Sistema educativo y sus retos durante la pandemia

Es necesario priorizar el aprendizaje en un entorno seguro para alcanzar los objetivos académicos en este curso escolar…
El uso del nasobuco, es una de las medidas higiénico sanitarias de estricto cumplimiento en las instituciones educativas, en Las Tunas, Cuba, el 2 de noviembre de 2020. ACN/FOTO/Yaciel PEÑA DE LA PEÑA/dirr

Clases televisivas, estudio en casa, publicaciones en redes sociales, grupos de WhatsApp Messenger, Telegram y  otras aplicaciones de mensajería, comunicaciones por teléfono, entre otras, han sido las vías que en Cuba estudiantes y profesores tomaron para continuar el curso escolar, detenido en las escuelas por la pandemia.

Estas iniciativas o semejantes no han sido solo de nuestro país, pues a nivel global el sistema educativo durante la COVID-19 ha tenido muchos retos.

Con la cancelación de clases presenciales las naciones han debido elaborar estrategias para garantizar la formación de niños y jóvenes, y en caso del regreso a la escuela, ajustes en los planes de estudio.

Esto es diferente para cada una según sus condiciones económicas y acceso a las tecnologías, de gran importancia durante los períodos de aislamiento social o cuarentena obligatoria. De ese modo se observan en otro plano las desigualdades también a nivel a global.

Actualmente, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) reporta más de 224 millones de estudiantes afectados por el cierre de las escuelas, lo que representa un 12.8% del total de alumnos matriculados en el mundo. A nivel nacional, informa la institución, existen 23 naciones que todavía no han retomado las clases presenciales.

AFECTACIONES A LAS ESCUELAS POR LA COVID-19 A NIVEL MUNDIAL

INICIATIVAS EN LA REGIÓN DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

En la región el fin de clases presenciales comenzó en la segunda semana de marzo de 2020 en la mayoría de los estados y se sostuvo más allá de lo planificado debido a las condiciones epidemiológicas.

Sin embargo, esto para la mayoría de los países no significó el cese del ciclo lectivo y se recurrieron a diferentes modalidades de aprendizaje a distancia,  según el informe Sistematización de respuestas de sistemas educativos de América Latina a la crisis de la COVID-19 de la UNESCO.

La adaptación de los contenidos a la vía digital fue más sencilla para países que ya contaban con infraestructura tecnológica para la educación a distancia, plataformas de educación en línea y políticas públicas de inclusión digital, explicó el informe.

Por ejemplo, países con plataformas digitales de educación adecuaron al contexto los contenidos, como fue el caso de Argentina y Uruguay con “Educ.ar” y “Plan Ceibal”, respectivamente. Otros como Bolivia, Chile, Costa Rica crearon nuevas, algunos con ayuda de empresas como Microsoft, Amazon y Google.

Mientras que en algunos países la televisión o en la radio sirvieron de soporte a esas estrategias digitales, en Cuba y Venezuela esos medios fueron los soportes principales, en el caso nuestro mediante clases televisivas.

En el caso de nuestro país, se debe destacar como problema para desarrollar iniciativas asociadas a la conexión a internet, la falta de infraestructura y los efectos del bloqueo para la educación y las comunicaciones, pues a pesar de la pandemia, el actual gobierno de los Estados Unidos insistió en recrudecerlo.

Se estiman que unos 21 millones 226 mil dólares fueron las pérdidas en el sector educativo y 64 millones 274 mil 42 dólares aproximadamente para las telecomunicaciones e informática, lo impide el acceso a las tecnologías necesarias para una mejor conectividad y afecta de manera general la aplicación de la Política Integral para el Perfeccionamiento de la Informatización de la Sociedad en Cuba.

Sin embargo, se han creado repositorios de contenidos como el Portal CubaEduca, que difundió de manera gratuita a los estudiantes el material necesario para sus niveles de enseñanza, aunque no grandes plataformas como existen a nivel internacional, dadas las limitaciones existentes.

DESAFÍOS DE LA EDUCACIÓN A DISTANCIA

Aunque las lecciones continuaron, estas supusieron nuevos desafíos .Tal fue el caso del papel de los padres en la educación de los hijos, que constituyó un punto de diferencia para el aprendizaje, sobre todo de los niños, debido a limitaciones de recursos o falta de preparación.

También las afectaciones psicológicas del aislamiento social, cambios en el calendario escolar y en la continuación de estudios, por ejemplo, las pruebas de ingreso a la universidad o en los ejercicios de culminación de estudios como las tesis de grado, entre otras que pudieron generar estrés e incertidumbre.

Es por ello que se lanzaron iniciativas de bienestar social. Por ejemplo, en Cuba se inició un línea telefónica de apoyo psicoemocional, se reforzó  la programación televisiva y se crearon programas en ella de bienestar socioemocional, además de actividades de recreación en el verano con las medidas higiénico sanitarias necesarias.

EL CURSO EN LA NUEVA NORMALIDAD

El retorno a las escuelas, en nuestro país desde septiembre en todas las provincias menos la capital, y en La Habana a partir de este noviembre, significa una oportunidad de disfrutar de nuevo de las aulas, la presencia  profesores y compañeros, pero también de ser responsables y  cumplir con todas la medidas estipuladas para no crear situaciones de riesgo epidemiológico en las aulas.

El mundo, mientras tanto, vive una nueva ola de la COVID-19, y la enfermedad se quedará aparentemente por mucho antes de que aparezca una vacuna, así que hay que priorizar el aprendizaje en un entorno seguro para alcanzar los objetivos académicos en este curso escolar.

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