Salud cubana entre las mejores

Que Cuba cuenta con uno de los Sistemas de Salud Pública más eficientes e igualitarios del mundo no es un secreto para nadie a estas alturas. Lo mismo ocurre si se habla de su probada calidad, puesta a merced no solo de sus hijos en cualquier rincón de la geografía isleña, sino también de las naciones hermanas.

Por eso que se reconozca a esta ínsula como el país más saludable de América Latina en 2019, de acuerdo al sitio especializado Bloomberg, es sinónimo de cuánto puede la voluntad política de un estado si antepone el bienestar de su pueblo a bloqueos malintencionados.

En la última edición del ranking que Bloomberg publicó en 2017, Cuba se ubicaba en el lugar 31 y en esta ocasión ocupa el puesto número 30 en un listado que integran 169 naciones, muy pocas de Latinoamérica y menos aún de países del tercer mundo.

Y es que si se miden diversas variables como la esperanza de vida -en Cuba actualmente de 81 para las mujeres y 80 para los hombres-, el consumo de tabaco, la obesidad y el acceso al agua y a los servicios de sanidad resulta fácil comprender por qué emulamos a grandes potencias como Alemania, ubicada en el lugar 21 o Estados Unidos, cinco puestos por debajo del nuestro, en el escaño 35.

Eso sin contar que el fomento a la natalidad y el bajo índice de mortalidad infantil sostenido en la última década, la dispensarización del 100 por ciento de la población y la consolidación de las acciones higiénico epidemiológicas que permitan ejercer la regulación sanitaria, constituyen otros de los grandes pilares en los que se basa nuestro sistema de Salud.

Precisamente uno de los aspectos en los que enfatizó el informe de Bloomberg y que señaló como una de las razones para el éxito cubano es la preponderancia del Sistema Nacional de Salud a la atención preventiva, llevada a cabo por los médicos y enfermeras de la familia, esa magna obra creada por el Comandante en Jefe Fidel hace 35 años ya.

Y como este, otros programas se pueden destacar en nuestro sistema que resaltan no solo la labor de los profesionales en sus respectivos campos, sino también el sentido humanista que ha caracterizado siempre a la medicina cubana, prueba de ello están las casas de abuelos, el programa de atención a los pacientes con úlcera de pie diabético, el programa de seguimiento genético, los trabajos con pacientes de Oncopediatría y enfermedades cerebrales, entre otros.

Si al hablar de Salud Cuba ocupa hoy uno de los titulares en todo el mundo se debe no solo al trabajo del día a día, sino también a los ideales que en su momento fijaron las pautas de lo que sería nuestro Sistema de Salud Pública, esos mismos ideales que no aparecen en ningún informe de sitios reconocidos, pero que sí están en cada nuevo profesional que se forma en nuestras aulas, en el espíritu altruista y solidario de los colaboradores que sin mirar atrás dan su paso al frente para llevar bienestar allá donde sean necesarios.

Esos son detalles que los reportes foráneos omiten pero para nosotros, el pueblo cubano, nos sirven para poner en un lugar mucho más alto el nombre de la medicina cubana.

Opinion Salud
Yenisé Pérez Ramírez
Yenisé Pérez Ramírez

Licenciada en Periodismo en la Universidad de La Habana

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