Socializar las mejores experiencias

Cierto es que los cubanos vivimos tiempos difíciles; que hay carencias y se dificulta el acceso a productos de primera necesidad y otros, pero también a diario encontramos conmovedoras muestras de solidaridad y alternativas para dar respuesta, de alguna manera, a la equitativa distribución de aquello que todos necesitamos.

No obstante, irrita y duele ver cómo en no pocas ocasiones y distintos puntos de la geografía pinera pululan el egoísmo y el acaparamiento en personas que parecen tener el mayor tiempo del mundo para hacer una y otra vez las colas en las unidades del Estado.

Imagino que como a esta reportera le ha sucedido a usted, estimado lector, al ver siempre las mismas caras sin que nadie haga algo al respecto. Si durante estos meses de permanencia en casa debido a la pandemia era un problema comprar en las tiendas, ahora en la tercera fase es casi imposible.

Pienso entonces en docentes, estudiantes y el resto del personal del sector de la Educación y otros que deben permanecer en sus centros de trabajo todo el día. ¿En qué tiempo lo harán? Alguna solución habrá que encontrar porque necesidades tenemos todos.

Son dignas de destacar eficaces iniciativas nacidas de la urgencia por organizar las colas y favorecer la protección de los ciudadanos desde el distanciamiento social, en pos de que la mayoría pueda adquirir los productos.

Tal es el caso de los establecimientos que expenden en divisa en La Demajagua y en otros sitios donde, además, entre trabajadores y los propios pobladores cierran filas a acaparadores y revendedores y no les permiten sus fechorías.

Mas, esas experiencias encaminadas a organizar mejor la venta deben ser socializadas e implementadas en todo el Municipio porque se trata de distribuir entre todos, o al menos a la mayor cantidad posible, alimentos, productos de aseo…

De igual manera hay que pensar en abuelitos que viven solos, personas con discapacidad y otros casos a los que lamentablemente no se les llega por igual y en buena medida depende del factor humano y la sensibilidad de los vecinos del barrio.

El inhumano bloqueo no parece desaparecer por el momento, a la COVID-19 no le hemos puesto fin por falta de disciplina y autocuidado, mientras la situación económica mundial va de mal en peor; entonces se impone corresponderle en mayor medida a los esfuerzos del Gobierno cubano a distintos niveles, apoyar más a nuestros médicos, a la Policía Nacional Revolucionaria y a aquellos con buenas ideas en los consejos populares, buscar las mejores soluciones y no poner trabas a cuanto se haga en favor de la colectividad.

Lo más importante, propongámonos desde la unidad y el compromiso personal hacer de esta etapa otra victoria del pueblo frente quienes pretenden causarnos problemas, desunirnos y despedazarnos como nación.

Isla de la Juventud Opinión
Yojamna Sánchez Ponce de León
Yojamna Sánchez Ponce de León

Licenciada en Literatura y Español en la universidad Carlos Manuel de Céspedes, Isla de la Juventud. Diplomada en Periodismo

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