Reclamo contra impunidad

Foto: Archivo

El alboroto en la aeronave era tremendo desde la subida de los atletas al vuelo 455 aquel seis de octubre de 1976, quizá por eso nadie reparó en el par de individuos que ocuparon asientos solo por veintiséis minutos, pues montaron en Trinidad y Tobago y se bajaron en Barbados antes del supuesto accidente.

Dos terroristas venezolanos, Freddy Lugo y Hernán Ricardo, colocaron la carga explosiva que destruyó ese avión civil de Cubana de Aviación, con 73 pasajeros a bordo: 57 cubanos, 11 guyaneses

–seis iban a estudiar medicina en Cuba– y cinco ciudadanos coreanos.

Para cometer tal monstruosidad fueron contratados por dos compinches extremistas de origen cubano: Luis Posada y Orlando Bosch, autores intelectuales del atentado.

Luego del despegue en el aeropuerto internacional Seawell, de Barbados, y ocurrir el incendio, los pilotos trataron de regresar a tierra, pero el pájaro metálico envuelto en llamas permaneció en el aire breves minutos hasta caer en las costas del país caribeño.

El corazón se compunge al imaginar el pánico que cundió en las víctimas del horripilante crimen y al recordar el dolor de sus familiares, al que se unió en duelo todo nuestro pueblo.

La política canallesca del terrorismo de Estado fraguada por más de medio siglo contra Cuba a través de acciones organizadas desde los Estados Unidos, –en las que han perdido la vida o sufrido graves heridas miles de compatriotas– es responsable del luto en hogares cubanos, junto a las afectaciones causadas a bienes e instalaciones, cuya complicidad imperial queda demostrada porque la norteña nación protege a quienes persisten en usar la violencia.

En el 2010, el Consejo de Estado –al amparo del Decreto-Ley No. 279– declaró oficialmente el seis de octubre de cada año Día de las Víctimas del Terrorismo de Estado, en recordación del abominable sabotaje cometido en esa fecha de 1976, al que ya se hizo alusión.

También dispuso que la bandera de la estrella solitaria se ice a media asta en entidades civiles, instituciones militares y misiones diplomáticas y consulares cubanas en el exterior.

En el discurso pronunciado por Fidel en el acto de despedida de duelo en la Plaza de la Revolución el 15 de octubre de 1976, subrayó: “¡Nuestros atletas sacrificados en la flor de su vida y de sus facultades serán campeones eternos en nuestros corazones…

“No podemos decir que el dolor se comparte. El dolor se multiplica. Millones de cubanos lloramos hoy junto a los seres queridos de las víctimas del abominable crimen. ¡Y cuando un pueblo enérgico y viril llora, la injusticia tiembla!”.

Historia Isla de la Juventud
Mayra Lamotte Castillo
Mayra Lamotte Castillo

Licenciada en Periodismo en la Universidad de La Habana; tiene más de 40 años en la profesión.

Colaboradores:

2 Replies to “Reclamo contra impunidad

  1. Más que la complicidad o responsabilidad, el Gobierno de los Estados Unidos es el real perpetrador no solo de este abominable crimen, sino de toda la estrategia, fracasada por cierto, de hacer desaparecer la Revolución Cubana. Hay que decir también que sin dudas las agresiones contra Cuba no comenzaron en 1959 ni pueden esgrimir como pretexto el triunfo de una Revolución legítima, patriótica, martiana y por tanto anti imperialista, no. Su ambición por conquistar y dominar espacios para su expansionismo los llevó a intentar comprar Cuba a España, y cuando no lo consiguió se inmiscuyo en la Guerra de Independencia para conseguir apoderarse de nuestra Isla. La República mediatizada fue su trofeo de guerra, por el cual consiguieron apropiarse de las 3 cuartas partes de las tierras cultivables, y llenaron al país con sus companies de todo tipo, eléctrica, telefónica, productivas, financieras. Cuando con el Triunfo de enero de 1959, la Revolución en el poder recuperó no solo estas empresas para el pueblo, sino también la validación del concepto soberanía, y entonces las palabras libertad, solidaridad y humanismo, comenzaron a tener sentido, a cambiar aquella Cuba triste, con grandes riquezas pero sus hijos muriendo de hambre, durmiendo en los portales de las tiendas sobre un pedazo de cartón, cosa que mis ojos de niño vieron, sin olvidar toda la represión brutal que la dictadura en el poder desplegó, con el apoyo, financiamiento, armamento y logística, pero que ni así consiguió, un ejército de casi 30 mil soldados, impedir que apenas unos tres mil Rebeldes, con escaso y obsoleto armamento pusieran, al fin, las cosas en su lugar. Ese imperialismo norteamericano ha seguido con sus planes de apoderarse de toda nuestra América, y para ello seguirá utilizando su poderío económico, que aunque ya menguado, tiene todavía suficiente poder como para intentar, y conseguir también como está sucediendo en nuestros días, encontrar aquellos hombres de siete meses que calificó nuestro Martí, más que hombres, mercancías, que por un puñado de dólares venden a sus compatriotas, para los cuales el concepto Patria es una entelequía sin valor alguno moral, solo una pieza para vender al mejor postor. Hago tan largas estás líneas porque siempre, desde que tengo uso de razón, y ya son 73 años que tengo uso de razón, la real causa de nuestros problemas la definieron con claridad meridiana dos de nuestros próceres. Bolívar señaló a “Los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia a plagar la América de miserias en nombre de la libertad” y nuestro Martí también contundente completó la idea con lo que todos debemos hacer, “…mi deber -puesto que lo entiendo y tengo ánimos con que realizarlo- de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América. Cuanto hice hasta hoy, y haré, es para eso.

    1. Así es Elio Raúl, esas siempre han sido las pretensiones de los Estados Unidos, pero estas se remontan mucho más allá, de 1777, una década antes de que Benjamín Franklin, uno de sus padres de la independencia estadounidense, le reclamara a Inglaterra en la época de las Trece colonias la toma de la Isla de Cuba. Luego Thomas Jefferson, tercer presidente de los Estados Unidos, también mostró interés y así sucesivamente hasta la actualidad. El camino de Estados Unidos por apoderarse de nuestro país ha sido largo…. y les duele que teniéndonos tan cerca no lo hayan podido lograr.

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