Seguros sube valores sin variar tarifas

Juan Orlando Ávila Felip, director de la UEB de Seguros Isla de la Juventud. Foto: Wiltse Javier Peña Hijuelos

La posibilidad de contratar una Póliza de Seguros tiene un rango de edades muy específico: de 17 a 71 años, que en nuestro territorio comprende a unas 61 000 personas; de ellas, ¿cuántas están aseguradas? Responde Juan Orlando Ávila Felip, director de la UEB de Seguros Isla de la Juventud.

“Unas 11 000 están aseguradas, pero no estamos satisfechos; debemos divulgar y concientizar más. La población pinera está virgen todavía en cuanto a recibir los beneficios del Seguro”.

Una visión que implica desplegarse en abanico y llegar hasta el lugar más apartado donde sus moradores, si son convenientemente motivados, deseen asegurar una o varias casas contra incendios, desastres naturales o el contenido mismo de esas moradas.

Un poco más allá, quizá tengamos uno de nuestros cultivos principales y el agricultor enfrascado en ese empeño debería saber cómo contrarrestar sus riesgos con afectación mínima para su economía. Son muchos los que cubre el Seguro: lluvia intensa, sequía prolongada, incendios, plagas no controladas… En realidad, ahora corre el peligro de mayores pérdidas porque todos los insumos subieron de precio, incluso el jornal a pagar como fuerza de trabajo.

Antes un hombre laboraba por 30 o 40 pesos al día, hoy no se encuentra quien lo haga por ese importe y en la fuerza de trabajo está el aseguramiento diario de las cosechas; algunas, como el tabaco, no permiten que una labor de hoy se deje para mañana. Si no puede hacerse por falta de fuerza de trabajo no se logran resultados favorables.

El Seguro Agropecuario hace un traje a la medida de cada

productor, puestos de acuerdo con la entidad aseguradora deciden cuánto respaldar incluso si se ve obligado a producir con escasa agua, insuficiente fertilizante o poco combustible. En ningún caso perderá la totalidad de su trabajo aunque la realidad no le permita alcanzar la producción esperada, está protegido.

Y quien no lo esté debería considerar que donde antes arriesgaba 20 000 pesos, ahora puede perder 75 000, 100 000 y más. ¿Cómo enfrentarlo?

El Estado cubano lo ha pensado y se tomaron las medidas necesarias, entre otras “…subieron los valores asegurados en relación con el alza de los precios –explica el director entrevistado–. El Seguro tiene la bondad de que a todos los productos vitales, los cultivos protegidos, se les da una rebaja de tarifa, una rebaja de interés bancario. Subimos valores sin variar tarifas”.

Dicho así todavía no le entiendo por completo. Acudo entonces a un ejemplo muy personal. Yo estoy asegurado en una póliza familiar, colectiva, por 50 000 pesos en caso de muerte. Eso era dinero seis meses atrás, ya no tanto. Entonces pregunto, ¿qué hay con respecto a los cambios actuales, en cuanto al beneficio a recibir y el pago trimestral de la prima por nosotros los asegurados?

“Como bien dice usted –me ilustra Ávila Felip– 50 000 pesos era dinero antes, ahora no es mucho porque la vida se encareció un poco y nosotros, en consecuencia, subimos los valores agregados: de 50 000 a 350 000 pesos por muerte o incapacidad permanente. Usted ahora gana un salario mayor y va a pagar un poquito más, pero en correspondencia con ese incremento salarial. A la hora del cobro trimestral se le aplica la misma tarifa que tenía antes; sin embargo, ya ve, el beneficio se aumentó ¡en siete veces!”

Este es uno de los incrementos mayores de todos los que, en sectores muy disímiles, nos ha traído el nuevo reordenamiento económico; estrategia novedosa que busca impulsar la producción y beneficiar cada vez a más cubanos.

Isla de la Juventud

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