A 60 AÑOS

Trascendental triunfo de la unidad

Hace seis décadas, el Primer Congreso Obrero Regional sesionó en Soledad de Mayarí Arriba, el ocho y nueve de diciembre de 1958, en el local donde se realizó, casi tres meses antes, el Congreso Campesino en Armas.

La principal razón de su convocatoria fue desafiar la calumniosa maniobra de los grandes colonos y hacendados, quienes se negaban a realizar la zafra azucarera que debía comenzar en enero de 1959, escudándose en argumentos que culpaban al Ejército Rebelde cuando en realidad actuaban así por rabia ante el indetenible avance de la guerra hacia otras regiones del país.

En el mando rebelde la idea encontró eco y la comisión organizadora recibió facilidades. La toma de La Maya entre otras operaciones militares que se realizaban paralelamente con los preparativos del evento, impidió que el Comandante Raúl Castro participara en el histórico acontecimiento, aunque se mantuvo al tanto del certamen.

Antonio Torres (Ñico), delegado nacional obrero del Movimiento 26 de Julio presentó el informe central, el cual planteaba temas no solo del  aspecto económico, sino también en los políticos-sociales y dejaron un amplio margen para que los representantes de los trabajadores de varios sectores pudieran plantear otros aspectos de interés.

En un ambiente democrático y armonioso los delegados del territorio liberado y del que aún estaba en poder del régimen dictatorial expusieron sus opiniones, luego que 12 elementos vendidos a los intereses de las patronales, abandonaron el recinto al fracasar en sus intentos de fomentar el divisionismo.

Los 98 dirigentes obreros que permanecieron con su firmeza dieron el golpe de gracia al mujalismo y a quien lo personificaba Eusebio Mujal Barniol, corrupto, demagogo y servidor de Fulgencio Batista.

El auditorio, conformado por los representantes de los sindicatos azucarero, ferroviario, portuario, minero, de la medicina, el comercio, la construcción, artes gráficas, electricidad, músicos, carpinteros y trabajadores de la Base Naval, puso de manifiesto la importancia de la unidad para el triunfo y fortaleció el apoyo obrero al nuevo poder.

Constituyó además un paso inestimable para reorganizar la vida en las zonas liberadas y elevar el papel del trabajador como clase dirigente.

 

Isla de la Juventud
Mayra Lamotte Castillo
Mayra Lamotte Castillo

Licenciada en Periodismo en la Universidad de La Habana; tiene más de 40 años en la profesión.

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