Retador periodismo

Muy buen debate, nos dijo Ricardo Ronquillo Bello o simplemente Ronquillo, presidente nacional de la Unión de Periodistas de Cuba (Upec), en reciente encuentro, donde el gremio de la prensa pinera realizó un profundo autoanálisis al calor del llamado hecho por Raúl Castro en el 8vo. cónclave partidista para despojarnos del triunfalismo, la estridencia y el formalismo.

A pesar de los infortunios para reunirnos nos miramos por dentro y aunque no todos pudimos estar debido a las medidas de bioseguridad por la pandemia primó una amplia representación de los medios, incluso, de los corresponsales nacionales y estudiantes de la carrera de Periodismo; hasta hubo quienes enviaron sus audios para no ausentarse de la cita.

Resulta que cambiar la comunicación pública de la nación, llegarle a la gente con contenidos inmediatos, creativos y objetivos resulta una urgencia, un gran reto en medio de las cambiantes tecnologías de la información y la comunicación, y los desafíos de la batalla ideológica, cultural y simbólica que enfrentamos.

No, no hemos quedado estáticos, desde el X Congreso de la organización experimentamos cambios positivos en cada uno de nuestros escenarios, pero no todo lo que precisa el periodismo ni la Cuba agredida que no deja de transformarse; de ahí estas reflexiones con franqueza y pasión para ahondar en la calidad del periodismo que hacemos.

¿Cómo informar mejor y acercarnos a los públicos en medio de las limitadas capacidades financieras, del desabastecimiento del mercado interno, la elevación de precios y una reducción de la capacidad de compra del salario, donde los adversarios más persistentes no escatiman recursos para provocar el descontento popular?, es una pregunta recurrente y debe desatar siempre nuevas maneras de atraer y seducir a los públicos.

Comunicar nuestras realidades en tales circunstancias, además de las herramientas teóricas y tecnológicas imprescindibles, precisa como nunca antes de aquella “conspiración” de la que hablara Fidel Castro a los periodistas cubanos en el 7mo. Congreso de la Upec, que nos involucre a todos y aleje de la complacencia, del cifrismo, las reuniones…

Ahora que el país dispone de una política comunicacional en fase de implementación, y que Internet y las redes sociales han puesto patas pa’rriba muchos paradigmas en esta materia, resulta imprescindible, como bien dijera el profe Julito, mucha inteligencia colectiva para asegurar la información veraz, pero desde lo bello y lo humano.

Sin titubeos hablamos de seducir a los estudiantes para que al graduarse revolucionen aquí las salas de prensa, contar mejor la historia local, no ceder nuestros espacios a otros, y de enterrar para siempre los silencios dañinos como fórmula para reforzar un sistema de medios públicos que debiera ser vigoroso, no solo por su estructura y composición, sino por su influencia en la sociedad.

Como también de aquellos directivos y servidores públicos que obstaculizan no solo el indispensable vínculo con la fuente sino el derecho a la información, violando la Constitución y lo orientado por el Buró Político.

Son inmensos los desafíos, pero sin alardes, altisonancias ni discursos que provocan agobios y hacen desconectar a la gente enrumbaremos el camino la prensa, esa que matice a la Isla y Cuba, con sus sombras y luces, desde la sensibilidad, el compromiso, la verdad.

Isla de la Juventud Opinión
Karelia Álvarez Rosell
Karelia Álvarez Rosell

Licenciada en Defectología en la Universidad Carlos Manuel de Céspedes, Isla de la Juventud. Diplomada en Periodismo con más de 30 años en la profesión.

Colaboradores:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *