Tiempo de poner fin al bloqueo

En tiempos bien difíciles de la pandemia en Cuba hay que hablar del bloqueo financiero, económico y comercial impuesto por el gobierno estadounidense; hay que hacerlo y con mayor fuerza, pues la situación no solo se torna muy compleja, como es el caso de nuestro Municipio, sino también se agrava por ese atroz cerco, el cual nos pone en peores condiciones.

Los trabajadores de la Delegación Territorial del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (Icap) bien lo saben y sufren en carne propia al igual que cada familia y colectivo del país, por eso no cesan de denunciar y repudiar tamaña agresión, que sigue representando el mayor obstáculo al desarrollo de la nación, cuyo pueblo resiste con firmeza y busca alternativas para burlar la inhumana y arbitraria política imperial fracasada cada año en su inútil empeño de doblegar a los cubanos.

Autoridades del Icap aquí consideran, con mucha razón, que todo lo hecho por exigir el fin del bloqueo siempre será insuficiente si tenemos en cuenta las penurias causadas en los distintos ámbitos de la vida, en especial en la Salud Pública y la alimentación, que llevan el peso de los enormes gastos que demanda la situación actual del país.

No solo ese organismo promueve esa jornada, también otras instituciones y cada cubano al calor de una lucha que hoy ha sumado a la mayor parte de la comunidad internacional para hacer conciencia del daño y la necesidad de su inmediata eliminación.

Nada se compara al recrudecimiento experimentado en los últimos tres años; solo un descerebrado como el saliente presidente de Estados Unidos podría imaginar imponer tales medidas en medio del contexto de la crisis global generada por la covid-19 con notorias afectaciones a los sectores de la economía y con mayor saña en la familia.

Si más de medio siglo de crueles restricciones no les ha bastado a los gobiernos norteamericanos y la mafia anticubana, ahora cuando la humanidad vive en medio de la muerte y el dolor, entre abril del 2019 y marzo del 2020, el bloqueo causó al país pérdidas superiores a los 5 000 millones de dólares, de los cuales una cifra superior a los 160 millones corresponden al sector de la Salud y nos despojan de la posibilidad de acceder a insumos vitales para hacerle frente al nuevo coronavirus, como ventiladores pulmonares mecánicos, gafas protectoras, kits de diagnóstico, reactivos y mascarillas.

Son muchas las razones que mueven a mujeres y hombres que promueven la solidaridad en la Isla y demás latitudes para de forma mensual realizar acciones enfocadas en desenmascarar las genocidas intenciones del gobierno norteamericano con sus medidas unilaterales.

Debido al rebrote la mayoría de las actividades de denuncia no podrán tener como escenario a barrios y centros laborales, pero sí las redes sociales, donde participan en eventos virtuales y otras propuestas de organizaciones de solidaridad de diferentes países como Nicaragua y Ghana, los que en jornadas atrás concretaron encuentros donde alzaron sus voces en repudio.

La directiva de la asociación kazaja de amistad con Cuba ha calificado de vergonzoso y criminal el empeño de Washington de recrudecer el bloqueo en medio de los esfuerzos por derrotar la pandemia; vergonzoso, criminal, inhumano, brutal… son adjetivos que quedan cortos a un proceder sin antecedentes en la historia del mundo, el cual a pesar de esfuerzos redoblados no logra someter el sentir y hacer de un pueblo que lucha por sus plenos derechos de libertad, justicia y el bien más preciado: la vida.

#NoMásBloqueo Isla de la Juventud Opinión
Yojamna Sánchez Ponce de León
Yojamna Sánchez Ponce de León

Licenciada en Literatura y Español en la universidad Carlos Manuel de Céspedes, Isla de la Juventud. Diplomada en Periodismo

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