“…Siempre va conmigo

Santana Rodríguez cuenta su historia en la Isla
Foto: Yesmani Vega Ávalos

Escuchar hablar de cómo los jóvenes columnistas transformaron la cruda realidad de la otrora Isla de Pinos nunca fue tan placentero como oírlo de los propios labios de Rogelio Santana Rodríguez, uno de aquellos muchachos que ahora peinan canas.

A él lo conocí por estos días en que la ínsula celebra sus 40 años de haber sido proclamada como Isla de la Juventud; bajaba del catamarán con una sonrisa que no podía contener y entre el alboroto de la bienvenida y el Sucu suco sonando al fondo, dedicó breves minutos a la prensa para contar su historia.

“Llegué en 1967, de columnista. Un día me dije que tenía que hacer algo más útil, aunque mi trabajo de traductor en La Habana también era importante, entonces vine de vaquero al Campamento Batalla de Saigón a trabajar en la Base Lechera Sierra Maestra”, expresó quien es natural de Victoria de Las Tunas.

“Aquí trabajamos muchísimo, fueron años duros, nos correspondía hacer la Isla, Nueva Gerona solo llegaba hasta el parque Las Cotorras y creció bastante –dijo asombro–. En ese tiempo se hicieron tantas cosas que son difíciles de olvidar, fue lindo y eso a uno le queda para toda la vida”.

“Pero, todo el día no era trabajo, en el tiempo libre leía, sobre todo a Cesar Vallejo y Martí, adoro la lectura y hasta ese momento de los libros que más me habían impresionado sin duda alguna Cien años de soledad ocupó el primer lugar.

En detalle la publicación en prensa escrita del poema Isla de Rogelio y breve entrevista
Foto: Yesmani Vega Ávalos

“De ahí puedo decir salió mi vocación por escribir –confesó– que junto a la motivación de estar respondiendo a un llamado del país, de la Revolución y de Fidel me llevaron a hacer el poema Isla y veo que todavía lo recuerdan”, indicó mientras observaba un periódico de antaño bien conservado por los viejos compañeros.

“Con él obtuve el Primer Premio en el Concurso Literario UJC–CNC y luego representé a la Isla de la Juventud en el Primer Encuentro de Escritores y Artistas Jóvenes que se hizo en La Habana”.

“Fue hermosísima aquella obra, la Isla me dio muchas cosas lindas. De aquí salí a un curso en la Escuela Nacional del Partido Ñico López y desde entonces trabajo en el Minrex (Ministerio de Relaciones Exteriores), he sido funcionario y he estado en más de 20 países pero la Isla siempre va conmigo –acentuó–. Dondequiera que voy le agradezco porque ella me formó, regresar lo llena a uno de emociones y por eso, de verdad y de corazón: ¡Gracias!”.

Rogelio recorrió las transformadas calles del terruño, pero que sigue siendo, como bien dijo en su poema Isla:

“Fracción ilimitada de tierra y esperanza (…)/ Te están elaborando la más pura y difícil/ de todas las ideas,/ te están haciendo nueva, adolescente,/ los nuevos asaltantes/ (…) traen consigo/ el sentido completo de la palabra joven (…)

Tus cimientos de piedra/ son sensibles a los pasos seguros de esta era,/ la silueta palpable de tus duros mogotes/ observa vigilante el devenir tremendo de los hechos.

No hay alternativas,/ la promesa está hecha,/ sobre ella nosotros y una idea inalterable:/ Revolucionaria”.

40 Aniversario educación Internacionalista Isla de la Juventud
Casandra Almira Maqueira
Casandra Almira Maqueira

Licenciada en Estudios Sociocultural en la universidad Jesús Montané Oropesa, Isla de la Juventud

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