Tirarse contra los especuladores

Caricatura de OSVAL “Revendedores, un negocio que hay que detener”. Ciego de Ávila, 21 de marzo de 2017. ACN Caricatura/Osvaldo GUTIÉRREZ GÓMEZ/sdl

Ya es habitual que los pineros entremos a una tienda y recibamos como respuesta casi programada: “uf…hace tiempo no lo tenemos”, “¿bisagras aquí?, “eso vuela, en cuanto los merolicos lo descubren se esfuman”, “había, pero ya no”…mil maneras de decir ¡NO hay!

Pero esta frase no queda tan solo así en boca de los dependientes, por lo general va acompañada de la siguiente recomendación: “tírate contra los merolicos” o “búscalas donde los cuentapropistas”.

Y en efecto, en esos catres que ya se hacen habituales y pululan en diversas áreas o portales, encuentras de todo como en botica, a veces, hasta lo inimaginable. ¿Cómo se las arreglan para mostrar oculto o no lo que las entidades u organismos competentes deben garantizar? Me preguntaron en cierta ocasión y verdaderamente esa es la interrogante de las mil respuestas, injustificaciones o especulaciones.

Lo cierto es que los habitantes de este territorio salimos cada día a comprar determinados productos o mercancías que como arte de magia aparecen y desaparecen, como se dice en el argot popular, con la misma facilidad con que se derrite un merengue en la puerta de un colegio.

El desabastecimiento no solo en las tiendas recuperadoras de divisa sino también en los establecimientos del Comercio y por qué no de la Gastronomía es cada vez más frecuente, tanto así que no en pocas ocasiones terminamos pagando el doble, triple y hasta diez veces del precio original del producto, tal es el caso de un llavín que se cotiza hoy entre 25, 30 o quién sabe cuántos CUC más.

Y al final uno con el rostro consternadoe irritado termina accediendo en aras de resolver acuciantes problemas o necesidades, como por ejemplo las labores de plomería en viviendas, cuyos precios de las piezas a necesitar nos puede llevar a entrar en un estado de shock.

Esta situación resulta ser una de las preocupaciones de los pobladores y también de los trabajadores pertenecientes al Ministerio de Comercio Interior, quienes concluyeron en días recientes un proceso político en torno a la Resolución 54/18, la cual regula la protección al consumidor.

Reiterados fueron los planteamientos formulados al respecto, lo cual, sin duda alguna, afecta la calidad del servicio, al igual que la crítica situación de las pesas Yaras, con más de tres décadas en explotación, aunque vale comentar que entraron a la Empresa de Comercio cerca de una veintena que serán distribuidas por las unidades con mayor afectación.

A lo anterior se suma el deterioro de los equipos de refrigeración, los problemas constructivos de varios centros, carencia de materias primas y piezas de repuesto, violaciones de las normas técnicas, falta de información a los clientes, productos por debajo del gramaje establecido, entre otros.

Pero uno de los más recurrentes fue la inestabilidad con los abastecimientos y la falta de un mercado mayorista para que los trabajadores por cuentapropia tengan un lugar donde adquirir cuanto necesitan para su actividad y no requieran, por solo citar un ejemplo, que personarse en el mercado ideal Camaraco (13 de Marzo) con todo su personal para comprar queso o acaparar diez cajas de cerveza Cristal o Sol para asegurarla en su negocio, por supuesto, a un precio superior.

Cuba se reordena, sin embargo, queda mucho por hacer para ese anhelado reordenamiento mayorista, gastronómico y comercial, de tal manera que el consumidor deje de recibir como respuesta un “NO hay” o, peor aún, le sugieran ser masacrados donde los merolicos especuladores.

 

 

Opinion Otras de la Isla de la Juventud
Karelia Álvarez Rosell
Karelia Álvarez Rosell

Licenciada en Defectología en la Universidad Carlos Manuel de Céspedes, Isla de la Juventud. Diplomada en Periodismo con más de 30 años en la profesión.

Colaboradores:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *