiza comentarios racistas y xenófobos similares a los promovidos por supremacistas blancos, los cuales jugarían un papel en incentivar ese tipo de actos.

La población de El Paso expresó que Trump es uno de los causantes de la tragedia por sus constantes llamamientos xenófobos y de odio contra la comunidad migrante, especialmente, mexicanos y centroamericanos.

“Yo culpo al presidente. Desde el momento en que llegó a la Presidencia su retórica, el odio que tiene hacia las personas que tienen un color de piel diferente. No tiene derecho”, indicó una habitante de El Paso, Silvia Ríos.

De acuerdo con el diario The New York Times, Trump provoca sentimientos divididos en Dayton y El Paso sobre si su llegada proporcionará consuelo o incitará al rencor.

A su vez, según la publicación The Hill, los alcaldes de ambas ciudades dijeron que tienen la intención de saludar a Trump por respeto a su oficina, pero no parecían entusiasmados por darle la bienvenida tan rápido después de las tragedias.

(Con información de Prensa Latina y teleSUR)

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